La vida digital suele ser un importante porcentaje de la vida personal de cada uno. Vivimos en Internet, usando redes sociales para comunicarnos, apps móviles para comprar cualquier producto o yendo a Google para buscar cualquier dato.

Cuando encontramos a una persona que no tiene redes sociales como Facebook, que no tiene suscripción a Amazon Prime o Netflix o con la que no podemos comunicarnos por WhatsApp, nos resulta extraño, ya que toda esta faceta ligada a la conexión a Internet suele tener gran importancia en nuestros días.

El embalsamamiento de tu vida online convierte al albacea virtual en la profesión del futuro

Pero, ¿qué pasa cuando se acaba nuestra vida, cuando llega la muerte? La nube dispone de miles de datos personales de cada usuario, ejemplo claro de ello es Google y su tratamiento de tu privacidad. Redes sociales, suscripciones, programas para guardar datos en la nube… ¿Qué pasa con todas tus cuentas en Internet cuando mueres?

La respuesta a todas estas preguntas es la siguiente: albacea virtual. Todo este tema ha permitido la creada de una nueva figura que puede ser muy relevante en el futuro. ¿A qué se dedican los albaceas virtuales? ¿Hay algún ejemplo que te muestre mejor toda su labor?

Camino hacia el testamento digital

La importancia de la vida digital ha llevado a los expertos a pensar qué hay tras la muerte. ¿Se borran todos tus datos de la red? ¿Se cierran todas tus cuentas personales? ¿Se eliminan todas tus suscripciones a plataformas de pago?

Para responder a todas estas preguntas aparece el concepto de albacea digital, algo que Facebook ya nos adelantó a finales de 2015, como vemos en El Mundo. Esta figura tiene un papel muy similar al del albacea de un testamento normal, aunque con todas las funciones aplicadas a la vida digital.

Aparece así el testamento digital, que cada vez están haciendo más personas que se preocupan por su vida en la red tras su muerte. Desde Facebook aclaraban que el albacea podría encargarse de actualizar la página, responder a peticiones de amistad o compartir fotos, es decir, seguir usando el perfil de Facebook del fallecido.

Los albaceas virtuales se encargan de tratar con todos los datos personales en la nube, incluidas las redes sociales. Clarín

Facebook inició un camino que ya se usa para el resto de servicios que ofrece Internet. Twitter, WhatsApp, Amazon, iCloud, Spotify… ¿Qué pasa con todas tus cuentas en estas plataformas cuando mueres? Tal y como aseguran desde El Mundo, esta pregunta se responde con la aparición de empresas especializadas en servicios funerarios virtuales.

En 2015, una de las empresas pioneras en España era Tellmebye, que se encarga de preparar testamentos digitales. Normalmente, la empresa se convierte en albacea virtual del fallecido, por lo que su trabajo es transferir todo el patrimonio digital a las personas que figuren como herederos en el testamento.

Las personas elegidas reciben toda la herencia que el fallecido haya dejado: sus cuentas y contraseñas en redes sociales y otros servicios, todos los datos de sus suscripciones, todos los archivos (fotografías, documentos, audios…) que haya dejado en el patrimonio digital, etc.

Albacea virtual: el trabajo del futuro

Ya en 2015 se hablaba de la importancia que el albacea virtual tendría en la sociedad del futuro. La importancia de la tecnología e Internet no ha hecho más que aumentar desde ese año, como también lo ha hecho la relevancia de la figura del albacea de contenido digital.

Según leemos en Technology Review, embalsar tu persona "online" es una opción a la que está recurriendo cada vez más gente. A ello se dedica Back Up Your Life, una empresa estadounidense.

La líder es Annette Adamska, que detalló a Technology Review cuáles son las principales funciones de la empresa que ella misma creó. Cuando una persona se convierte en su cliente, sus trabajadores crean un plan específico para tratar con todo el contenido digital del mismo.

Si son escritores, ¿dónde almacenan sus escritos? ¿Qué sucede si tiene suscripciones o retiros automáticos? Si le entregan comestibles a través de Blue Apron, podría seguir recibiendo un envío automático de comestibles todas las semanas, incluso después de que pase.

Ese plan consiste en organizar las cuentas en redes sociales, todas las suscripciones a servicios online, pagos financieros, almacenamiento de contraseñas, trabajo creativo y resto de archivos. Una vez organizado este tema, Back Up Your Life se encarga también de informar a los herederos de cómo acceder a toda esta información y cómo el fallecido quieren que la administren.

Aunque parezca una tontería la figura del albacea virtual, Adamska señala la importancia de la misma para los familiares de los fallecidos. "Nada hace que el dolor sea más fácil, pero hay cosas que pueden dificultarlo. ¿Realmente quieres que tus seres queridos reciban una notificación de cumpleaños feliz después de que apruebes?", ha explicado la empresaria.

Pasarán unos años hasta que nos acostumbremos a esta nueva profesión dedicada a embalsar la presencia online de cada persona. Sin embargo, esa importancia creciente de nuestra vida virtual hará casi imprescindible que hagamos uso de su labor.