Recupera material y ayuda al medio ambiente: así es el nuevo método de reciclaje del litio de las baterías
El reciclaje de las baterías sigue siendo la piedra en el zapato del coche eléctrico. ¿Y si un nuevo método de economía circular estuviese a punto de cobrar sentido?
La industria del coche eléctrico aún se enfrenta a una serie de problemas para poder garantizar su futura hegemonía. Además de tener que ser una opción más competitiva en términos de precio o, incluso, ganar algo más de autonomía por cada ciclo completo de carga, hay un problema adicional. ¿Qué ocurrirá con cuando en algo más de una década se tengan que eliminar todos estos vehículos que disponen de un conjunto de baterías eléctricas? El reciclaje y, sobre todo, contar con un buena infraestructura de desguaces, serán elementos clave.
Ahora, un nuevo proceso industrial podría llegar para eliminar este potencial problema. Mediante la hidrometalurgia podría ser posible la obtención de vuelta de la práctica totalidad del litio, así como de toda una serie de componentes metálicos de gran relevancia para su reciclaje. Veamos, por tanto, cómo esta nueva alternativa puede potenciar la transición ecológica a lo largo de los próximos años. ¿Estamos ante la llegada de un boom de reservas de coches eléctricos en el corto plazo?
Un método de reciclaje del litio esperanzador para la industria del coche eléctrico
En la actualidad, tal y como ocurre con cualquier dispositivo electrónico, un automóvil eléctrico requiere de un proceso minucioso de reciclaje si es enviado al desguace. Esto es así, principalmente, debido a la gran cantidad de elementos químicos que poseen las baterías. La hidrometalurgia se ha convertido en una alternativa muy interesante desde el punto de vista de la economía circular. Gracias a este sistema, se ha podido comprobar, gracias a un estudio de la Universidad de Tecnología Chalmers, una serie de beneficios que se obtienen.
El más notable de ellos es la posibilidad de recuperar hasta el 98% del litio presente en la batería. Del mismo modo, se consigue minimizar la pérdida de manganeso, níquel y cobalto. En relación con el aluminio, es posible disfrutar de una recuperación completa del material presente en el conjunto de baterías que ha sido reciclado. Estos niveles de recolección hacen posible su nueva utilización en la industria del coche eléctrico o en las demás que producen electrodomésticos con requerimientos de baterías.
Para lograrlo, se ha recurrido a una nueva técnica al usar el ácido oxálico. Esta sustancia se encuentra presente en plantas, entre las cuales cabe destacar la espinaca. El novedoso sistema para conseguir el reciclaje destaca por la nula necesidad de someter los elementos a muy altas temperaturas, por lo que se consigue una reducción del coste del proceso industrial. Esto podría hacer posible una estandarización de esta tecnología en los próximos años en lugares habilitados para llevar a cabo estos tratamientos.
En esta nueva forma de operar, se consigue extraer en primer lugar el aluminio y el litio. Posteriormente, el trabajo se centra en obtener un rendimiento marginal superior para minimizar las pérdidas del resto de componentes presentes en las baterías. El último proceso es el más importante, ya que consigue separar el litio del aluminio, ya disuelto respecto a los demás elementos. De esta manera, es posible su reutilización en la industria, ya que no se produce una merma en el rendimiento de estos materiales.
Se espera que se produzcan nuevos avances en la investigación con el objetivo de encontrar una aplicación práctica. Nos encontramos, por tanto, ante una tecnología muy interesante desde el punto de vista de la innovación. ¿Es este el impulso definitivo que necesita el mercado del coche eléctrico para crecer exponencialmente? En unos meses lo podría
mos ir sabiendo ya.