La pandemia que está azotando todavía el mundo ha provocado que muchas de las rutinas que, hasta hace unos meses, formaban parte de nuestras vida, hayan dejado de realizarse. Teniendo en cuenta el crecimiento que está teniendo esta enfermedad vírica desde que se desató en Wuhan a finales de 2019, todo parece indicar que, por una temporada, seguiremos prescindiendo de una serie de acciones.

Guardar la distancia de seguridad, evitando el contacto estrecho entre personas o portar mascarilla en lugares cerrados o de poca ventilación son, ya, hechos corrientes en el día a día. Aun así, cabe extremar la precaución ante un problema que sigue estando muy presenta en la sociedad. Hechos tan mecánicos como lavarse las manos o evitar tocarse la cara son fundamentales.

Un niño de 15 años es el que ha conseguido la curiosa innovación descrita

Aun así, el ser humano es de costumbres, por lo que no siempre es fácil evitar la realización de gestos que conlleven una contaminación del rostro. ¿Cómo evitarlo? La solución podría tenerla una solución muy práctica y, a la vez, intuitiva. La clave de todo la tiene un reloj que ha configurado Max Melia, un británico de tal solo 15 años. ¿En qué consiste?

Al protagonista de nuestra historia se le ocurrió esta curiosa idea tras comprobar cómo sus padres se infectaron del coronavirus. Tras analizar las posibles causas del contagio, llegó a la conclusión de que tocarse la cara con las manos podría haber sido una de las fuentes que incrementaron las probabilidad de infección. Esto es lo que hizo tomar una sencilla, pero efectiva, determinación.

Veamos cómo consiguió, a través de un reloj interactivo, reducir las potenciales posibilidades de sufrir la enfermedad a otras muchas personas. Gracias a sus conocimientos sobre digitalización y aparatos conectados, pudo apostar por la creación de un sistema que avisa a la persona si está aproximando su mano a la cara. Así es posible evitar este gesto tan intuitivo y natural.

Un reloj que evita que te toques la cara sin darte cuenta

Esta tecnología es muy sencilla de aplicar y, al mismo tiempo, muy ingeniosa. Un reloj de mano es capaz de detectar, mediante un sistema de inteligencia artificial, si tienes las manos muy próximas al rostro, avisándose mediante una vibración para que evitas acercarla todavía más al mismo. De esta forma, se restan probabilidades de contagio si se produce una segunda ola.

Esta pulsera permitirá que contraer la Covid-19 sea un poco más difícil. 20 Minutos

Para llevar a cabo la innovación, partió de la idea que llevaba un tiempo planteándose su padre. En un principio, el objetivo era introducir este producto en plena campaña para evitar la gripe. En pleno proceso de desarrollo del producto, irrumpió con fuerza este nuevo virus, lo que paralizó aquellas otra línea de investigación. Es aquí donde Max pensó en sacar rédito.

Esta tecnología está todavía en fase de desarrollo por motivos de falta de financiación

Aprovechó el tirón de soluciones innovadoras a través de plataformas de crowdfunding para mejorar el producto que estaba a medias de terminar. Para ello, contactó con una de las personas que habían participado en la idea original con el objetivo de aprovechar los conocimientos adquiridos. Para hacerlo posible, se creó una cuenta en una de estos programas de obtención de fondos.

En la actualidad, al cierre del artículo, se han conseguido recaudar más de 15.000 dólares de los 74.000 euros previstos. Se espera que a lo largo de las próximas semanas se consigan los medios de financiación suficientes como para llevar a cabo las labores de producción, distribución y, sobre todo, comercialización. Queda, por tanto, un camino largo todavía.

La pulsera que todavía no tiene garantizado su éxito

A priori, se trata de una pulsera que se puede adquirir en el mercado a bajo precio a la que se le incorporaría esta nueva propuesta. El acelerómetro sería el elemento clave para entender su funcionamiento, el cual haría que vibrase la misma al notar una posición relacionada con tocarnos la cara. Estamos ante una opción, por tanto, aparentemente sencilla.

Max, con tan solo 15 años, ha conseguido dar con una solución para reducir el riesgo de contagio por Covid-19. El nuevo día

Se espera, de hecho, que pueda salir al mercado próximamente, siendo las primeras unidades entregadas en septiembre de este mismo año. Para ello, será fundamental poder disponer de esta innovación a través de la herramienta de de financiación más de moda en la actualidad. ¿Contribuirías a su estandarización? Cabe destacar que está impulsada por un adolescente que ha sufrido las consecuencias de la Covid-19.

Vybpro es la denominación que Max ha querido dar a la pulsera con su innovación

Vybpro, que es como así se ha denominado esta alternativa, apenas cuenta con funciones adicionales. El problema principal al que se enfrenta esta tecnología está directamente relacionada con la disposición de empresas muy potentes en el sector. ¿Cuánto les costaría a estas compañías establecer una actualización que contase con esta novedad?

Sea como fuere, estamos ante un producto que merece la pena apoyar. Más aún teniendo en cuenta la historia cuál es el historial que hay detrás y, sobre todo, cuál es el origen sobre su apuesta.