Desde hace unas décadas, el tráfico aéreo ha sido un ir y venir de aeronaves continuo. Cada día, en los principales aeropuertos del mundo despegan y aterrizan miles de aviones con el objetivo de transportar a personas en un mundo completamente globalizado. Ahora bien, ¿cómo se produce este corriente y ajetreado de vuelos comerciales?

Si te paras un momento a pensar, lo más lógico es que mirando al cielo un momento no encuentres ninguno de ellos. Ahora bien, ¿qué ocurre si vives cerca de un aeropuerto? Es aquí donde se concentran auténticos atascos sobre el espacio aéreo de dichas instalaciones. ¿Por qué? Los controladores aéreos son los que tienen la última palabra para conceder permisos de aterrizaje.

El tráfico aéreo en ciudades como Atalanta puede llegar a ser muy sofisticado

Y bien, ¿y si añadimos alguna que otra variable a la ecuación? ¿Y si agregamos condiciones climatológicas adversas en dichos espacios? Las rutas comerciales, pese a seguir siempre un rumbo parecido, no siguen el mismo camino. Los radares que poseen las naves y la información suministrada desde tierra hacen que se modifiquen las líneas de conexión entre ciudades.

¿Te gustaría saber cómo funciona esta ida y venida de aviones en un aeropuerto determinado? Como es lógico, no valen todos aquellos con un tráfico menor, por lo que hay que centrarse, sobre todo, en aquellos en los que existe un gran peso a nivel de circulación de personas. Un buen ejemplo de ello nos lo muestra el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson, en Estados Unidos.

Veamos, a través de un radar en el que se analiza la posibilidad de tormenta, cómo se producen las desviaciones en los recorridos de los aviones anteriormente planeados. ¿Qué podemos destacar de la representación que a continuación se expone? Este fenómeno podría repetirse, de hecho, en cualquier otra área en la que haya presencia de controladores de tierra.

Así modifican las rutas los aviones comerciales en plena tormenta

Según se puede leer en las imágenes de a continuación, cada uno de los puntos que se observa en las coordenadas corresponde a un avión comercial. De hecho, se puede ver cómo, de vez en cuando, tienen que dar varias vueltas en círculos mientras esperan el permiso para aterrizar. Ahora bien, ¿por qué hemos utilizado este mapa en particular?

Las masas que se pueden apreciar en color amarillo y naranja se corresponden con pequeños focos de agua esporádica o, en función de la intensidad, importantes tormentas con rachas de aire destacadas. Pese a la mejora de la tecnología implementada en los aviones, en este último caso, se aconseja sortearlas para no poner en peligro la vida de todos los ocupantes.

En ocasiones, las tormentas sobre los aeropuertos causan retrasos en los vuelos

Tanto es así que en este mapa interactivo se observa, a velocidad rápida, como se produce la desviación de las rutas marcadas por lugares próximos para evitar el foco de lluvias. Sin duda alguna, unos sistemas más seguros de detección de borrascas y tormentas de gran intensidad ha permitido hacer de la aviación moderna el medio de transporte más seguro del mundo.

De hecho, en algunas ocasiones, se puede observar cómo durante varios segundos, una serie de aviones se mantiene girando en círculos a modo de espera hasta que el foco de la tormenta se dispersa o continúa produciéndose en otra dirección. Esto, traducido a tiempo real, podría decirse que, al menos, media hora sí que se ha tardado en producirse el aterrizaje.

Una tecnología a prueba de aviones

Los aviones comerciales cuentan con toda una serie de tecnologías con el objetivo de superar cualquier inclemencia climática. De hecho, en muchas ocasiones, ni siquiera se produce un desvío de la ruta en pleno vuelo. Solo en casos tan específicos como el comentado anteriormente sí que suele producir retrasos ante la importancia del aterrizaje.

Los mapas climatológicos de los aviones les ayudas a estos a evitar las fuertes tormentas. Hipertextual

En relación con este aeropuerto en particular, es importante destacar que el tráfico que mueve cada año supera los 500.000 vuelos, nacionales e internacionales. La concentración de vuelos sobre este tipo de espacios hace que sea muy importante la fijación de un orden en el turno de llegada, algo muy complicado cuando hay escenarios de tormenta por el medio.

Es primordial una buena comunicación entre pilotos y personal de tierra

La organización de este tipo de actuaciones se vuelve, en ocasiones, muy difícil de determinar por la inclusión de factores ajenos. Por ello, debe existir una comunicación continua entre pilotos y personal de tierra con el objetivo de evitar cualquier posible situación de riesgo para tripulación y pasajeros y resto de usuarios.

Y bien, ¿imaginabas que este mapa te iba a mostrar una única ruta por la que pasan todos los aviones con el objetivo de aterrizar en una misma pista de aterrizaje?