No es habitual encontrar situaciones como las que sucedieron a una niña y su familia con su cámara de seguridad, pero es obligatorio que los medios de comunicación nos hagamos eco de este tipo de problemas. No es cuestión de alarmar o intentar la viralización de un contenido, sino de exponer qué circunstancias y riesgos tomamos al utilizar cualquier tipo de dispositivo que se conecte a internet. Esperemos que no sean demasiadas las ocasiones en que tengamos que comentaros noticias como ésta.

Soy Santa Claus

Antes de nada, porque este tipo de noticias suele levantar opiniones de todo tipo, intentaré contar la historia de una manera que exponga los hechos, sin entrar a valorar las circunstancias personales de la familia en cuestión. Nos encontramos en el Condado de DeSoto, perteneciente al estado de Misisipi, acabo de enterarme que se escribe de esta manera en castellano. Una familia que reside en este rincón de Estados Unidos, muy cerca de la localidad de Memphis, acaba de comprar, en el Black Friday, una cámara de seguridad para vigilar a sus hijas cuando no se encuentran en casa, según la información aparecida en el medio de comunicación WMC5.

Un dispositivo de Ring ha protagonizado una de las noticias tecnológicas de la semana. Wired
La tecnología puede ayudarnos con la seguridad de los más pequeños de la casa

La madre, una enfermera que responde al nombre de Ashley LeMay, había estado investigando en internet y preguntando a otras madres acerca de este tipo de dispositivos. Las opiniones habían resultado muy positivas, asombrada por la posibilidad de ver y hablar con ellas, con lo que no dudó en hacerse con uno de los productos de la compañía Ring. En sus propias palabras:

Hice mucha investigación en estos productos antes de comprarlos. Ya sabes, realmente me parecía que eran seguros. Una madre me comentó que tenía uno y que podía ver a sus hijos en el teléfono móvil y yo me quedé como ‘oh, realmente puedes hablar con ellos’. Eso es fantástico.

La situación vivida por esta familia resulta terrorífica si lo piensas detenidamente

El problema surgirá a continuación, apenas cuatro días después de haber instalado el producto en la habitación de sus hijas. Debido a sus largos turnos de noche, Ashley había puesto su esperanza en que esta cámara le diese un poco más de confianza, pudiendo observar a sus niñas en el momento que ella necesitase. Lo preocupante y aterrador es lo que puedes ver en el vídeo que te dejo bajo este párrafo. Un hombre, observando a través de la cámara, saluda a la niña, se presenta como Santa Claus y la invita a lindezas como romper su televisor.

La respuesta de Ring

Obviamente, siendo el principal responsable el indeseable que se cuela en habitaciones ajenas, de niñas, menores, sin su consentimiento y con oscuros propósitos, no podemos dejar de lado la responsabilidad de la compañía norteamericana que vende este producto y que, además, es responsable de la conexión entre su cámara y los distintos dispositivos donde pueda ser utilizada. De forma resumida, este incidente no ha sido responsabilidad de Ring, sino que podría haberse debido a una negligencia de la propia familia. El comunicado de un portavoz de la empresa así lo afirma:

La confianza del consumidor es importante para nosotros y nos tomamos la seguridad de nuestros dispositivos seriamente. Mientras estamos investigando este suceso y llevamos a cabo los pasos pertinentes para proteger nuestros dispositivos basándonos en nuestra investigación, podemos confirmar que este incidente no está relacionado de ninguna manera con una violación de la seguridad de Ring. Debido al hecho de que los clientes, a menudo, utilizan el mismo usuario y contraseña para varias cuentas y servicios de suscripción, personas malintencionadas reutilizan las credenciales robadas o filtradas de un servicio a otro. Como precaución, recomendamos fervientemente a todos los usuarios de Ring habilitar la autenticación de doble factor en su cuenta Ring, añadir Usuarios, utilizar contraseñas fuertes y, de manera regular, cambiar las mismas.