Hace ya unos años que los robots aspiradores llegaron a nuestros hogares para quedarse. Y es que, frente al aburrido y fatigoso momento de ir arrastrando la clásica aspiradora de trineo por toda la casa, dejándonos los riñones en el proceso, los robots cumplían lo que prometían: limpiar tu casa sin mover un dedo. Bueno, técnicamente lo mueves, tanto para encenderla como para programarla. Pero nunca mi casa había lucido tan limpia con tan poco esfuerzo.

Los robots aspiradores han conseguido lo que no logró tu madre: que tengas la casa como los chorros del oro

Sí, es cierto que con los robots aspiradores se aspira más tiempo, y aunque sean menos ruidosos que los de antaño, no es agradable soportar ese sonido durante media hora. También es verdad que los depósitos de polvo son más pequeños y toca vaciarlos antes. No es la panacea, pero se le acerca bastante.

Así que con los robots aspiradoras, con Roomba a la cabeza, toda una generación que odia limpiar ha conseguido que su casa esté más limpia que nunca. Sin embargo, a los inconvenientes mencionados antes hay que añadirle uno más fruto de la época en la que vivimos.

Y es que al parecer, iRobot (la empresa fabricante de las Roomba) podría vender la intimidad de los mapas de tu hogar a varias empresas bastante interesadas en obtener esa información, véase Amazon, Apple y Google en cuestión de un par de años.

Colin Angle, CEO de iRobot Roomba. Mashable

Colin Angle, el CEO de iRobot, lo tiene muy claro y así lo ha hecho saber a la agencia Reuters: no basta con vender sus aparatos y los recambios, hay otra forma mucho más jugosa de monetizar tu polvo y tu vagancia:

Hay un ecosistema completo de cosas y servicios que el hogar inteligente puede proporcionarte una vez tienes el mapa de la casa de un usuario que lo ha autorizado.

La idea de que un dispositivo espíe la distribución de tu hogar y venda la información suena algo terrorífico, porque de hecho lo es. Desgraciadamente, no es la única. Sirva como ejemplo los flagrantes casos de los gigantes Google o Facebook, que venden tus datos sin despeinarse. Y lo que es peor, si no te gusta, Zuckerberg te enseña dónde está la puerta.

Lo mismo sucede con las cookies, que almacenan tus hábitos de navegación. En general, nosotros aceptamos el contrato sin leer y callamos. El profesor de Columbia Bernard Harcourt explicó en el Festival du Film et Forum International sur Droits Humains, que tuvo lugar en Suiza el pasado mes de marzo, cómo la privacidad en la era digital "ha sido privatizada" por las grandes empresas con el único objetivo de que consumamos aún más.

La venta de información personal tiene el objetivo de que compremos aún más

Por tanto, no es de extrañar que el avance en la venta de datos siga imparable bajo el pretexto de hacer nuestros hogares aún más inteligentes. Y es que existen en el mercado una serie de dispositivos como bombillas, termostatos, cámaras de seguridad y otros dispositivos de limpieza que aún no has comprado y que te caben entre tus cuatro paredes.

¿Cómo lo sabe la Roomba? Muy fácil, su mapeo tiene como base uno de los algoritmos más clásicos que existen y de los primeros que aprende un programador, el de cubrir toda una superficie optimizando los movimientos.

Pero las aspiradoras actuales hacen mucho más: gracias a sensores láser e infrarrojos, detectan y sortean obstáculos para ser todavía más eficientes. Y ya de paso, pueden reproducir con exactitud el entorno en el que trabajan gracias a la tecnología SLAM, que simultanea mapeo y localización. Aquí puedes ver cómo funciona SLAM:

Problemas de privacidad

Obviamente, es muy fácil ver por qué las grandes empresas quieren estos datos. Se trata de una simbiosis en la que ambos salen beneficiados.

Este mismo año iRobot anunció que implementarían en el Alexa de Amazon los comandos de voz para que los usuarios de la Roomba 900 pudieran usarla con el mínimo esfuerzo.

De este modo, por un lado iRobot gana en facilidad y comodidad de uso, y los asistentes virtuales de los smartphones, como Siri o Cortana, resultan aún más útiles a los usuarios. A priori, todo son ventajas.

Asimismo, los datos originados por los robots de aspiración ayudarían a las empresas a mejorar sus altavoces al poder conocer la distribución espacial de un hogar y su respectiva acústica, de forma que te recomiende la mejor opción posible. El mapeo también serviría para algo similar con el aire acondicionado o los sistemas de iluminación.

Esta venta de datos se hace con nuestro consentimiento, ¡cuidado con lo que firmas!

Pero como decíamos antes, lo hacen con nuestro beneplácito. Si echamos un ojo a los términos de servicio que aceptamos con su app Home, veremos que iRobot recolecta una ingente cantidad de datos de varios lugares, incluidas apps de terceros como redes sociales.

Jim Killock, director ejecutivo de Open Rights Group ha declarado para Mashable:

Es un ejemplo terrorífico de cómo nuestra privacidad se ve minada por las compañías que buscan beneficiarse de la información recolectada por dispositivos inteligentes que nos rodean. De hecho, los robots del hogar pueden permitir a las empresas obtener información que nosotros consideramos privada, pero que no es tomada como tal por la ley de protección de datos. (…) Pero es una cuestión de ética que lo hagan.

Sin embargo, el director de iRobot sigue asegurando que cuentan con el permiso de sus usuarios y que de momento, esta venta no se ha producido, que solo es una posibilidad. Ante la duda, solo nos queda recomendarte una vez más que leas con detenimiento todo lo que firmes.