Rusia dice que este es uno de los ordenadores cuánticos más poderosos del mundo y ahora está en manos de Putin
Como no te extrañará, la sombra de la sospecha aparece reflejada en la presentación de esta tecnología rusa.
Si existe algún concepto más complicado de entender para el ciudadano de a pie, sin ninguna duda éste tendría que ver con la física cuántica, sus aplicaciones e implicaciones. Te hemos explicado el experimento de la doble rendija y algunas de las paradojas de la ciencia, pero si hablamos de informática, la computación cuántica se lleva la palma en cuanto a falta de información o hechos exagerados sobre su utilidad actual. Putin sabe que hay que hacer propaganda y ahora le ha dado por los ordenadores cuánticos.
La computación cuántica rusa o lo que Rusia viste de propaganda
Según la información publicada en The Register, científicos pertenecientes al Centro Internacional de Óptica y Tecnologías Cuánticas han presentado recientemente un nuevo ordenador cuántico, al que han definido como el más potente hasta la fecha. Sin embargo, según los medios especializados, este ordenador es una pequeña muestra del poder de la cuántica aplicado a la computación, dado que hablamos de un equipo que posee 16 qubits en su procesador, algo que IBM ha superado hace años, con modelos de cientos de qubits en marcha.
Russia's tiny quantum computer is (probably) nothing to worry about https://t.co/TLd6a02W8U
— The Register (@TheRegister) July 20, 2023
Parece que el equipo en cuestión llevaría en desarrollo desde el año 2015 y que utiliza un sistema cuántico basado en un diseño de iones atrapados. Como no podía ser de otra manera, desde el ejecutivo ruso, con Vladimir Putin a la cabeza, se asegura que este ordenador cuántico es capaz de 'lanzar un algoritmo para calcular una simple molécula'.
Aseguran que la utilidad real del ordenador ya está siendo comprobada con 'cosas útiles', como el mencionado algoritmo, y no con elementos abstractos científicos. Te lo traducimos: no tienen aún la capacidad de crear ordenadores cuánticos realmente avanzados y potentes, pero ya presentan un modelo que puede hacer ciertas acciones y que, además, suena a científico de verdad.
Por el momento, parece que en esta Guerra Fría de la computación cuántica Rusia no lleva la delantera y esto es una buena señal, ya que las posibilidades de estos equipos pueden ser tan extraordinarias como para ser utilizados en el descubrimiento de nuevos medicamentos, la predicción del tiempo, las congestiones de tráfico o la criptografía.
Eso sí, para ese último fin, esencial en las guerras digitales del siglo XXI, harían falta ordenadores cuánticos de más de 10.000 qubits, algo que por el momento es más cuestión de ciencia ficción que de realidad científica. Rusia aún tiene un largo camino por delante, pero no parece que en materia de cuántica vaya a ser el temible enemigo que antaño infundía miedo a las grandes naciones de Occidente.