En los últimos días, se han publicado en múltiples medios de comunicación cómo Maersk, una de las compañías navieras más importante del mundo, está tejiendo una nueva estrategia marítima. El objetivo, como es lógico, es reducir el mayor coste posible de su operativa, lo que ha llevado a esta compañía a diseñar una nueva ruta comercial.

Dada la geografía que posee la Tierra en la actualidad desde hace millones de años, en ocasiones una pequeña porción de tierra ha supuesto tener que realizar varios miles de kilómetros por vía marítima para poder llevar una mercancía del punto A al punto B. No obstante, en ocasiones se han podido trazar planes secundarios para ahorrar mucho dinero en costes.

El canal de Panamá fue una de las obras de construcción más importantes del siglo XX

El mejor ejemplo y que a todos nos viene a la cabeza es el canal de Panamá, una construcción que comienzos del siglo XX y que supuso una nueva ruta comercial. En la actualidad, no obstante, el ártico está barajándose como una nueva vía para reducir el consumo de carburante y acelerar los envíos y entregas de mercancías.

¿Qué implicaciones tiene que esté a punto de abrirse este nuevo tráfico marítimo? ¿Por qué existen las 2 caras de la misma moneda? Siendo varios sus beneficios, lo cierto es que se muestra con preocupación las causas de la apertura de esta nueva línea de transporte. Así pues, pasemos a determinar por qué puede ser ventajoso el nuevo plan que pretende llevar Maersk.

Aun así, es importante que se deberá realizar una especial incidencia en los motivos que han llevado a esta multinacional que dispone de recursos en el sector energético y en el del transporte internacional a barajar esta nueva alternativa.

Los antecedentes de una situación climática preocupante

Desde hace décadas, el uso intensivo de recursos fósiles como el petróleo o el gas natural está provocando que el nivel de emisiones nos esté poniendo en un aprieto. Debido, principalmente, al efecto invernadero, la temperatura global del planeta se está disparando de manera acelerada. Según se puede leer en Muy Interesante, el ártico está en una situación muy comprometida.

Se avecinan nuevas rutas comerciales que toquen varios puntos del ártico. Tiempo inestable

Tanto es así que el permafrost, una especie de capa de suelo congelado, podría estar a punto de quedar a la intemperie. Esto, según los expertos, podría provocar un incremento todavía mayor de los gases de invernadero, lo que contribuiría todavía más a un mayor calentamiento de la atmósfera.

Las nuevas rutas comerciales podrían comenzar a implementarse en los próximos años

Esta situación ya está teniendo una especial incidencia en el ártico. Cada año que pasa, grandes capas de hielo se deshacen como consecuencia del aumento de las temperaturas. Esto da lugar a un resquebrajamiento que permite la navegación a través de buques catalogados como rompehielos. ¿Veremos en los próximos años este tipo de navíos por estas aguas?

El plan de Maersk no hace más que poner en alerta la nueva situación del paraje natural. Cada año se observa una pérdida muy destacada de firme congelado. ¿Conclusión? Algunas compañías navieras ya están trazando nuevas estrategias para mejorar sus líneas de negocio aprovechándose de una debilidad de la naturaleza en estas zonas.

Una nueva estrategia que reducirá varios tipos de costes esenciales

El transporte marítimo es muy costoso para las empresas enmarcadas en el sector. Sus barreras de entrada son una ventaja competitiva, pero lo cierto es que existen una serie de obligaciones que exigen contar con mucho capital. Como es lógico, el suministro de carburante a un precio competitivo es esencial para disfrutar de economías de escala en el servicio.

Maersk probará una nueva ruta comercial por el ártico en septiembre de 2018. Puertos y navieras

Las partidas de mantenimiento de este tipo de buques cuenta varios ceros, lo cual sirve para entender lo arriesgado que es competir en este mercado. Elegir una buena ruta comercial exige, por tanto, contar con una buena planificación y, sobre todo, disponer de toda una serie de barcos cargueros con los que afrontar cada viaje.

Para esta nueva ruta comercial, Maersk usará un buque rompehielos de nueva factura

En relación con esta nueva ruta que echará a andar en septiembre, Maersk ofrecerá el Venta Maersk, uno de los rompehielos más destacado de cuantos tiene en su flota. Estos primeros viajes servirá para ver cuánto dinero se ahorra al apostar por un recorrido que podría llegar a reducir cada trayecto en más de 7.000 kilómetros, según se puede leer en El País.

Este cargue podrá transportar hasta un máximo de 3.600 contenedores de unos 6 metros de largo simultáneamente. Según se puede leer en el medio de comunicación citado, sus primeros cargamentos estarán basados en el transporte de pescado congelado y productos electrónicos y minerales, realizándose la cobertura entre Vladivostok y a San Petersburgo, ambas poblaciones rusas.