El 16 de enero de 2007 Netflix cambió la televisión tal y como la conocíamos, como se hizo eco en aquel momento Ars Technica. Al margen de la televisión tradicional y la piratería que acechaba la industria audiovisual, la plataforma se erigía como una solución que satisfacía al público y a los profesionales. Eso sí, nadie esperaba un éxito tan arrollador de un proyecto que empezó hace 20 años como videoclub online o postal proporcionando una cantidad ilimitada de películas y series de su catálogo.

¿Te imaginas ver todo el cine de estreno que quieras por el precio de una entrada?

Una década después, uno de los creadores de Netflix planea iniciar otra revolución: ¿Te imaginas poder ver todas las películas de estreno que quieras por el precio de una entrada de cine? Prácticamente el coste de una suscripción básica de Netflix… y el de MoviePass, el nuevo proyecto de Mitch Lowe, según explica Quartz.

Con iniciativas como la de MoviePass, las salas de cine volverán a llenarse. Antena 3

A día de hoy solo existe en Estados Unidos pero la esencia de MoviePass es básicamente esa: pagar 9,95 dólares mensuales (un dólar más de lo que cuesta una entrada de cine en norteamérica de media, según el Hollywood Reporter) y poder disfrutar de un pase diario para ir al cine durante todo el mes. Eso sí, las películas en 3D quedan fuera de la promoción. De momento, solo es necesario que las salas acepten tarjetas de débito, algo que el 91% de ellas ya hace.

Ted Farnsworth, CEO de Helios and Matheson Analytics, una firma que acaba de hacerse accionista mayoritaria de MoviePass lo tiene claro:

Es algo que todo el mundo entiende. Absolutamente todos entienden la dinámica de Spotify, Netflix, Hulu, o Amazon Prime, especialmente los millennials. Han crecido suscritos a algo.

La clave del éxito del proyecto es el interés por los estrenos. Y es que a día de hoy y con la creciente tendencia a la suscripción por servicios como Netflix, Hulu o Amazon… que ofrecen películas relativamente nuevas y programación televisiva por una tarifa mensual, ¿merecerá la pena pagar otra suscripción más para disfrutar de los últimos estrenos?

Inicialmente MoviePass comenzó su andadura con unos planes que iban desde los 15 hasta los 50 dólares, pero pronto entendieron que 10 dólares es una cifra muy atractiva a la que los potenciales clientes se han acostumbrado. Y tanto que sí, a juzgar por las caídas que tuvo su web durante el día de ayer fruto de la ingente cantidad de nuevos suscriptores, como cuenta Hollywood Reporter. Hasta el momento contaba con 20.000 clientes que abonaban 50 dólares mensuales.

Obviamente, han tenido que hacer muchos números para tan drástico recorte en sus precios, que a día de hoy serán parcialmente sufragados por los fondos obtenidos de los accionistas Helios and Matheson. Con las nuevas suscripciones será cuestión de muy poco tiempo que superen el punto de equilibrio que les empiece a reportar beneficios.

¿Irías más al cine si pagases una especie de tarifa plana mensual?

El siguiente reto será para las salas de cine, que tendrán que ver cómo gestionar este nuevo concepto, que se une a la coyuntura actual. Y es que hay muchos usuarios que no van al cine porque consideran que los precios son altos.

La clave de todo será la publicidad y alternativas como la de MoviePass, no obstante, parece no gustar mucho a las salas, al considerar que con MoviePass los precios son insostenibles y solo conducen a la insatisfacción. La suya, claro está.

La reacción de las salas no se ha hecho esperar. Los abogados de AMC, la cadena de cines más grande Estados Unidos incluso plantean en voz alta en una nota de prensa publicada en Business Wire la posibilidad de que AMC se quede fuera de los descuentos que ofrece MoviePass, de forma que no sea compatible con este nuevo concepto de fidelización de clientes. En todo caso era de esperar el inmovilismo de la industria, algo que en su momento ya sufrió en sus carnes Spotify en la escena musical.

Las míticas palomitas, gominolas y refrescos podrían subir de precio para que salgan las cuentas a las salas de cine. Pixabay

Otras alternativas en la búsqueda de rentabilidad pueden provenir de la venta de palomitas, caramelos, refrescos… que obviamente consumen tanto los usuarios normales como los clientes de MoviePass. Asimismo, también se cree que se puede lograr una mayor afluencia a los cines empleando los datos que se recolectan de los usuarios, de modo que pueda dirigirse publicidad mucho más personalizada y por ende, más efectiva.

MoviePass lo tiene claro: es necesario un cambio radical en los cines y sucederá, les guste a las salas o no. En palabras de Ted Farnsworth:

Nos recuerda a cuando Blockbuster dijo que Netflix nunca sobreviviría o que RedBox nunca tendría éxito. Los viejos dinosaurios como AMC solo tienen que entender que estamos aquí para ayudarles. Vamos a acercar el cine a la gente.

La polémica está servida. Pero hay algo que está claro: el concepto de salas de cine actual ya ha llegado a su fin de un modo u otro.