Es imposible no tratar la presentación de los dispositivos móviles que Samsung nos mostró recientemente. Sin embargo, como creo que aquellas personas que han acudido al evento sabrán mostrar mejor que yo la cantidad de novedades que la familia asiática nos inundará en la próxima semana, creo que podría darle una vuelta de tuerca y hablar acerca de un pensamiento que recorre mi cabeza desde hace unas cuantas semanas. Además, gracias a esta presentación he podido confirmar que mi idea va en consonancia con lo mostrado por la firma surcoreana.

Las cámaras agrandan sus prestaciones

En primer lugar, y en un punto que podría ser extensible al resto de empresas del sector, creo que el asunto de las cámaras y los sensores en los teléfonos móviles se está empezando a salir de madre. Creo que, por mucho que os empeñéis en decir que siete millones de sensores son mejores que uno, donde verdaderamente un teléfono móvil destaca, hablando del apartado fotográfico, es en la inclusión de un cuidado software y una tecnología de procesamiento de imagen excelente. Parece que Samsung quiere tirar la casa por la ventana con su último gran terminal, el Samsung Galaxy S20 Ultra.

Samsung apuesta por agigantar números para contentar a su audiencia más fiel

La apuesta de este año, al menos en su terminal más espectacular, es llenar de megapíxeles la cámara trasera, además de incluir un zoom óptico realmente impresionante. Pero, seamos sinceros, la estética de estos productos, con un voluminoso cuadrado en la parte trasera es cuanto menos cuestionable. Además, tengo aún mis dudas acerca de cuántos años podremos seguir aumentando el número de sensores. Espero que alguien mantenga el juicio sano y busque una solución óptima para este asunto.

Un aspecto que diferencia a la compañía

Sin duda alguna, muchas compañías basan sus diseños en presentaciones realizadas en años anteriores. A la mayoría de nosotros esto nos parece un signo de vagancia extrema o de falta de innovación, aunque si lo miras desde otro prisma, puede que la empresa que realiza estas acciones, en este caso hablamos de Samsung, esté intentando que nuestra mente asocie ciertos patrones en la parte trasera, delantera y laterales de los terminales para poder diferenciarse del resto de competidores y, así, tener una clara seña de identidad en las siguientes generaciones.

Tocar un dispositivo de la firma asiática es, como diría Enrique Iglesias, una experiencia religiosa

Creo, en mi opinión, que Samsung ha llegado a un punto de excelencia tan alto, en cuanto al diseño y creación de dispositivos físicos, que le exigimos más que a la mayoría de fabricantes. Quizás no lo recordéis, pero no hace tanto tiempo, esta misma compañía obsequiaba con materiales plasticosos a quienes decidían dejar parte de su salario en uno de sus buques insignia. En la actualidad, sus paneles luchan por el reinado con matices extraordinarios, sus frontales sin bordes son dignos de mencionar y su software va camino de un perfecto minimalismo. Así, Samsung se está posicionando como la gran alternativa a Apple en el sistema operativo de Google.

La compañía de los dispositivos plegables

En último lugar, es evidente que hay que destacar a la empresa surcoreana como la gran impulsora de la telefonía plegable. Evidentemente, no han sido los primeros en fabricar un dispositivo de este tipo, ni tampoco serán los últimos, pero sus dos terminales de referencia en este sector, tanto el Galaxy Fold como el Galaxy Z Flip, son dos muestras de cómo nos podemos imaginar la telefonía móvil de la próxima década. Y si no me crees, dame diez años y vuelve a este artículo.

La llegada de competidores será el punto de inflexión de los teléfonos plegables

Quizás sea un poco arriesgado hablar de la tecnología más revolucionaria desde la introducción del iPhone allá por el año 2007, pero es más que evidente que estos terminales, en cuanto bajen su precio y, tal y como sucede con los dispositivos más asequibles de las marcas, se acerquen a los consumidores, van a empezar a verse más y más. Quizás, y esto son conjeturas y divagaciones, el sector necesita que un par de grandes compañías, yo pondría el ejemplo de Google y Apple, también se suban al carro, aunque en estos momentos, es Samsung la que recorre este camino sin ningún tipo de obstáculo.