Los piratas informáticos amenazan a las instituciones mundiales más importantes con sus capacidades delante de un ordenador. No sirve de nada tener el smartphone ruso que ni el mejor hacker podrá espiar si después se utilizan otros dispositivos para gestionar cuentas personales en las que se guarda información de gran relevancia.

John Brennan, director de la CIA y Mark Giulano, subdirector del FBI, fueron víctimas de Cracka

Gran constancia de ella puede dar John Brennan, antiguo jefe de la CIA que sufrió en primera persona el conocimiento del adolescente Kane Gamble. Al igual que el hacker responsable de las filtraciones de Juego de Tronos, este joven británico fue identificado rápidamente.

Solo 16 años le bastaron a Gamble para saber burlar la seguridad de la CIA y el FBI, dos de las grandes agencias de inteligencia de Estados Unidos. Ahora, dos años después, ya conoce la sentencia que tendrá que cumplir por tales delitos. ¿Tendrá que ir el hacker a la cárcel? ¿Cómo logró hackear los sistemas de ambas instituciones?

Cómo hackear a la CIA y al FBI con 16 años

Esta es la historia de Kane Gamble, un joven británico de apenas 16 años que estaba muy interesado en la informática, quizás demasiado. Cracka es el nombre con el que Gamble quiere ser reconocido y él mismo fue el encargado de informar de sus actos al Gobierno norteamericano.

Como bien reflejó El Diario en 2016, Cracka se puso en contacto con el medio Motherboard para avisar de que había hackeado las cuentas personales de James Clapper, director nacional de Inteligencia de Estados Unidos. De esta forma, se hizo también con su número de teléfono fijo, todas sus cuentas de Internet y hasta con la cuenta de Yahoo de la mujer de Clapper.

Tras conseguir toda esta información, el joven pirata desvió las llamadas desde el número personal de Clapper hasta otro registrado a nombre del Movimiento para la Liberación de Palestina. Con solo unas acciones, Cracka consiguió infiltrarse en el correo personal del director de Inteligencia y demostrar que ni el Gobierno se había enterado de ello.

El joven hacker consiguió acceder a la cuenta de John Brennan, jefe de la CIA en aquellos momentos. Politico

Pese a la protección extra que llevan todos los correos terminados en ".gov", la cuenta personal del John Brennan, antiguo director de la CIA, también fue fácilmente hackeada por Cracka. Según el joven, pudo hacerlo de forma sencilla. Haciéndose pasar por un trabajador de la empresa Verizon, consiguió que otra persona le cediese datos muy comprometidos de Brennan.

Este logro tiene una importancia especial, ya que este utilizaba sus cuentas personales en AOL y Comcast para enviar documentos pertenecientes a su trabajo en la CIA. Además, Jeh Johnson, secretario de Seguridad Nacional, también fue víctima de la inteligencia de Cracka.

Sin embargo, el hacker adolescente ya no podrá campar a sus anchas durante un tiempo. Tras ser detenido por las autoridades a principios de 2016, Kane Gamble ha esperado durante más de un año a que llegase su juicio y el juez dictase sentencia.

Una larga temporada de arresto como pena

Durante el mencionado juicio, la defensa del conocido como Cracka intentó alegar que el joven no era totalmente consciente de lo que hacía al hackear a varios miembros de la CIA y el FBI, que lo hizo de forma ingenua y que sufre un desorden de espectro autista, según informan desde La Información.

Sin embargo, ninguna de estas razones ha convencido a los encargados de juzgar este caso, que han tenido muy claro que Gamble tenía que ser arrestado por los delitos cometidos. Es más, le han acusado de "ciberterrorismo" por haber tenido acceso a documentos muy importantes sobre operaciones en Irak y Afganistán.

Kane Gamble ya conoce su sentencia por hackear a la CIA y al FBI. Business Insider

Kane Gamble, de 18 años actualmente, tendrá que permanecer arrestado durante dos años en un centro para jóvenes. El tribunal ha concretado que el hacker logró robar 40 documentos del correo personal de Brennan y hasta la información de contacto de 20.000 trabajadores del FBI.

El problema para el Gobierno estadounidense no acabó ahí, ya que Gamble y su equipo filtraron parte de la información a Wikileaks, página dedicada a publicar información sensible de interés público, siempre protegiendo la identidad de la fuente.

En resumen, hackear las cuentas de trabajadores de la CIA, FBI y sus familiares saldrá muy caro a Kane Gamble, que tendrá que pasar dos años detenido en un centro de jóvenes. ¿Le servirá esto para arrepentirse de lo realizado o seguirá su lucha contra el Gobierno de Estados Unidos al salir?