Emojis, GIFs, repetición excesiva de símbolos de puntuación, que parezca que cobren por usar vocales… ah, la literatura en los tiempos de WhatsApp.

Pena me dan los profesores de lengua ante la empresa a la que se tienen que enfrentar con las nuevas generaciones pero la realidad es que la forma de comunicarnos ha cambiado y es totalmente diferente a la que tradicionalmente se ha usado en el lenguaje escrito. De hecho, es un híbrido entre la espontaneidad del oral y la rigidez del escrito.

Un nuevo estudio publicado en ScienceDirect realizado por la Universidad de Binghamton en el Estado de Nueva York constata esta obviedad. Hasta aquí nada nuevo que no sepamos. Pero lo que de verdad es sorprendente es cómo la adaptación del lenguaje escrito a un chat puede abocar nuestras relaciones al desastre. ¿Cómo puede ser eso posible? Sigue leyendo.

Sí, eso significa que si soltásemos a un académico de la lengua a un chat y le hiciéramos hablar tal y como lo hace cuando redacta algo, las consecuencias serían nefastas. ¿Y por qué un erudito y no una persona cualquiera? Porque la influencia de los chats es tal, que a todos nos cuesta discernir a veces uno de otro.

La profesora de psicología de la Universidad de Binghamton Celina Klin lo explica así para Eurekalert:

En contraste con las charlas cara a cara, los mensajes de un chat no cuentan con el apoyo del lenguaje no verbal y sus pistas, como pueden ser el tono de voz, las pausas, expresiones faciales, gestos manuales… En una charla oral, estas pistas no son meros añadidos, sino que proporcionan información crítica. Un gesto o un cambio en el tono de voz pueden cambiar totalmente el significado de nuestras palabras.

Por eso es tan importante añadir unas exclamaciones de más (!!!), alargar palabras (pero qué bieeeeeeeen!) o los propios emojis, pero qué te voy a contar que tú no sepas ya 😉

Un punto puede cambiarlo todo. Indy100

No se te ocurra escribir en un chat como lo harías en el lenguaje escrito

Pues bien, ese estudio evidenciaba un hecho bastante inesperado: los mensajes de chat que terminan con un punto se perciben como menos sinceros, algo que se agudiza si respondes con una sola palabra.

Para ello, se analizó como los receptores interpretaban las respuestas con punto y sin punto.

En textos formales (novelas o ensayos) los puntos se usan para indicar que una frase está completa. En mensajes de chat añaden un significado adicional completamente diferente a la del lenguaje formal.

Así, si preguntamos algo como "Tengo un perro nuevo, ¿quieres venir", la respuesta se entendía diferente con punto o sin él, aunque en sí el abanico posible fuera tan variado como: sí, no, tal vez, quizás. Recuerda: con un punto todo suena más abrupto, falso, hostil.

Con trillones de mensajes enviados cada año, es lógico y normal que el lenguaje evoluciona, creando nuevas fórmulas para suplir el lenguaje extra-lingüístico y no verbal, pero es que como se escriben mensajes mucho más de lo que se escriben o leen novelas o ensayos, aun cambia más rápidamente.

El punto es la clave de todo.

Además, goza de mayor flexibilidad, al no contar con un organismo que lo regule como puede ser la Real Academia Española de la lengua.

Desde luego, las nuevas tecnologías lo están cambiando todo y el lenguaje no es una excepción. Con la comunicación electrónica hacemos uso de las herramientas disponibles en esa interfaz para hacernos entender con precisión y por eso permitimos o incluso esperamos unos rasgos que no esperaríamos en una novela

Según Klin:

Los resultados de los experimentos refuerzan la divergencia entre el lenguaje formal y el lenguaje digital, que no es para nada arbitrario. Después de todo, no hace tanto tiempo que la gente empezó a usar emails, SMS y mensajes instantáneos. Para un nuevo medio, es normal que exista una nueva forma de expresarse.

Asimismo, tampoco es lo mismo el uso de estas herramientas en un chat cuando hablamos con nuestra pareja, un amigo, un conocido, familiar o nuestro jefe. La familiaridad y formalidad también afectan.

Este estudio es pionero en el lenguaje digital y probablemente sea el primero de muchos. De hecho, no es descabellado pensar que tarde o temprano estas materias y protocolos se impartan en las aulas e incluso existan asignaturas de lengua en medios digitales. De momento, ten en cuenta una cosa: ¡usa los puntos solo para los emoji!