Que yo tenga memoria de este tipo de relojes viejunos, que te voy a mostrar en este artículo, no es lo grave del asunto. Lo peor, desde mi punto de vista, es que he sido testigo, más bien mi muñeca, de esta tecnología, que ahora puede parecer ridícula. Y es que los últimos coletazos del siglo pasado nos mostraron que los relojes podían servir para más cosas, que simplemente dar la hora y hacer sonar una alarma. ¿No te lo crees? Este es el momento de desempolvar los viejos artilugios de los años 80 y 90.

Casio era el rey del reloj inteligente

Hace unos días estaba navegando por Amazon, un ejercicio que no os recomiendo lo más mínimo si no queréis sufrir una caída vertiginosa del dinero de vuestra cuenta corriente, para tener localizados ciertos productos que me interesa seguir de cara al próximo Prime Day, del cuál ya os dimos detalles en este artículo. El caso es que me topé con un reloj de Casio, ahora ubicado en la sección vintage, y que disponía de calculadora. Como las ideas suelen venir muy de vez en cuando, aquí se originó este artículo, donde quiero compartir esos relojes tan especiales.

Muchos profesores nunca conocieron el secreto de la rapidez matemática de sus alumnos

En primer lugar, como ya te comentaba sobre estas líneas, me gustaría hablarte del Casio Databank, un reloj, tal y como puedes ver en el vídeo que te muestro sobre estas líneas, que permitía a su portador utilizarlo a modo de calculadora y, además, poder almacenar hasta 25 números de teléfono, con sus correspondientes nombres. Podías llegar a convertir divisas, establecer cinco alarmas distintas y seguir dos husos horarios. La calculadora, por cierto, podía realizar operaciones de hasta ocho dígitos.

Un mando en la muñeca era la innovación del siglo XX

Sin embargo, después de hacer memoria, éste no era el reloj más interesante de la compañía. Si ahora necesitas una aplicación en tu dispositivo móvil para cambiar los canales de la televisión, previa configuración de la misma con una conexión Wi-Fi, hace años solamente necesitas el Casio CMD 40. Con él, previa configuración de distintos códigos dependiendo del fabricante del televisor en cuestión, podías cambiar el canal y el volumen del aparato receptor, para el asombro de todo el mundo presente. ¡Si es que valía, incluso, para reproductores de cintas VHS!

Las primeras videoconsolas portátiles eran de Casio

Sin embargo, en un descubrimiento que ya me hubiese gustado hacer siendo niño, por aquello de rogarle a mi padre que me lo comprara, tengo que decir que los relojes que más alucinados me han dejado han sido aquellos que incorporaban un juego en su pantalla. Existían distintos modelos, pero comenzaré hablándote del Casio Soccer, también llamado Casio GS-11. Este reloj, como puedes ver en el vídeo inferior, te permitía jugar un partido de fútbol, si es que esos monigotes se asemejan a jugadores, en tu propia muñeca. Además, mostraba la hora, la fecha, permitía establecer una alarma, disponía de cronómetro y hacía las veces de marcador, permitiendo al usuario ir contando puntuaciones de dos adversarios.

Los juegos de carreras eran básicos en los inicios de estas primitivas videoconsolas

Otro de esos relojes que, imagino, dejaba boquiabierto al personal era el Casio Cosmo Flight, también denominado Casio GC-7, donde tu reloj se convertía en un simulador de naves espaciales. Este modelo tenía un hermano gemelo, donde los vehículos siderales se transformaban en coches de competición de velocidad. El nombre de este último reloj era Casio GD-8. La única finalidad de ambos juegos, como verás en el vídeo que te dejo bajo estas líneas, era intentar no colisionar con naves o coches enemigos. Simple, pero todo un acierto para la época.

Existían juegos tan locos como te puedas imaginar

Sin embargo, y apuesto a que eres capaz de encontrar más ejemplos además de los que te he presentado en este artículo, no solamente se podía jugar al fútbol y competir a toda velocidad con tu reloj Casio. Estos relojes japoneses también tenían variantes de videojuegos, simples a más no poder, que abarcaban desde la lucha entre un robot y misiles, lanzamientos a canasta jugando a baloncesto, un partido de fútbol americano, construir una pirámide, esquiar a toda pastilla, evitar los huevos que tiraban siniestros murciélagos o jugar al golf. Como puedes ver, Casio fue una compañía adelantada a su época, con modelos de reloj tan distintos a lo que estamos acostumbrados, que parecen salidos de una máquina del tiempo.