Cuando tu cara controla tu propia silla de ruedas
Si quieres conocer qué tipo de tecnología se encuentra detrás de este curioso invento, ahora te lo explicamos.
No me canso de repetir que la tecnología debería estar enfocada a facilitarnos las cosas en nuestro día a día. Este primer objetivo de los dispositivos que salen al mercado es más que razonable, sin embargo yo iría un paso más allá. La tecnología debería servir para que aquellas personas que no tienen la misma suerte que el resto, por circunstacias de salud por ejemplo, tendrían que tener la oportunidad de mejorar gracias a la innovación.
Sonríe y muévete
Recientemente hemos conocido, gracias a la información que hemos leído en el medio de comunicación Mashable, cómo una empresa dedicada a la robótica ha ideado un dispositivo que permite, a cualquier usuario de una silla de ruedas, poder controlar la misma con su cara como única interfaz, si es que puede denominarse de esta manera. En esta ocasión, la compañía se llama Hoobox Robotics y aseguran, a través de la utilización de inteligencia artificial y tecnología en tres dimensiones, poder monitorizar las caras de la gente y utilizar sus expresiones para dirigir una silla de ruedas.
El precio del kit es bastante elevado
Esta empresa dispone, en la actualidad, de un kit, denominado Kit Wheelie 7, que puede adquirirse a través de su página web. El precio del conjunto se sitúa en los 265 euros mensuales, en un plan que exige su continuidad durante un año, y consta de un ordenador, una cámara, una empuñadura, sensores y el propio software. Por cierto, únicamente realizan envíos a Estados Unidos y Brasil.
La instalación y el uso se suponen extremadamente sencillos
Después de la instalación de este kit, la persona que esté sentada en la silla de ruedas podrá controlar su movimiento con distintas expresiones faciales. Un total de nueve gestos podrán ser reconocidos. Por ejemplo, si el usuario levanta las cejas o sonríe, el sistema reconocerá el gesto y se moverá, parará o, incluso, realizará giros. Únicamente siete minutos de instalación separan a una persona que necesite una silla de ruedas en su vida de tener las cosas un poco más fáciles.