En los últimos años hemos asistido a nuevas interpretaciones de lo que puede llegar a ser la arquitectura. Las nuevas tendencias en el sector, unido a la disposición de materiales mucho más flexibles, ha permitido acceder a nuevos diseños, estructuras y formas capaces de llevar la imaginación a un nuevo nivel. ¿Hemos alcanzado el summum o seguiremos viendo nuevas opciones curiosas?

Existen millones de ejemplos que podrían ser claves en la industria de la edificación, pero hoy vamos a centrarnos en uno muy especial. Más concretamente, queremos mostrarte cómo una piscina puede ser instalada en un espacio que jamás hubieses imaginado. La clave para entender esta apuesta radica en el vértigo. ¿Serías capaz de nadar entre 2 edificios a decenas de metros del suelo?

Una piscina a 35 metros del suelo, un proyecto que ha llamado la atención

Esto es justo lo que plantea una de las obras de ingeniería más curiosas del mercado. El vaso se encuentra flotando en el aire, únicamente sostenido por una serie de anclajes situados en cada uno de los edificios. Es, por tanto, una solución completamente segura que solamente ha sido posible gracias a la inclusión de materiales de alta resistencia. Su desarrollo cumple, por supuesto, con la legislación.

A unos 35 metros de altura se encuentra la instalación en cuestión. Esto ha sido posible gracias al trabajo realizado por HAL Architects, una de las empresas que cuenta con una gran tradición en el sector de la construcción. Al cargo de este original e innovador proyecto han estado Arup y Eckersley O’Callaghan, 2 profesionales con una gran trayectoria. La viabilidad siempre estuvo encima de la mesa.

Veamos, por tanto, cómo ha sido posible llevar a cabo este espectacular trabajo, por qué se trata de una de las tecnologías más llamativas del sector y, por supuesto, hasta qué punto podríamos ver este tipo de trabajos con una mayor frecuencia a lo largo de los próximos años. Y tú, ¿te atreverías a realizar un largo a 35 metros de altura viendo qué ocurre en la superficie?

Una piscina unida por 2 edificios a 35 metros de altura

Esta instalación forma parte del complejo residencial Embassy Gardens de Londres, un conglomerado situado en la capital inglesa. Cabe destacar que esta tecnología ha sido llevada a cabo gracias a la intervención de Reynolds Polymer Technologies, una compañía que suele aplicar una combinación de materiales de gran resistencia y complejidad. He aquí la prueba de este proyecto único.

La Sky Pool es la piscina que ha sido construida entre 2 edificios. Fuentitech

La piscina en cuestión tiene una longitud de unos 25 metros, pero la parte que está expuesta entre los 2 edificios suma un total de 18 metros. Esto es así por una cuestión puramente técnica. Concentrar parte del peso total en el interior de los edificios permite mejorar la resistencia del vaso para evitar cualquier posible vencimiento y consecuente caída de materiales.

El vaso de la piscina es capaz de contar con un máximo de 148.000 litros de agua

En relación con el material acrílico, cabe destacar que posee un grosor total de 35 centímetros, lo cual garantiza una resistencia suficiente frente al paso del tiempo y las inclemencias del tiempo. Se trata, por tanto, de una superficie segura ante cualquier posible anomalía que ocurra en los próximos años. No obstante, las revisiones se efectuarán de forma periódica cada cierto tiempo.

Y bien, ¿cuál es el peso que debería soportar una estructura que está reforzada por acero? Se trata de una propuesta que contará con un total de 148.000 litros que, lógicamente, se repartirán de forma proporcional a lo largo de todo el vaso. Se trata, por tanto, de una gran obra de ingeniería, la cual ha tenido que tener en cuenta los altos riesgos que hay de sufrir un potencial derrumbe.

Una curiosa propuesta que no es única en el mundo de la arquitectura

En Estados Unidos, más concretamente en Nueva York, hay una obra de estas características. Se trata de una propuesta que debe cumplir con múltiples reglamentaciones y cuyo desafío principal es tener en cuenta todas las variables que pueden afectar a su integridad. En este sentido, se han tenido que realizar estudios para garantizar su estabilidad frente a rachas de viento inusuales.

Esta piscina permite realizar largos de un edificio a otro. Fuentitech

En relación con su construcción, ha supuesto todo un reto el transporte del vaso hasta su lugar de instalación. Esto es así debido a que debía realizarse en una única operación. Para ello, según se puede leer en el portal especializado New Atlas, se tuvo que pedir permiso para eliminar toda una serie de señales de tráfico y semáforos para que pudiese llegar hasta el lugar indicado. Ser transportada la piscina en una única pieza es un requisito esencial para garantizar su resistencia.

Y bien, llegados a este punto, ¿te atreverías a disfrutar de esta aventura? Llama la atención cómo es posible nadar de un edificio a otro a través de esta curiosa propuesta. Sin duda alguna, veremos este tipo de obras de ingeniería a lo largo de los próximos años con una mayor celeridad.