En el siglo XXI estamos asistiendo a una mayor inversión en energías renovables. La escasez de los recursos fósiles será una realidad en los próximos años, por lo que es necesario recurrir a alternativas que no entrañen problemas al medio ambiente. Por fortuna, la madre naturaleza nos ha obsequiado con diferentes alternativas para obtener energía sin deteriorar los ecosistemas.

Una de ellas es el empleo de los ya clásicos paneles fotovoltaicos. Esta solución está siendo cada vez más eficiente, llegando a contar con más y más instalaciones dedicadas especialmente a la obtención de la energía solar y su correspondiente transformación en electricidad. Pese a ser todavía una tecnología con un retorno de la inversión lento, se estandarizará su uso.

Smartflower es una tecnología que revolucionaría la obtención de energía solar

Más aún cuando estamos asistiendo a la presentación de soluciones como la que nos plantea Smartflower. Basándose sencillamente en la actividad de los famosos girasoles, esta estructura determina, en todo momento, cuál es la mejor posición para obtener una mayor fuente de energía. El grado de inclinación de estas placas, de hecho, puede llegar a influir de forma notable a su eficiencia.

El desarrollo de esta tecnología permite, por tanto, contar con un sistema mucho más comercializable. De hecho, su fácil plegado hace posible que su instalación pueda tener lugar de forma sencilla. Ahora bien, ¿cuáles son las características que mejor definirían a esta alternativa en el mercado? Como es lógico, no estamos ante una solución accesible a todos los consumidores.

Así pues, veamos por qué es una idea con un gran potencial por delante. Su desarrollo y expansión en el mercado dependerá, en cierto modo, del acogimiento que tenga por parte del consumidor y, sobre todo, de la financiación que se pueda obtener a través de los diferentes instrumentos disponibles para ello.

Porque ya no basta tener paneles solares en nuestro tejado

Hace unos años, la moda de la ‘panelización’ solar en los tejados generaba un gran número de puestos de trabajo. En la actualidad, todo ello ha cambiado drásticamente. La mejora de las nuevas tecnologías conlleva grandes subidas de precio, lo que ha derivado en una cierta paralización en el desarrollo de mejoras.

Smartflower, en cambio, podría revertir esta situación. Esta compañía ha conseguido diseñar un producto flexible y, sobre todo, eficiente en relación con su función principal; la obtención y transformación de energía para su consumo en el hogar. ¿Imaginas poder disfrutar de este tipo de soluciones el día de mañana?

Smartflower está diseñado para obtener en todo momento el máximo de energía limpia

Habiendo interiorizado la función que realiza cada día el girasol, copia todos sus movimientos. Por la noche, está plegado, mientras que por el día, está obsesionado con la búsqueda del mejor ángulo para la obtención del máximo posible de energía eléctrica para el abastecimiento cotidiano. Aun así, uno de sus problemas fundamentales continúa siendo su gran tamaño.

En las imágenes anteriores se puede observar cómo funciona el sistema de apertura y cierre de dichos paneles solares. Las últimas unidades diseñadas están especialmente diseñadas para el almacenamiento de la energía obtenida con el objetivo de poder utilizar el excedente por la noche en aquellos momentos en los que el cielo está nublado o hay lluvia.

Una tecnología que apenas requiere un mantenimiento exhaustivo

El pliegue de esta tecnología se realiza de forma hidráulica. En cada maniobra, el panel que se sitúa por encima limpia el que está debajo, por lo que las inclemencias climatológicas apenas tendrán repercusión en el funcionamiento del mismo. Por lo demás, bastará engrasar cada cierto tiempo las poleas que incluye para evitar la corrosión en el medio y largo plazo.

Smartflower es una solución para hacer más eficiente la obtención de energía solar. EcoInventos

Varias compañías son las que están investigando al respecto. De hecho, ya existen varios proyectos que se basan, individualmente, en la mejora del prototipo que ha servido como base. Los edificios, por el momento, no son el público objetivo de esta tecnología, pero se espera que se pueda producir una alternativa que sirva de base para obtener una mayor obtención de energía solar.

Esta tecnología mejorará en los próximos años si cuenta con mayores inversiones

Habrá que esperar todavía un tiempo para saber más datos sobre su comercialización. Los organismos públicos, las compañías con una superficie disponible en el exterior y las viviendas unifamiliares son, por el momento, el objetivo primordial en términos de venta. Dadas estas limitaciones, todo parece indicar que su mejora en la industria llegará si se consigue una mayor especialización.

Aun así, debe anticiparse que este tipo de proyectos tendrá un mayor recorrido comercial si algunos de los productos eléctricos que basarán el futuro de la economía terminan de estandarizarse. El coche eléctrico, por ejemplo, podría demandar la generación de este tipo de energía. ¿Tendría sentido este producto? Sin duda alguna, contaría con un mayor protagonismo.