Vivimos en una sociedad extremadamente conectada. Nunca pensé que pudiese acuñarse esta expresión a nivel de sociedad, pero de hecho, aquí está. Desde la llegada de los llamados teléfonos inteligentes a nuestra vida, numerosos aspectos de esta han cambiado, hasta el punto de modificar nuestras costumbres. Hoy hablaremos de futuro, hoy hablaremos de pagos móviles.

Como podemos leer en La Vanguardia, se han realizado muchos estudios acerca del tiempo que pasamos cada día frente a nuestro teléfono móvil, y la mayoría establecen una media cercana a las 5 horas. Mientras que las generaciones más antiguas apenas llegan a las 2 o 3 horas, los nacidos con el nuevo siglo pueden situarse cerca de las 7.

No sabríamos vivir sin nuestro smartphone

Consultamos nuestro smartphone cientos de veces al día, realizamos decenas de búsquedas en la red y opinamos en las redes sociales otras tantas veces. La mayoría de nosotros no podría vivir sin estar conectado, no sabríamos ni qué hacer ni cómo actuar. Como relata uno de nuestros compañeros en Andro4all, la sensación de desconexión puede ser realmente agobiante. ¿Podrías aprovechar tu smartphone para algo más útil?

Un vistazo al futuro, desde la experiencia

Dejando a un lado esta visión algo deprimente de nuestra relación con la tecnología, creo que hay muchas más cosas buenas que malas. Desde la llegada de los llamados teléfonos inteligentes a nuestra vida, numerosos aspectos de esta no sólo han cambiado, sino que han mejorado.

Gracias a estos pequeños ordenadores que llevamos en nuestro bolsillo, todo está más cerca que nunca y todo puede ser más sencillo que nunca. Por otro lado, también es cierto que debemos saber cómo aprovechar todas las posibilidades que se nos ofrecen. Usar nuestro teléfono como método de pago es una de ellas.

Los pagos móviles son una tendencia al alza, están de moda, y hoy os contaré mi experiencia usándolos. Nuestro móvil debería ser una auténtica navaja suiza, que nos permita desde comunicarnos con el mundo hasta poder viajar en autobús o comprar unos vaqueros. Pero, ¿es realmente más fácil pagar con nuestro smartphone? ¿Cuál es el futuro? ¿Diremos adiós a nuestras carteras?

Usamos nuestro móvil muchas horas cada día. LinkedIn

El primer paso, buscar la aplicación adecuada

Tengo que decir que partía con ventaja en este aspecto. Habiendo usado la aplicación propia de mi entidad, ImaginBank, y habiendo sufrido su lentitud, decidí optar por la que creo es, la plataforma de referencia, Samsung Pay. Sí, tengo un Galaxy A5 del 2016, y es una ventaja en este ámbito. Pero no te desanimes si no dispones de un Samsung, la aplicación pronto llegará a todos los dispositivos Android.

Sin ninguna duda, Samsung Pay es la aplicación más rápida y sencilla de usar. Añadir tu tarjeta es un proceso sencillo y que se lleva a cabo realizando una foto. Además, basta con deslizar el dedo en la misma pantalla de bloqueo para disponer de ella al instante. Gracias a la huella dactilar que se requiere durante el pago, la seguridad no será ningún problema.

¿Dónde puedes pagar con tu móvil?

Algo que no he dicho es que para poder realizar pagos es necesario disponer de conectividad NFC, algo que, por suerte, es cada vez más habitual en terminales de gamas media y baja. Además, como leemos en el diario ABC, los establecimientos que más frecuentamos, como Mercadona, ya disponen de datáfonos adaptados desde hace algún tiempo.

Por lo tanto, a excepción de pequeños locales y alguna que otra cadena de supermercados, podrás pagar fácilmente con tu smartphone.

Pagar con tu móvil es realmente sencillo y útil. Phone Arena

¿Es realmente útil?

La verdad es que es muy sencillo y cómodo ir de compras usando el teléfono móvil. Lo sacas del bolsillo y casi sin desbloquear puedes estar pagando cualquier producto. Sin embargo, no todo es bueno.

Aún queda tiempo para poder deshacernos de la cartera

Existe un problema que entorpece y perjudica toda la experiencia. A pesar de que se supone que es uno de los objetivos, no puedes desentenderte de tu cartera. Necesitas llevar el DNI, la tarjeta del transporte público de turno… etc. Creo que es precisamente este el próximo paso que debe darse, el de la optimización de muchos otros servicios para que puedan usarse fácilmente desde el móvil.

Es cierto que existen algunas ciudades que ofrecen la posibilidad de asociar tarjetas de transporte público a aplicaciones como Samsung Pay, o compañías que permiten fidelizar su tarjeta de socio, como Ikea, pero esto no es suficiente. Si pudiéramos asociar todas nuestras tarjetas, hasta nuestros documentos de identidad, sería realmente maravilloso. Podríamos olvidarnos de nuestras repletas y en muchas ocasiones incómodas carteras.

¿Me costará dinero algún día?

El servicio del que he estado hablando, Samsung Pay, es independiente de las entidades bancarias y no supone ningún coste para el usuario. Sin embargo, ¿será siempre así?

¿Llegarán las comisiones al pago móvil?

El 3 de octubre del año pasado, la banca española se unió al ámbito de los pagos móviles con una aplicación, Bizum. Como podemos leer en Expansión, 16 entidades diferentes participan en esta iniciativa. ¿El objetivo? Que seas del banco que seas, puedas pagar o enviar dinero únicamente con tu smartphone.

Bizum y sus operaciones son por ahora gratuitas, pero este lanzamiento abrió el debate. El sentido de todos estos servicios es que sean cómodos y no supongan un coste extra pero, ¿llegarán las comisiones?

Aunque verde, útil

Por lo tanto, y como conclusión, no hay duda de que el futuro pasa por nuestro smartphone, pero hace falta que se adapten muchos más servicios para que la experiencia sea verdaderamente útil y beneficiosa. Mientras tanto, tengo que decir que es muy útil y recomendable pagar con el teléfono móvil. Aún con sus carencias, es cómodo y rápido. Olvídate ya del efectivo.