Lo retro está de moda. Bien sea por el furor hipster, bien porque nos hacemos viejunos, pero nuestra generación no dejará de jugar a videojuegos nunca. El caso es que la mítica Nintendo Entertainment System que tantos buenos ratos nos dio al volver del colegio mientras cogíamos los mandos con las manos llenas de Nocilla, ha vuelto a su lugar para quedarse.

Todas las videoconsolas clásicas, en un paquete de tabaco

Y es que si la NES retornó el año pasado bajo el nombre NES Classic Mini logrando arrasar entre nostálgicos de todo el planeta, el próximo 29 de septiembre la Super Nintendo previsiblemente también se dará un baño de masas durante su relanzamiento. Pero además, la SNES viene con una sorpresa: retornará con 21 juegos preinstalados y un juego inédito llamado Star Fox 2.

Pero si no quieres esperar, aquí te traemos un pequeño proyecto para que emules a la mítica SNES por muy poco esfuerzo y dinero. ¿El secreto de todo esto? Cabe en un paquete de tabaco y se llama Raspberry Pi.

¿Qué necesitaremos?

Elementos esenciales para construir tu propia SNES. Gizmodo
  • Raspberry Pi 3.

  • Carcasa para Raspberry Pi (si eres un geek de los buenos te recomendamos que vayas a Etsy y te hagas con una similar al diseño de SNES)

  • Cargador de corriente para Raspberry Pi.

  • Tarjeta MicroSD de al menos 8GB.
Si no te quieres complicar, compra un starter kit de Raspberry Pi
  • Cable HDMI.

  • Memoria USB.

  • Mando USB, te recomendamos igualmente que uses uno de diseño similar a los originales.

  • Una TV para jugar.

  • Un ordenador para la instalación.

Cómo fabricar tu propia SNES con Raspberry Pi

Configurar la Raspberry Pi

Montar una Raspberry Pi no tiene mucho misterio, ya que todo está bastante pautado y hay pocos "agujeros" para equivocarse. Aunque puedes comprar la placa, cargador y demás partes, tanto en tiendas de informática como en Amazon, en muchos casos merece la pena adquirirla en pack para que no se te olvide nada.

Con Raspbery Pi disfrutas de muchas consolas clásicas en una sola

Es cuestión de 30 segundos: simplemente mete la placa en la carcasa asegurando que cada conexión encaja bien con los agujeros respectivos y ya está. No fuerces nada: todo tiene que ajustarse a la perfección.

Instala RetroPie

Ahora tendremos que introducirle el sistema operativo en su disco duro particular, es decir, la tarjeta MicroSD. En este caso será RetroPie, un emulador de consola que ejecuta juegos de los 80 y 90 para NES, SNES, Sega Genesis, Sega CD y muchos más, como puedes ver y descargar desde Lifehacker. Como ves, con Raspbery Pi disfrutas de muchas consolas clásicas en una sola.

  1. Para descargarlo, desde un ordenador vamos a la web de Retropie y bajamos el que corresponde con Raspberry Pi 3.

  2. A continuación, descomprimimos el archivo. Veremos que se trata de una imagen. Aquí viene la parte un pelín más compleja.

  3. Debemos grabar la imagen en la tarjeta SD. Ojo, que no se trata de arrastrarla. Para ello emplearemos software como Win32DiskImager para Windows o Apple Pi Baker en Mac. Una vez descargado e instalado, metemos la SD en el ordenador, seleccionamos la ISO a grabar y lo escribimos.

  4. Extrae con seguridad la SD de tu ordenador y métela en la ranura correspondiente de tu Raspberry Pi.

Arranque y configuración

Conecta tu Raspberry Pi a la TV con la toma HDMI, el cargador a la corriente y el mando a uno de los USBs de la Raspberry. Tras un par de minutos de arranque, verás una pantalla de bienvenida.

Configurando la Raspberry Pi. Lifehacker

Usa el mando para navegar por el sistema, por ejemplo para configurar el sonido, idiomas, la acción de los botones… A veces resulta más sencillo usar un teclado con toma USB para esta configuración inicial, especialmente para tareas como meter la contraseña de la Wi-Fi.

¡Necesitamos juegos!

Aquí viene otra de las partes peliagudas, más que nada por tema legal. Instalar ROMs de juegos que no has comprado puede ser ilegal por cuestiones de derechos de autor en algunos países, ya que aunque los juegos que vamos a instalar tienen más de 20 años, todavía pueden conservar su licencia.

No descargues juegos de internet que no hayas comprado previamente

En teoría, lo lícito sería que bajaras ROMs de juegos que has comprado o que son de dominio público. En internet hay mil sitios para que lo hagas, por lo que no debería ser muy complicado buscarlos desde tu ordenador y descargarlos. Ahora ya solo queda meterlos en tu SNES artesana.

Aunque también se puede hacer a través de Wi-Fi, por simplicidad usaremos una memoria USB, que debe estar formateada en formato FAT-32.

  1. Conecta tu memoria USB al ordenador y crea una carpeta llamada "Retropie". Extráela con seguridad.

  2. Vuelve a conectar la memoria USB a la Raspberry y espera a que una luz verde que hay deje de parpadear.

  3. Extrae la memoria y vuelve a insertarla en el ordenador. Verás que dentro de la carpeta "Retropie" hay una serie de carpetas entre la que se encuentra una llamada "roms". Bien, allí es donde deberemos introducir los juegos para SNES. Como verás, también hay carpetas para Sega por ejemplo, y es que recuerda que con Retropie tu Raspberry son muchas consolas en una.

  4. Extrae con seguridad la memoria del ordenador. Con la Raspberry Pi apagada, introduce la memoria USB y vuelve a encenderla. Desgraciadamente las Raspberry aun no disponen de botón de apagado o encendido, por lo que tenemos que hacerlo desde la toma de corriente.

  5. Cuando la Raspberry Pi acaba de encenderse, verás una lista con los juegos instaladas.
Pantalla final SNES. Lifehacker

¡A jugar se ha dicho! Como ves, con un poco de imaginación podemos usar la Raspberry Pi para mucho más que para montar una Smart TV o un mini ordenador. ¡Aprovecha al máximo esta maravilla con nuestros tutoriales para ella!