La ingeniería robótica se ha convertido en una de las líneas de investigación de la tecnología con un mayor crecimiento. La llegada de múltiples inversiones en esta materia está provocando que se estén logrando importantes avances. Estamos a un paso de entrar en la tercera década del siglo XXI y podría decirse, en términos relativos, que los humanoides están muy cerca de ser una realidad.

Los robots están experimentando una fuerte transformación. Si durante los últimos años se han asociado a su estandarización en el sector industrial, en la actualidad el objetivo a cambiado; el auge tecnológico está en una línea mucho más aspiracional. ¿Imaginas una unidad robótica con receptores en torno a los sentidos que tenemos los seres humanos?

El desarrollo de la inteligencia artificial ha cambiado la innovación tecnológica

El desarrollo de la inteligencia artificial ha provocado un fuerte salto en términos cualitativos. Las mejoras introducidas por organizaciones públicas y privadas ha conseguido un primer escenario inclusivo. Sin embargo, aún quedan muchas líneas por cubrir, tales como el tacto o el gusto. Este primero, de hecho, es el sentido sobre el que tenemos que contarte novedades.

¿Sabías que se ha conseguido diseñar un guante capaz de proporcionar toda la información necesaria al robot? Gracias a esta tecnología, será posible que el equipo informático que posee el humanoide del futuro cuente con todo tipo de datos referentes a esta innovación. La percepción del tacto le permitirá a la unidad robótica de los próximos años disponer de datos de vital importancia.

Veamos cómo se ha forjado un producto que dará mucho que hablar en los próximos años. ¿Hasta qué punto una solución de estas características podrá llegar a conquistar del mercado de la producción y comercialización de robots? ¡Quién sabe si para 2030 no tienes uno en tu casa ayudándote a cocinar o a hacer la cama!

Un guante con un total de 550 receptores de información

En la inteligencia artificial, es fundamental contar con una gran muestra de datos al momento. Este guante especial es justo lo que proporciona a la centralita que poseerá todo robot. La inclusión de un total de 550 receptores permitirá una gestión de la información muy destacada. Tanto es así que se espera que se pueda saber textura y dureza del objeto seleccionado.

Los guantes Scalable Tactile Glove se han convertido en la principal esperanza del tacto en los robots. The Naked Scientists

El Scalable Tactile Glove, que es como así se denomina el guante de última generación, ha sido desarrollado y producido en el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MITS). Su funcionamiento es muy sencillo, ya que se consigue disfrutar de la obtención de los datos y su tratamiento en apenas unas décimas de segundo. Una representación del producto termina siendo determinante.

La diferenciación esencial de esta tecnología radica en la disposición de una base de datos

Es justo en este momento donde tiene lugar el procesado de la base de datos de última generación. La solución propuesta por este órgano investigador radica en la realización de una lista de hasta 135.000 vídeos muy breves de productos básicos como una lata, una pelota de tenis o un cubierto. Esto es lo que permite al sistema informático trazar una idea del producto en cuestión.

La ausencia de mercado actual limita las posibilidades de éxito de esta solución atípica. Sin embargo, se espera que a lo largo de los próximos años se pueda obtener un importante beneficio debido a las potenciales aptitudes de la ingeniería robótica en el mercado. ¿Hasta qué punto su crecimiento en el mercado está garantizado? Todo dependerá de la política de promoción.

Una apuesta segura en términos económicos si estuviésemos en 2029

Una de las curiosidades que más llama la atención de este producto revolucionario es su capacidad para ser un valor seguro en el mercado. Se estima que la producción de este guante será muy económica. Al fin y al cabo, cuenta con una tecnología que se puede encontrar fácilmente en el sector. Su diferenciación, es decir, la instalación de los receptores, es su principal fuente de encarecimiento.

El MIT se ha convertido en una de los organismos que más está apoyando la ingeniería robótica. Engadget

Pese a ello, según se puede leer en el portal tecnológico The Robot Report, podría salir al mercado por un precio de unos 10 euros. Como ves, una de sus principales ventajas competitivas radicaría en su competitividad en términos de coste. Ahora bien, ¿está tan cerca de producirse tal y como sugiere el avanzado sector? Lo cierto es que la base sobre la que desempeñaría su trabajo no está completamente concluida.

Habrá que esperar todavía un tiempo para conocer qué posible potencial tiene una tecnología que ha demostrado ser eficiente y accesible al público convencional. Su integración en el mundo de la robótica podría ser muy optimista, pero lo cierto es que aún no se ha conseguido diseñar toda una red neuronal que trabaje conjuntamente con el resto de funciones de un humanoide en desarrollo.