Ni la ciencia ficción, ni Uber, ni Tesla han podido, hasta la fecha, crear un verdadero coche que pueda sobrevolar nuestras cabezas. Si bien imagino que las restricciones en materia legal son numerosas, los ejemplos que se pueden encontrar a lo largo y ancho de internet tampoco ofrecen visos de hacerse realidad a corto plazo. Aunque esto podría cambiar en los próximos años, si el proyecto de una empresa británica llega a buen puerto.

Coches verticales

No creo que veamos mañana mismo coches voladores, pero la tecnología y el trabajo de los ingenieros de Vertical Aeroespace se encamina a un futuro donde el transporte aéreo sea más asequible y más habitual para la población. Un total de 28 personas componen el equipo de trabajo y provienen de sectores tan diversos como la Formula 1, por poner un ejemplo. Cuatro años es su estimación optimista para los vuelos dentro de las ciudades del Reino Unido.

La Formula 1 ha servido de campo de entrenamiento para el equipo de trabajo

Una portavoz de la compañía, en declaraciones al medio de comunicación digital Business Insider, asegura que:

Hemos aprendido mucho a través de la Formula 1, tanto en términos de tecnología como del ritmo de desarrollo. Los materiales livianos, los sistemas aerodinámicos y eléctricos desarrollados a través de la Formula 1 son perfectamente aplicables a la aviación, mucho más que al transporte terrestre. Poniendo estas tecnologías en manos de expertos ingenieros aeroespaciales, podemos construir la aviación más vanguardista del siglo 21.

Primeros datos del taxi aéreo

El pasado mes de junio, la compañía aérea debutó con su primer modelo, en un test realizado en el aeropuerto de Cotswold, en la localidad británica de Kemble. Según la información que hemos podido leer en la página web de EveningStandard, el modelo de vehículo aéreo, denominado eVTOL por sus siglas en inglés que significan Vehículos aéreos diseñados para el despeque y aterrizaje vertical, tiene un peso aproximado de 750 kilogramos y es capaz de transportar dos pasajeros, además del propio piloto.

La autonomía es uno de los handicap de estos vehículos

Uno de los datos más curiosos de la compañía es que este primer modelo, eléctrico, ha sido concebido en tan sólo 12 meses, algo realmente espectacular en un ámbito tan complicado como la ingeniería aeroespacial. De momento, la compañía promete vuelos de cinco minutos de duración a una velocidad máxima de 50 millas por hora, 80 kilómetros por hora, con lo que podría ser suficiente para desplazamientos en ciudades no demasiado grandes. Veremos cómo avanzan las pruebas y si es verdad que dentro de cuatro años os estamos contando la presentación del servicio de taxi volador.