La huella del ser humano ha provocado que a lo largo de los siglos se haya deteriorado la naturaleza. Esto, sobre todo, ha tenido un especial impacto en las últimas décadas gracias al desarrollo de una industria intensiva. Esto ha provocado que la desaparición de especies esté creciendo a un ritmo vertiginoso, tanto en tierra como en mar y aire.

¿Podemos salvar todavía el Planeta? Lo cierto es que la tecnología, a pesar de haber contribuido al desastre ecológico en muchas ocasiones, también ha conseguido idear ciertas soluciones para poner un parche en la herida de los ecosistemas. Tanto es así que la impresión 3D podría servir de catapulta para lograr una cierta recuperación del entorno natural que ha sufrido las consecuencias de nuestro paso.

La impresión 3D cambiará muchos sectores económicos para siempre por su potencial

¿Cómo un equipo formado por software y hardware podría volver a restaurar áreas como si nunca hubiese habido interacción humana? La impresión 3D se ha convertido en una de las herramientas que más sentido tendrá en el mercado de la innovación. El último proyecto está especialmente centrado en volver a repoblar arrecifes de coral que se han visto privados del desarrollo.

Y bien, ¿cómo sería posible esta recuperación? Para entender esta curiosa alternativa, un equipo de científicos de la Universidad de Hong Kong ha conseguido diseñar una especie de baldosa para fomentar el crecimiento de los corales. Gracias al diseño de las mismas, podría ser mucho más sencillo volver a disfrutar de paisajes marinos como antaño. Varias son las claves de esta innovación.

Veamos, por tanto, en qué ha consistido el proyecto, por qué se espera que esta apuesta incida en una estandarización a nivel internacional y, por supuesto, qué puede significar poner en práctica este modelo de repoblación. ¿Hasta qué punto se trata de un modelo de negocio con un gran futuro por delante? Su éxito se podrá comprobar pasados unos meses.

Sencillas baldosas que se instalan sobre el arrecife

La pérdida de kilómetros y kilómetros de corales ha provocado que los ecosistemas hayan cambiado por completo. Al fin y al cabo, muchas de las especies que conviven entre estos animales coloniales han terminado desapareciendo por la falta de alimento y protección. Ante esta situación, estas sencillas baldosas con forma determinada podrían servir para cambiar la situación.

El arrecife de coral podría ser objeto de impresión 3D en un futuro. Universidad de Hong Kong

El funcionamiento de esta tecnología es muy sencillo, ya que sirven de sustento a estos seres vivos para crecer fuertemente con una cierta protección. El objetivo radica en ‘sembrar’ esta especie de macetas con fragmentos de coral y esperar a que los pólipos de coral colonicen otras unidades. Esto sería posible debido, fundamentalmente, a la presencia de las corrientes marinas.

Se han producido un total de 128 bloques de arcilla para repoblar arrecifes

Si bien estamos acostumbrados a obtener productos fabricados en 3D con soluciones plásticas, en esta ocasión se ha conseguido disponer de una impresora con capacidad para moldear piezas en materiales como la arcilla. Es por ello que se ha conseguido un nivel de acabado muy óptimo. Aun así, cabe destacar que, tras la producción, se debe someter a temperaturas de hasta 1.125 ºC.

Por el momento, se ha producido una primera serie de 128 placas para repoblar el arrecife de coral. Las primeras pruebas ya se están llevando a cabo en el Parque Marino Hoi Ha Wan de Hong Kong, un área que ha visto cómo en los últimos años se han ido agotando las reservas de coral en la zona por la acción del ser humano. ¿Ha llegado el momento de firmar la paz con la naturaleza?

Una nueva línea de investigación para cambiar el curso de la historia

Esta investigación llevará algo más de año y medio. En todo este tiempo, el objetivo es que los corales que vayan creciendo sobre dichas superficies se vayan reproduciendo de forma exponencial por todo el área en la que hay unidades de arcilla con este clásico diseño. De confirmarse su expansión, podría decirse que el potencial de éxito en otras partes del mundo es muy alto.

Las baldosas creadas a partir de la impresión 3D permiten el desarrollo de corales en el fondo marino. Universidad de Hong Kong

No obstante, es importante tener en cuenta que, dada la baja demanda actual, la producción de esta tecnología es muy costosa. Al fin y al cabo, se requiere de la utilización de maquinaria muy específica. Aun así, los resultados permitirían volver a repoblar áreas en las que se ha perdido una buena parte de la fauna debido a la ausencia de alimento y la falta de protección de las especies supervivientes.

Según se puede leer en el portal New Atlas, los próximos años serán fundamentales para tratar de salvaguardar paisajes y ecosistemas que se han visto gravemente dañados por culpa del ser humano. ¿Habrá tregua esta vez? Lo veremos en unos meses.