Hace 30 años, fue estrenada una revolucionaria película, Blade Runner, que para aquella época rompió muchas reglas de juego del séptimo arte. Basada en una novela de Philip K. Dick llamada ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Ridley Scott dirigió, entre otros, a un mítico Harrison Ford en una cinta donde la tecnología impactó a propios y extraños.

Cartel de la mítica película de ciencia-ficción del año 1982. HobbyConsolas

Seguro que los análisis de la película podrán tener otra profundidad, más allá de hablar acerca de los adelantos tecnológicos, pero aquí en Urban Tecno nos encanta buscar el lado más electrónico posible a las noticias. Y es por eso que, de aquí al final del artículo, te voy a contar aquellos inventos que asombraron en el estreno de la cinta y si tenemos algo similar en nuestra sociedad actual.

Vehículos voladores

No sólo este filme ha hecho soñar a todos aquellos que fantaseamos con planear sobre nuestras ciudades o montañas cercanas, sino que introdujo un tipo de vehículo, que surcaba el cielo, muy poderoso visualmente. Su nombre es de lo más elocuente. El Spinner era el vehículo utilizado por el protagonista, Rick Deckard, como coche de policía. ¿Queréis saber más cosas sobre él?

Este vehículo, que podía rodar sobre la carretera, elevarse a las alturas y navegar como si de una nave intergaláctica se tratase, fue uno de los precursores de los vehículos espaciales que se han podido ver en películas posteriores como, por ejemplo, Star Wars. Basado en la misma tecnología que hoy en día utilizan los aviones VTOL, vertical take-off and landing o traducido como despegue y aterrizaje en vertical, aquí tenemos un ejemplo de cómo ciertas películas se adelantan a su tiempo.

Robots y sentimientos

Un tema abordado en multitud de películas, de hecho podría constituir un género dentro de la ciencia-ficción, es el de los robots, humanoides o máquinas con capacidad para pensar por sí mismas. En el caso de la película tenemos a los famosos replicantes. Por si desconoces el término, los replicantes son aquellos humanoides creados para trabajos pesados que carecen de las habilidades sociales de los seres humanos. Por cierto, este es uno de los puntos clave de la película.

Las máquinas actuales carecen del factor sentimental humano

En la actualidad, tenemos multitud de ejemplos de máquinas, algunas incluso inventan su propio lenguaje, con mayor o menor parecido a una persona, creadas expresamente para realizar monótonas tareas y que no disponen de otras habilidades como las emociones, por ejemplo. En este caso, en el film, los cazarrecompensas, que es lo que significa blade runner, utilizan la Prueba Voight-Kampff para descubrir si alguien es o no un replicante.

La máquina ESPER

Quizás sea el objeto o tecnología más desconocida si no sois aficionados al cine o no habéis visto la película más de una vez. Sin embargo, aquellos que crecimos pensando en ciudades llenas de letreros luminosos bajo una solemne lluvia recordamos perfectamente esta máquina. La ESPER es un artefacto que se componía de una futurista televisión de tubo y una especie de reproductor de DVD, sólo que en él se insertaban fotografías en papel. ¿Su función? Ahora os la cuento.

Gracias a la tecnología en su interior, el usuario podía realizar, a través de comandos de voz como si de un detective Siri se tratase, zoom prácticamente infinito y mover el ángulo de visión de la imagen para revelar zonas ocultas. De momento, no tenemos tecnología similar, aunque Google ya tiene en funcionamiento un sistema de recuperación de imágenes muy pixeladas denominado Pixel Recursive Super Resolution según informan desde La Vanguardia.

Un relato fantástico y visionario

Siempre que hablamos de novelas, cómics o películas de ciencia ficción hemos de tener presente que existe una o varias personas detrás de los proyectos con la imaginación suficiente para visualizar artilugios, aparatos e ideas que van más allá de lo que el hombre, al menos a día de hoy, puede alcanzar a convertir en realidad.

Blade Runner ha conseguido ser una bola de cristal de futuras tecnologías

Quizás Blade Runner sea uno de los ejemplos más cercanos a una película que ha conseguido servir de base para multitud de relatos de ficción sin perder, al menos no de manera demasiado evidente, la cercanía con la ciencia del futuro. No me imagino a Philip K. Dick intentando buscar científicos para incluir descubrimientos en sus novelas, pero su acierto en coches voladores, máquinas que escanean imágenes o robots preparados para los más duros trabajos no parece casual.

Quizás algún día veamos más ideas que sólo son eso, ideas, en nuestro mundo del futuro y alguien en 30 años vuelva a escribir un artículo, quizás yo mismo desde un escritorio virtual en mi nave espacial, acerca de cómo alguna película del año 2017 clavó innovaciones que saldrían décadas en el futuro. De momento, te emplazo a que veas Blade Runner antes de que llegue el estreno de su secuela el próximo 6 de octubre,
como informaba El Mundo, y resuelvas la duda que corroe a medio mundo. ¿Qué duda? Lo sabrás cuando acabes de ver Blade Runner.