Como cualquier buena trilogía que se precie, creo que he dejado mis dos sectores favoritos, si hablamos de tecnologías que revolucionarán nuestra forma de vivir durante los próximos diez años. Si te apetece conocer mi opinión acerca de teléfonos móviles y videojuegos puedes consultar mi primer artículo de la serie, mientras que si te apetece saber mi opinión acerca del futuro de la informática y los hogares conectados, tendrás un artículo al respecto. Ahora pasamos a la última entrega de mi relato de ficción tecnológica.

El movilidad del futuro es eléctrica

No tengo ninguna pretensión de ser gurú en ningún terreno, pero me resulta estimulante poder intercambiar mis impresiones contigo, así que si tú también quieres hacer lo mismo, no dudes en dejarnos tus comentarios en nuestras redes sociales. En este caso, hablando ya de automóviles, creo que el futuro es más eléctrico que nunca. Hace una década, la mayoría de medios de comunicación y expertos aseguraban que los coches eléctricos no supondrían ninguna competencia a los vehículos de motor corriente, debido a la dependencia de nuestras economías del petróleo. Los datos confirman, efectivamente, que estaban completamente equivocados.

Los vehículos eléctricos serán preponderantes en la próxima década. Unsplash
El cuidado del planeta es una preocupación creciente en la población

La cantidad de ayudas que se están aprobando, tanto a nivel nacional como a nivel regional para subvencionar la compra de estos coches, como la imparable extensión de la red de carga eléctrica en el país, nos invitan a pensar en un final de la próxima década donde los coches eléctricos miren por encima del hombro a los coches de gasolina. El transporte público, por otra parte, ya están entendiendo su importancia en el cuidado del medio ambiente, con lo que también será un aliado de este incipiente sector.

Viajes autónomos podrían ser posibles en la próxima década. Capgemini
¿A quién no le gustaría viajar largos trayectos disfrutando del paisaje y su familia?

Por último, creo que la conducción autónoma, a pesar de que aún esté en paños menores, será la siguiente gran revolución en el futuro de la movilidad. Imagínate carreteras entre grandes ciudades, o el tráfico en la propia urbe, siendo dirigidas por una inteligencia artificial que haga innecesario la utilización de las herramientas clásicas como el volante o las marchas, en post de una mejor convivencia automovilística. Ojalá un futuro sin atascos, sin gente gritando por las ventanillas y con más viajes divertidos de vuelta del trabajo.

La nube que encierra los secretos del streaming

Creo que la definición, y el gran reto, que plantea entrar en la década de los años 20 es la culminación de la era de los servicios. Está claro que seguiremos necesitando hardware para poder disfrutar de películas, series, música, literatura o cualquier otra manera que tenemos los humanos de expresar nuestra creatividad. Sin embargo, el perfeccionamiento de la nube, ese ente invisible donde todas tus fotografías, documentos y plataformas multimedia coexisten, será básico para avanzar en este sentido.

Por personajes como Baby Yoda es por lo que amamos el séptimo arte. El Output
Los servicios de suscripción vivirán años dorados

Creo que me repito demasiado, pero una de las patas más importantes que sostendrán la tecnología de la siguiente década será la conectividad de nuestros dispositivos. La llegada de las conexiones 5G, que intuimos rápidas y eficaces, aunque aún han sido pocas las personas que las han podido utilizar, al menos de manera frecuente en su día a día, serán la rampa de lanzamiento de la siguiente generación de servicios en internet. Si estos últimos diez años han visto florecer servicios de streaming musicales, como es el caso de Spotify, Apple Music o YouTube Music, plataformas multimedia, como Netflix, HBO, Disney+ o Apple TV+, y, en menor medida, servicios de tarifa plana para leer libros, como sería el caso de Nubico, al cuál mi madre es adicta, no veo el motivo para que éstos formen parte arraigada de la cultura de los años 20.

La próxima década explotará la creación de contenido, asequible para todo el mundo

En definitiva, creo que cualquier expresión de arte, en los próximos diez años, estará accesible a cualquier persona, en cualquier lugar, siendo la creación de contenido, algo que ya podemos conseguir con YouTube, Instagram o TikTok, la manera más directa de contentar a una audiencia ávida de nuevas maneras de consumir servicios. En cualquier caso, el mundo tecnológico, como ya es tónica habitual en este siglo, presume de buena salud y se espera que siga sorprendiéndonos año a año.