Es complicado, creo que este punto inicial ya lo he comentado en multitud de ocasiones, fabricar un producto que sea novedoso en cualquier sector. De hecho, ser pionero, aquel que abre una vía en la gran montaña tecnológica, es una aventura que, salga bien o mal, es digna de aplaudir. Dicho esto, también es evidente que las empresas que se han tirado a la piscina con terminales plegables no habían mirado si había agua en su interior y los golpes están empezando a hacer acto de presencia.

Motorola y Samsung: historia de frágiles pantallas

Recientemente, gracias a la información que hemos podido obtener del medio de comunicación The Verge, hemos conocido como el Motorola Razr, uno de esos teléfonos que tanto están dando de qué hablar en análisis durante estas primeras semanas del año, empieza a tener evidentes problemas en su pantalla. Como ya te mostré hace algunas semanas, la compañía intentaba evitar este tipo de noticias con un vídeo educativo, pero la evidencia es palpable. Algunas unidades empiezan a presentar una apertura en la zona de la bisagra, defecto que ocasiona la imposibilidad utilizar la pantalla táctil de manera correcta.

Samsung sigue empeñada en vender dispositivos plegables demasiado frágiles

Por su parte, parece que el Samsung Galaxy Z Flip continúa siendo objeto de un intenso escrutinio. En la información recogida por un usuario en Twitter, tal y como puedes ver en el tuit que te muestro sobre estas líneas, podemos observar cómo algunos terminales empiezan a manifestar problemas en la pantalla y en la bisagra, cosa que ya sucedió con el Galaxy Fold, y que nos llevan a plantearnos si de verdad estos dispositivos, o más bien, si esta tecnología está lista para asaltar el mercado en el año 2020. Únicamente el tiempo nos dará o quitará la razón a quienes advertimos demasiadas prisas en incorporar la telefonía plegable al mundo del smartphone.