La mayoría de nosotros, quizás porque vivimos en un país, dentro de lo que cabe, donde la democracia no es tan restrictiva como en otros lugares, no necesitamos ocultar nuestra identidad en la red. Sin embargo, a pesar de los avances en el sistema social chino, aún es necesario utilizar ciertas herramientas digitales para comunicarse, sobre todo si el gobierno es el que está siendo objeto de interminables protestas.

China frente a Telegram

Recientemente, según la información que hemos podido leer en el medio de comunicación Mashable, habíamos conocido que la popular aplicación de mensajería había sido víctima de un ataque, con concretamente DDoS, que provocó que el servicio que se ofrece a sus usuarios estuviese caído por momentos, aunque nada de gran importancia. Según afirma el propio CEO de la compañía, Pavel Durov, en el tweet que puedes ver bajo estas líneas, la mayoría de direcciones IP provenían del país asiático.

Esta app ha sido el centro neurálgico para la organización de las protestas

No es la primera vez que Telegram es atacada a través de este sistema, aunque parece demasiada casualidad que haya coincidido con las protestas, que la televisión nos está mostrando en los últimos días. La app de mensajería ha sido la gran aliada entre los protestantes, nada que ver con la religión, para comunicarse, organizarse y estar en contacto. Éste, seguramente, haya sido el motivo por el que los servidores de Telegram se han llenado de basura, tal y como lo ha definido el propio Pavel, llegando ésta a ocupar hasta 400 gigabytes. El mundo digital, por supuesto, no deja de tener peligros, distintos, a los que plantea la realidad.