No conozco a un solo treintañero que no sepa lo que son los Transformers y de hecho probablemente son un poco responsables de que ahora mi coche me parezca un triste y aburrido habitáculo con ruedas para desplazarme. Después de todo, ¿dónde está la transformación para convertirse en un espectacular robot para la batalla por salvar la Tierra?

Los Transformers por fin cobran vida, ¡pero en la vida real!

Japón ha sido y es tradicionalmente cuna de innumerables series animadas que iban acompañadas de juegos en una especie de combo perfecto del marketing y Transformers fue solo una de las muchas sagas con las que generaciones de niños hemos crecido. Sorprendentemente, la de Transformers es una historia de idas y vueltas de lo más rentable: gozó de popularidad en los 90, pero ha sido con los cómics de Marvel y las películas que ha conseguido entretener a los más jóvenes por más de treinta años.

Y es que el concepto Transformers lo tiene todo: coches, camiones y ambulancias que se transformaban en Autobots, unos robots mucho más increíbles que los que hemos conocido ahora, cuando la robótica y la inteligencia artificial se encuentran en plena eclosionarlos.

Este Transformer es real y funcional. Pero solo hay uno. TechCrunch

Pues bien, si usamos los robots para trabajos típicamente humanos como repartir comida a domicilio y otros muchos empleos más que se encuentran en peligro de extinción inminente por la amenaza robótica, ¿por qué no dar el capricho a los niños de ayer y hoy y materializar por fin el primer Transformer nacido en la Tierra? Como no podía ser menos, este sueño se ha hecho realidad en Japón.

J-delte RIDE, el primer Transformer real

Este es J-delte RIDE, un robo de casi 4 metros de altura que puede convertirse en un deportivo en menos de un minuto como ya hiciera Bumblebee o Megazord en la serie de TV. Aunque hemos de advertirte que no tendría nada que hacer en este sentido contra los Jaegers de la película de Michael Bay, que se transforman en cuestión de segundos.

Además, puede que sea implacable con los malhechores, pero es cuidadoso con el medio ambiente. Y es que el J-delte RIDE es un vehículo eléctrico. Eso sí, todo lo que tiene de espectacular, lo tiene de poco eficiente: recorre menos de cien metros en una hora de reloj, como leemos en TechCrunch.

Aunque si eres uno de los dos afortunados pasajeros que caben en este magnífico artilugio, no creemos que te importe mucho ir a velocidad de tortuga. Porque después de todo, ¿quién lo querría para una carrera?

J-delte RIDE recorre cien metros en una hora pero, ¿te hemos dicho ya que se transforma en robot?

De hecho, el J-delte RIDE se utilizará en parques de atracciones y desfiles, por lo que sus especificaciones son más que suficientes para dejar con la boca abierta a niños y mayores. Como puedes imaginar, fabricar un Transformer no es barato. Tanto es así que Kenji Ishida, director ejecutivo de Brave Robotics, asegura que solo construirán uno. Motivos más que suficientes para que te despidas de la aspiración de tu vida de poseer uno.

Por tanto, tendrás que seguir disfrutando de los Transformers en tu televisor, cine, cómics y juguetes… y cómo no, en los lugares donde se exponga el J-delte RIDE. Pero no en tu garaje. No obstante, no se descarta que otros locos fabricantes recojan el guante y continúen ampliando la colección.