Vivimos en una sociedad en la que el entorno digital se ha convertido en una prioridad en nuestras vidas. Parece que la privacidad de nuestros datos ha pasado a un segundo nivel. Dado que mucha gente no es consciente de lo que implica, lo mejor será, quizás, comenzar este artículo con una cuestión. ¿Sabías que podrías estar pagando más por un billete de avión al compartir tu ubicación?

Un estudio elaborado por The Best VPN, según se puede leer en The next web, acaba de emitir un informe centrado en descubrir cómo nos puede afectar económicamente permitir que empresas como Google sepan en qué lugar nos encontramos. Vale, de acuerdo, es posible que te estés acordando de lo mucho que te ha ayudado Google Maps para no perderte, ¿verdad?

Muchas aplicaciones son las que piden autorización para obtener datos de la ubicación

Es posible que, tras descubrir y analizar los resultados de este estudio, te plantees 2 veces la próxima vez si merece la pena introducir una nueva dirección. Antes de comenzar con las conclusiones, es importante detallar cómo se estipulan los precios en las múltiples compañías que ofertan vuelos, alquileres de vehículos, venta de entradas, etc.

Seguro que alguna vez has apostado por este método de compra, ¿a que sí? Habrás podido comprobar cómo, quizás, refrescando la pantalla hayas obtenido un descuento extra o, por el contrario, hayas visto encarecido algún que otro euro el precio final. Esto se debe a que un algoritmo está continuamente trabajando para la fijación del coste.

Pues bien, una de las bases de esta tecnología podría estar basada en la localización del usuario. Pongamos un sencillo ejemplo antes de pasar a los resultados de The Best VPN. Imagina que te vas de vacaciones en avión y olvidas reservar un coche de alquiler en el lugar de destino. ¿Crees que encontrarás una oferta irrechazable una vez en tierra? Será muy difícil.

Así puede salirte de caro compartir ubicación

En base a los resultados que se pueden observar en el portal citado, una aerolínea podría cobrar una diferencia de hasta 1.120 dólares, 965 euros al cambio actual, si se realiza la reserva de un mismo vuelo desde Polonia o Estados Unidos. Todo ello por un único motivo; el portal donde se adquirían los billetes conocía la ubicación de la persona que realizaba la reserva.

Al compartir la ubicación consientes la monitorización de los espacios que frecuentas. Master ambiental

Algo parecido sucede si decidimos contratar con una compañía de renting un automóvil por unos días. ¿Sabías que la diferencia puede ser muy notoria con tan solo compartir parte de nuestros datos sobre la ubicación actual? Esto hace plantearnos qué repercusión puede tener la discriminación de precios al consumidor.

Las empresas alegan los beneficios que aporta contar con información de la ubicación

Las compañías que ofrecen servicios en los que aplican esta estrategia apoyan su defensa con motivos basados en lo que llaman discriminación positiva. Esto no es más que poner en conocimiento de la empresa datos para catalogar al usuario como estudiante, persona de la tercera edad, discapacitado o personas con pocos recursos económicos, entre otros.

¿Se puede encontrar alguna justificación en base a estas opiniones? Esta segmentación de precios en función de la ubicación se correspondería con una mayor o menor necesidad de contratación por parte del usuario. En base a esta variable, podría ser capaz de pagar un mayor o menor precio por el servicio.

Cómo mejorar tu privacidad para evitar este tipo de trato

La privacidad en la red, tal y como se puede leer más arriba, ha quedado en evidencia en más de una ocasión. El mejor ejemplo de ello fue la filtración de datos que involucró a Facebook y Cambridge Analytica e hizo comparecer a Mark Zuckerberg ante las instituciones estadounidenses.

Compartir la ubicación puede afectar a tu privacidad. El País

Ceder datos de ubicación a aplicaciones terceras puede terminar derivando en este tipo de discriminaciones, por lo que se recomienda que solamente se haga un uso residual en determinadas situaciones. De hecho, es importante, tras utilizar el servicio, volver a dejar de compartir esta información para evitar un seguimiento.

De igual modo, es importante no dar los permisos de ubicación a aplicaciones que no tiene sentido que los obtengan. Imagina, a modo de ejemplo, que te descargas un juego para el móvil sin que tu ubicación pueda influir en el rendimiento, ¿por qué pide información sobre el lugar en el que te encuentras? Lo más seguro es que venda dichos datos a terceros o base su publicidad en torno a ellos.