Un mes ejercitándome en el mayor gimnasio del mundo: las clases son digitales, pero el ejercicio es muy real
Conoce, de primera mano, cómo es realizar sesiones de ejercicio con un casco de realidad virtual.
El metaverso parece haber quedado apartado a un lado con la llegada de la inteligencia artificial a todos los sectores tecnológicos y muchos son los motivos que explican el decaimiento de un tipo de entretenimiento que no ha sido explotado aún. Como usuario de las Meta Quest originales, llevo años inmerso en un mundo que nadie podría explicar en palabras, ya que es todo lo contrario a la literatura.
Tienes que probarlo por ti mismo y eso es lo que intentaré hacer en los siguientes párrafos, hablándote de cómo he convertido una habitación casi vacía en el mayor gimnasio del mundo. Es evidente que con aplicaciones para dispositivos móviles para hacer ejercicio en casa también puedes obtener buenos resultados, pero la experiencia es incomparable.
Nadie tiene un gimnasio más grande en casa
Quizás ya seas usuario de un dispositivo de realidad virtual o estás muy interesado en adquirir uno. Sea como sea, quiero explicarte cómo he conseguido mantenerme en forma durante un mes a base de enfundarme la ropa de deporte en casa y pulsar el botón de encendido de las Meta Quest 2. En primer lugar, y daría para un artículo aparte, habría que hablar de las diferentes opciones para hacer ejercicio en el dispositivo de Meta. En mi caso, después de barajar distintas opciones, diría que las mejores aplicaciones para sudar en casa serían:
Mi elección, sin lugar a dudas, fue FitXR. No quería romper ningún récord olímpico, sino mantenerme en forma con sesiones de media hora de duración y esto es posible, entre otras muchas cosas con la app para Meta Quest 2. Digamos que FitXR es un conjunto de clases virtuales, adaptadas a la experiencia, físico y capacidad de cada persona. El usuario puede seleccionar entre ejercicios relacionados con el boxeo, mis favoritos, el baile, los combates basados en artes marciales y otro tipo de rutinas que te harán moverte sin parar.
Los grandes puntos fuertes de la app y de ejercitarse en realidad virtual, según mi experiencia, son, en primer lugar, poder disfrutar del ejercicio sin necesidad de salir en casa, con la pérdida de tiempo que supone acudir a un gimnasio o sufrir las inclemencias del clima. Además, podrás tener un entrenador personal a tu disposición, un resumen después de cada entrenamiento con información acerca de tu salud y rendimiento, tendrás la opción de acudir a clases virtuales en directo y competir contra otros usuarios.
Por contra, es evidente que este tipo de ejercicios están pensados para personas que buscan ejercicio casual, con lo que si quieres ir al límite, quizás este dispositivo no sea para ti. Además, aunque la app se puede descargar de manera gratuita y tiene una semana de contenido disponible, es necesaria una suscripción para poder utilizarla a partir de entonces, que tiene un coste de 9,99 euros mensuales o 83,99 euros si lo pagas una vez al año. Eso sí, si lo piensas bien, apuntarse al gimnasio es mucho más caro, ¿Verdad?
Resulta muy curioso, por ir terminando este mes de ejercicio resumido, ver a más personas ejercitarse al mismo tiempo que tú, en entornos virtuales que puedes ir variando, pudiendo elegir si quieres hacer ejercicio en un gimnasio futurista, en una azotea con vistas a la montaña o con el mar de fondo durante la noche. Las posibilidades de personalización de la experiencia, si tienes un dispositivo de realidad virtual y quieres hacer ejercicio casual, son tantas que recomiendo probar este tipo de rutinas a todo el mundo.