Un niño de 12 años construye una réplica del rayo de la muerte de Arquímedes y funciona
Sener, un estudiante canadiense de 12 años, ha logrado crear una versión reducida del Rayo de la muerte
Vivimos en el mundo de la tecnología y ya nada nos sorprende. China tiene drones que impulsados por IA pueden hablar entre sí, Estados Unidos quiere un ejército de robots y muchas más cosas. No obstante, un estudiante canadiense de tan solo 12 años ha creado una réplica del famoso ‘Rayo de la muerte’ de Arquímedes y lo mejor de todo es que funciona.
¿Rayo de la muerte? ¿Arquímedes? Más despacio. Esta bien, retrocedamos un poco (varios miles de años) hasta el año 200 antes de nuestra era. Aquí en un mundo muy diferente al nuestro los pueblos de la antigüedad también buscaban tener mejor tecnología que sus enemigos para derrotarlos más fácilmente.
Podía incendiar un barco en tan solo 11 minutos
Para conseguir estas armas no pocos dedicaban su vida a la investigación con los limitados medios de la época. Entre ellos destacaba Arquímedes, un inventor de origen siciliano, ya que vivía en la ciudad de Siracusa. Este llegó a desarrollar distintos prototipos de armas defensivas y entre ellas destacó el famoso ‘Rayo de la muerte’.
Sin que nos vayamos a la ciencia ficción o las armas de Star Wars, este rayo de la muerte era impulsado por el sol o al menos funcionaba con el mismo. Se supone que era una torre en la que su cúspide estaba coronada con un sistema que recogía los rayos solares y los lanzaba contra los buques enemigos quemándolos. Exacto, como una lupa, pero de tamaño industrial.
El invento parece ser que se utilizó durante el asedio de Siracusa por parte de los romanos en el año 213 y 212 antes de nuestra era. Como un cañón solar el Rayo de la muerte quemaba las velas de los barcos antes de que estos pudieran acercarse a las playas.

Antigua litografía que muestra a Arquímedes junto a su Rayo de la muerte durante el asedio de Siracusa en el año 213 a.n.e
Sabiendo esto, un niño canadiense ha conseguido crear una réplica de esta famosa arma que ha sido una gran desconocida. La versión fabricada es de tamaño reducido, pero concluyó que la idea de Arquímedes era factible y bien podría haber sido real, ya que no se encontraron restos arqueológicos de esta.
Por sus esfuerzos, Sener, como se llama este estudiante, ha recibido la Medalla de Oro de la Feria Anual de ciencias de Matthews Hall. También la Medalla de oro de la Feria de Ciencias Físicas y de Ingeniería de Thames Valley y el premio de la Biblioteca Pública de Londres. Y nosotros que nos alegramos, puesto que ha ayudado a resolver un famoso enigma histórico.
Si estáis interesados en conocer todos los pasos que ha dado Sener para fabricar su rayo de la muerte, estos han sido publicados en un artículo en CSFJournal. De nuevo le damos la enhorabuena a este estudiante canadiense y ojalá continúe desentrañando más misterios de la antigüedad.