A pesar de que abandoné el escenario de los relojes inteligentes, después te contaré el motivo, para lanzarme a los brazos de las pulseras cuantificadoras, en definitiva, sigo utilizando wearables en mi día a día. En este artículo, quiero lanzar y expresar qué es lo que entiendo que sería recomendable potenciar en estos dispositivos para generalizarlos en la actualidad. Así que, si te interesan estos productos, gasta unos minutos del día en recorrer conmigo sus áreas de mejora.

La cartera se antoja fundamental

Empezaré por las obviedades. Los relojes inteligentes, te digan lo que te digan, no están teniendo mayores ventas debido a sus precios desorbitados. No me malinterpretes, los teléfonos móviles, y otros dispositivos actuales, también tienen precios demasiado altos, pero en ese segundo caso, ya nos hemos acostumbrado a desembolsar una gran suma de euros si queremos lo mejor de lo mejor. En caso contrario, también tenemos la posibilidad de acceder a terminales más asequibles. Esto no sucede en el terreno de los smartwatches.

Sigue siendo poco habitual ver a personas con un reloj inteligente en la muñeca. Unsplash
Apple sigue una política de precios altos para asentarse en el sector del lujo

Sin embargo, habría que diferenciar compañías. El rey de la categoría es el Apple Watch, un dispositivo realmente diferencial en este sentido, pero que, sin ningún tipo de duda, tiene un precio prohibitivo para la mayoría de usuarios. Aquí es donde hago el inciso para reflexionar acerca de porqué utilizo la Mi Band 3 de Xiaomi. Si tuviese que comprarme un reloj sería el de Apple, pero como las finanzas son un asunto complejo, he decidido ahorrar con la pulsera de la firma china. Igual que en mi caso, estoy seguro que si el Apple Watch estuviese a la mitad de su valor actual, muchos usuarios se verían tentados a comprarlo. Creedme, eso nunca lo verán vuestros ojos.

Funcionalidades poco democratizadas

Aquí, obviando el factor monetario, entramos en las características de los distintos relojes, que nos podemos encontrar en el mercado. Si utilizas un dispositivo de Apple en la muñeca, podrás acceder a multitud de funcionalidades deportivas, de salud o de pagos sin contacto. Esto no sucede en Android, al menos de una manera tan fluida. Si posees un reloj de Samsung o te has decidido por un reloj de Huawei, podrás realizar pagos móviles, pero serán distintas las plataformas que deberás utilizar. Efectivamente, en wearables, Android continúa con su política de fragmentación.

Estar informado acerca de tu cuerpo es una de las bondades de los smartwatches

La salud, algo que preocupa cada vez a más personas, sí resulta interesante y debe ser tenida en cuenta a la hora de acceder a uno de estos dispositivos. Esta claro que, me repito otra vez, nadie se comprará un reloj de más de 200 euros, en el caso de Android Wear, únicamente por este motivo, este segmento está cubierto de sobra por las pulseras cuantificadoras, pero tener esta opción y que funcione correctamente, con tecnología GPS para no necesitar el teléfono móvil cuando salgas a hacer ejercicio y con la posibilidad de descargar los datos al teléfono, es un plus. Además, la medición del sueño, algo que se podría pedir al siguiente Apple Watch, también es uno de los motivos por los que utilizar un reloj inteligente. Únicamente haciendo valer estas funcionalidades, se democratizaría su uso.

El futuro debería ser móvil

Ya te he comentado, que para llegar a más gente habría que bajar precios y hacer entender, a los futuros usuarios, que monitorizar su salud es más importante de lo que piensan. Sin embargo, existen algunas funcionalidades que serían una gran ayuda para generar un interés en estos productos. Por ejemplo, los pagos digitales están a la orden del día, pero, ¿qué sucede con nuestra documentación o nuestras llaves? No me digas que no sería una situación ideal salir de casa, únicamente acompañado de tu reloj, y que puedas pagar el transporte público, identificarte con tu carnet de identidad o permiso de conducir y acceder al portal y la puerta de tu vivienda, simplemente con un smartwatch.

Abrir puertas está contemplado en el Apple Watch. Best Buy
Los relojes inteligentes nos facilitan ciertas tareas diarias

Está claro que habría que adaptarse, tanto usuarios, como organizaciones y empresas, al ritmo de vida digital, pero, en el año 2019, con esta tecnología ya completamente funcional, se me antoja ridículo no poder acceder a la misma por falta de dispositivos compatibles y empresas que apuesten por eliminar objetos de nuestros bolsillos y convertirlos en señales digitales en el interior del teléfono móvil o del reloj inteligente. De momento, estos artículos siguen siendo un lujo, únicamente disfrutado por una minoría de entusiastas de la tecnología.