Muchos de los que seguimos el panorama de tecnología desde hace años, aún cuando Xiaomi no era un agente destacado en esta guerra digital, nos preguntábamos cuál era el secreto de la compañía china. Yo, si te soy sincero, aún no lo he descubierto. Puede que sus márgenes de beneficio sean escasos, cosa que dudo, puede que los componentes no les supongan un sobrecoste o, quizás, esté detrás el gobierno chino inyectando millones para intentar llegar a cientos de miles de hogares alrededor del planeta. Sea por el motivo que sea, la empresa asiática sigue sorprendiendo a propios y extraños con sus nuevos dispositivos.

La conquista del Redmi Note 8 Pro

Muchos y muchas conoceréis cómo se las gasta Xiaomi con su familia Redmi. Terminales asequibles con una relación calidad-precio fuera de este planeta. Durante el día de hoy, gracias a la información publicada por la página web XDA Developers, hemos conocido el lanzamiento de dos nuevos terminales de la empresa china. En dos variantes, una versión Pro con una pantalla de 6,53 pulgadas, con resolución Full HD+, y otra versión, con la misma resolución, pero con un panel de 6,3 pulgadas, tenemos dos dispositivos que vienen a dar guerra en el panorama móvil.

Pocos teléfonos, en su gama, harán sombra a estos terminales

La cámara trasera, como no podía ser de otra manera, es uno de los grandes protagonistas de los terminales. En el caso de la versión Pro, ésta llega hasta los 64 megapíxeles con tecnología cedida por Samsung. En la versión más comedida, este sensor tiene un tamaño de 48 megapíxeles. Ambos terminales portan una cuádruple cámara, no vaya a ser que se escape algún detalle, y contienen sensores de profundidad, gran angular y macro. Desde luego, si de verdad estáis interesados en conocer todos los detalles de estos dispositivos, debéis echar un vistazo al vídeo que hemos subido recientemente a nuestro canal de YouTube y que te dejo sobre estas líneas.

Televisor y ordenador para cerrar el círculo

En esta ocasión, como suelen realizar todas las compañías, la presentación ha incluido otros dispositivos, entre los que habría que destacar un televisor y un ordenador portátil. En primer lugar, hablando de ese dispositivo imprescindible en todos los salones, Redmi ha presentado un televisor de 70 pulgadas con el consabido 4K con HDR y la inclusión de compatibilidad con Dolby Audio. La conectividad del dispositivo está a prueba de bombas, ya que cuenta con tres puertos HDMI, Bluetooth 5.0, Wi-Fi, Ethernet y dos puertos USB. En este caso, como buen televisor moderno, el aparato de Redmi presenta su propio sistema operativo, el denominado PatchWall, que sería una versión modificada de Android TV.

Este es el televisor de Xiaomi. XiaomiToday
Quizás, el segmento de informática sea el menos conocido de Xiaomi

Y para finalizar, en el apartado informático, porque Xiaomi necesita abarcar todos los escenarios posibles, Xiaomi ha presentado el Redmi Notebook 14 Pro, un ordenador portátil que pretende competir con dispositivos de mayor valor, pero que ofrece características espectaculares para su gama de acción. Gracias a la información publicada en el medio de comunicación digital Gadgets 360, sabemos que este ordenador incluye la décima generación de procesadores de Intel y que, además, puede llegar hasta configuraciones muy interesantes.

Un diseño elegante para el RedmiBook 14 Pro. Gadgets 360
A pesar de que puedes encontrar distintas opciones en el mercado, Xiaomi apuesta por una relación calidad-precio de escándalo

Por ejemplo, si quieres hacerte con la versión más potente, en caso de que el dispositivo llegue a nuestro país, deberás desembolsar 4.999 yuan, que al cambio serían más de 600 euros. Eso sí, te estarías llevando a casa un ordenador con el chip i7-10510U, 8 gigabytes de memoria RAM Y 512 gigabytes de almacenamiento interno. De momento, los usuarios de China ya pueden adquirir una de estas nuevas unidades y disfrutar de la potencia, por un precio extremadamente razonable. El resto del mundo, por el momento, deberemos esperar. Xiaomi quiere conquistar todos los mercados y, como estás viendo, argumentos no le faltan precisamente.