Desde la propia existencia de la bicicleta, los robos de unidades se pueden contar por millones y millones. Las técnicas de seguridad han ido mejorando con el paso de los años, pero lo cierto es que los ladrones también se las han ingeniado para mejorar sus propios artificios. Al fin y al cabo, es la pescadilla que se muerde la cola. ¿Crees que esto no ocurre?

Periódicamente, en Ámsterdam, equipos especializados tienen que sacar del canal cientos de bicicletas que los cacos han ido tirando para no ser delatados. ¿Imaginas por las calles de esta ciudad miles y miles de bicicletas que no pudiesen ser robadas? Esto es justo lo que está planteándose una startup de reciente creación. ¿Dónde está el truco?

Al candado tradicional le ha salido un sustituto un tanto original

No se trata de la instalación de candados de hierro o con una cuerda de acero forrada con otras aleaciones. Todo ello, una cizalla de una cierta calidad, puede romperlo. Para entender en qué consiste la innovación, no hay que poner foco al utensilio que hemos utilizado décadas para proteger nuestro medio de transporte. Hay que fijarse, principalmente, en la propia bicicleta.

De esta forma, entenderemos cómo un ladrón dejará de interesarse por un producto que no podrá utilizar tras haber cometido el delito. La fuente de innovación es muy sencilla, ya que si una persona intenta forzar el propio sistema de seguridad, terminará por romper la fuente de funcionamiento de la bicicleta. Así, el valor de la unidad robada quedará reducido a 0 en un instante.

Y bien, ¿en qué consiste el revolucionario sistema creado por Yerka? Esta bicicleta ha conseguido que su único elemento portátil se haya convertido, en un momento, en el mejor de los candados. Veamos, por tanto, cómo funciona esta revolucionaria tecnología, cómo es posible que no se le hubiese ocurrido a nadie antes y, por supuesto, por qué podríamos verlo en el mercado muy pronto.

Utilizar el sillón como elemento de seguridad antirrobo

¿Alguna vez hubieses imaginado que el propio sillín desmontable podría servir como candado? Yerka, una startup chilena destinada a la innovación en el mundo de la bicicleta, lo ha conseguido. Este curioso método permite que ninguna persona pueda acceder a una unidad sin haber forzado antes el material. ¿Cuál es el resultado? Quedará inservible para el uso propio o para la venta a un tercero.

La bicicleta de la marca Yerka quedará inservible si alguien la fuerza. Yerka

Tal y como se puede observar en la imagen anterior, el sillín cuenta con una plataforma adicional que se consigue anclar a la parte más adelantada del cuadro. De esta forma, el cierre es completo, uniendo dicha área con uno de los pedales. Estéticamente, lo cierto es que queda un tanto extraño, pero el objetivo fundamental de esta innovación es algo puramente práctico y seguro.

El sistema antirrobo de esta bicicleta apenas requiere unos segundos para montarse

Una de las ventajas más destacadas está íntegramente relacionada con la propia comodidad. ¿Quién no ha llevado alguna vez cadenas muy pesadas por ser muy gruesas? En esta bicicleta, la propia bicicleta se convierte en su propio candado en apenas unos segundos. Es más, hace que no se tenga que llevar a ningún sitio el propio sillín para evitar un robo de este componente.

Además, las ruedas disponen de una serie de tuercas que únicamente podrán ser desmontadas con una herramienta diseñada para ello. De esta forma, ni siquiera se podrán hacer con ellas los cacos. Como ves, este producto está especialmente diseñado para que no se pueda robar de forma íntegra y, ni siquiera, por piezas. ¿Le llegará competencia en los próximos meses?

Es posible romper el anclaje, pero no se recomienda en abosluto

No estamos ante el uso de un material irrompible. De hecho, cualquier usuario, con la ayuda de una sierra, podría seccionar el anclaje que separa la parte del sillín de la del cuadro. Ahora bien, ¿por qué no se recomienda? Quedará inservible la bicicleta. He aquí la parte fundamental para entender por qué esta tecnología es única en el mercado actual. Ahora bien, ¿en qué precios se mueve?

Esta bicicleta ha sido creada por un fabricante de origen chileno. Yerka

En la actualidad, estas bicicletas se pueden adquirir en América del Norte, América del sur y Europa. Por ejemplo, en el mercado español, Yerka está disponible en varias configuraciones, todas ellas pensadas para evitar ser robadas por cacos expertos e inexpertos. Hay alternativas con marchas y otras con una única marcha.

Los precios se sitúan entre los los 599 y los 749 euros, un coste asequible teniendo en cuenta las ventajas que supone este producto respecto a la competencia. Al fin y al cabo, la seguridad y la comodidad son los 2 principales elementos que le diferencian respecto a los demás modelos del mercado.