No existe más ciego, que el que no quiere ver. Eso deben pensar todas aquellas personas que consideran que YouTube poco más puede hacer por eliminar contenido polémico en su plataforma. La realidad es que, al igual que en el periodismo del siglo XXI, la viralidad vende y si puedes atraer más público hacia tu canal, periódico o, en este caso, plataforma, mejor que mejor. YouTube siempre lo ha sabido. Los ciegos éramos nosotros.

Ejecutivos en busca de más visualizaciones

La plataforma de vídeos más conocida a nivel mundial, no lo es debido a su política de cero polémicas y contenido apto para todos los públicos. Tal y como expresan los compañeros del medio de comunicación Bloomberg, los ejecutivos de YouTube dieron el alto, en numerosas ocasiones, a trabajadores de la compañía que tenían cierto contenido señalado como inapropiado. El lema en sus inicios eran conseguir un compromiso de los usuarios de la plataforma con la misma. Querían que viésemos sus vídeos, una y otra vez.

YouTube es tóxico debido a sus directivos. Unsplash
YouTube ha tenido que girar en sus objetivos, en vista del contenido subido por sus usuarios

El medio de comunicación anteriormente mencionado ha intentado ponerse en contacto con responsables de YouTube, incluso con la propia CEO, Susan Wojcicki, pero la compañía ha declinado realizar ningún tipo de declaración, salvo por un breve correo electrónico, que resalta su trabajo en el nuevo lema de la empresa: responsabilidad. En declaraciones recogidas en dicho artículo:

Nuestro objetivo principal ha sido enfrentarnos a los retos del contenido más duro de la plataforma. Hemos llevado a cabo numerosos pasos, incluyendo la actualización de nuestro sistema de recomendaciones para prevenir la expansión de desinformación dañina, mejorando la experiencia en YouTube o invirtiendo en machine learning para detectar y eliminar, de manera más rápida, el contenido prohibido. La responsabilidad continúa siendo nuestra prioridad número uno.