Vivimos tiempos extraños. Quizás esta afirmación siempre ha tenido sentido, pero la época actual es realmente diferente a cualquiera que el ser humano haya vivido. Debemos plantearnos que la vuelta a la normalidad será prácticamente imposible en un corto plazo de tiempo y, quizás, también a largo plazo. Los grandes beneficiados de esta crisis sanitaria están siendo los servicios online, siendo Zoom uno de los grandes descubrimientos de los últimos meses, sobre todo en cuestión de videollamadas. Ahora, la polémica salpica, de refilón, a este servicio.

Sentencias inhumanas a través de Zoom

Recientemente, gracias a la información que hemos podido leer en el medio de comunicación digital The Guardian, hemos conocido cómo un juez, en Singapur, ha emitido una horrible sentencia, condenando a un hombre acusado de tráfico de drogas a su muerte programada. Punithan Genasan, el acusado y sentenciado, está en el centro de la polémica, debido a cómo esta sentencia ha sido emitida, nada más y nada menos, a través de una videoconferencia, con el servicio Zoom como protagonista involuntario.

Zoom está siendo utilizado en todo tipo de situaciones durante la pandemia. Unsplash
Es complicado entender cómo una sentencia de este calibre se deja en manos de una simple conexión a internet

Un portavoz de la corte suprema de Singapur ha asegurado que la sentencia ha sido dictada vía internet, debido a que es importante proteger la seguridad de todos los implicados en el procedimiento judicial. El abogado de Punithan Genasan está considerando apelar la sentencia, mientras que Phil Robertson, director en funciones de la división asiática de la Human Rights Watch, asegura que:

La decisión de continuar con el caso de manera remota es cruel. La finalidad absoluta de la sentencia, y la realidad de que sentencias erróneas ocurren alrededor del mundo en penas de muerte, levantan serias preocupaciones acerca de por qué Singapur está acelerando la conclusión de este caso vía Zoom.