Esta terrorífica película española llega a Netflix: muchos la consideran la sucesora de REC
El director de la popular cinta de zombis también hace un alarde de manejo del horror en la producción que llega a la plataforma roja.
REC fue una de las películas de más éxito, allá por el año 2007. Su propuesta de zombis patrios, escenas rodadas a modo de falso documental y unas interpretaciones de lo más convincentes fueron básicas para que una historia que pretendía entretener y asustarnos, acabase convirtiéndose en una de las sagas más interesantes del terror español. Ahora, un par de décadas más tarde, uno de sus directores, el imprescindible Paco Plaza, demuestra que no hace falta tener un presupuesto elevado y efectos digitales ocultando la historia, sino que un humilde piso de Vallecas puede ser absolutamente tétrico.
¿Te atreves a conocer a Verónica y a una obra que está basada en supuestos hechos reales? Netflix te invita a descubrir una de las películas de terror más angustiosas de los últimos años y, de paso, nosotros te invitamos a que conozcas un expediente real de la policía madrileña, que puso en jaque al departamento y que, años después, se ha demostrado completamente falso, dado que los hermanos de Verónica han confesado que ningún tipo de fenómeno extraño sucedió en la fatídica noche de la visita policial y que su hermana nunca estuvo poseída.
El mejor terror español añade una nueva protagonista: Verónica quiere llenar de pesadillas tus noches
Sin duda alguna, el Caso Vallecas es uno de los eventos paranormales, presuntamente, más famosos de nuestra historia y éste ha sido llevado a la gran pantalla, con la evidente modificación de partes de la historia, tanto para preservar la intimidad de la familia, como para otorgar elementos más propios del horro cinematográfico al conjunto. La película, hablando exclusivamente de sus 105 minutos de metraje, nos enseñará cómo un grupo de amigas, con Verónica como protagonista, realizan una sesión de espiritismo. Días después, fenómenos paranormales comenzarán a suceder alrededor de la joven.
Dejando de lado la veracidad de la historia que se plasma en la pantalla, la cinta es un claro ejemplo de cómo el cine de terror directo, sin florituras y de corte nacional vive una de sus mejores épocas. En esta ocasión, acompañado de una banda sonora que hará temblar hasta el último pelo de tu cuerpo, las interpretaciones de los protagonistas, sobre todo de Sandra Escacena, quien interpreta a la propia Verónica, servirán para que conozcamos el lado más ambiguo de la mente humana y para que disfrutemos de una obra ideal para los amantes de los sustos y los terrores que permanecen con nosotros unos días.
Por cierto, tal y como señalábamos al principio del artículo, la historia real, incluso reflejada en un informe policial, parece que tenía más elementos inventados que la propia película. El periódico El Mundo publicó una entrevista con los hermanos de Verónica Gutierrez en la que ellos mismos declaraban cómo su madre había urdido el fraude, implicándolos a ellos cuando eran pequeños y que su hermana, por desgracia, había fallecido por un ataque epiléptico y no por orden de un demonio que la perseguía. La realidad, una vez más, supera a la ficción.