Hechas a la vieja usanza: Barbie y Oppenheimer arrasan en taquilla sin efectos especiales ni fondos verdes

Sin duda alguna, el fenómeno conocido como 'Barbenheimer' han conseguido ser un estreno doble sin apenas precedentes en la historia moderna del cine.

Hechas a la vieja usanza: Barbie y Oppenheimer arrasan en taquilla sin efectos especiales ni fondos verdes
Barbie está siendo un fenómeno social que triunfa en todo el mundo.
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El cine en el pasado era un arte, en el sentido más estricto de la palabra, dado que cada plano era rodado y procesado de manera artesanal. Según la tecnología ha ido avanzando, muchos directores y productoras han creído conveniente adaptarse a los tiempo y crear películas con efectos digitales que podrían ser calificados como excesivos. La tecnología ha sido predicha en cintas de ciencia ficción y muchas obras han imaginado robots legendarios del cine, pero dos nuevos proyectos han querido mantenerse fieles a la tradición.

Cine del pasado, que arrasa en el presente

Ya te explicamos hace tiempo que Christopher Nolan no es partidario del uso del CGI en sus películas, ya que piensa que este tipo de tecnología es una de las trampas del cine moderno. Y es que la industria de Hollywood parece que empieza a observar hartazgo en los espectadores, debido al uso de demasiados efectos especiales en las producciones de los últimos años, con el fenómeno de Marvel como punta de lanza. Son muchos los exponentes de un nuevo giro en el cine contemporáneo, esta vez hacia la artesanía de los efectos más clásicos.

En 'Oppenheimer' se han utilizado modelos en miniatura para reconstruir con acierto la primera prueba atómica de la historia y este no es más que uno de los ejemplos que muestran el poder del público. Bueno, mentira, el término utilizado por el equipo de rodaje ha sido 'maxitura'. Para plasmar en la pantalla una explosión histórica, se recreó una de verdad, pero aproximando tanto la cámara que ha resultado estremecedora.

En 'Barbie', sin ir más lejos, se ha querido jugar con la idea del juguete y de que los niños y niñas tengan la capacidad de entretenerse con objetos físicos, algo que el CGI tiraría por tierra. Sarah Greenwood, diseñadora de producción de la película, asegura en The Guardian que:

Una de las cosas más importantes para Greta era la idea de que cuando los pequeños jugasen, lo hiciesen tocando lo máximo posible. Hoy en día, sabemos lo que es y no es real en la pantalla e incluso los niños saben cuando algo es real y tangible. Una de las cosas que Greta quería comunicar era que los juguetes eran reales, que estaban ahí. Y eso, por supuesto, es música para nuestros oídos.

Por cierto, estas dos películas no son los únicos ejemplos de la exclusión del CGI. Sin ir más lejos, gran parte de la acción de 'Misión imposible: Sentencia mortal - Parte 1' está rodada sin apenas utilizar efectos especiales y con Tom Cruise como abanderado de la acción.

En 'Asteroid City', película de Wes Anderson, se construyó un decorado en España que incluía electricidad y fontanería y en 'Beau Is Afraid' la enorme parte íntima masculina que aparece en la película es un prostético. El cine puede hacerse de manera mucho más artesanal y parece que el espectador aprecia el esfuerzo en conseguirlo.

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