Los dos indiscutibles grandes pesos pesados en el desarrollo de chips y tarjetas gráficas en la industria de los videojuegos son AMD y Nvidia. Estas empresas han vivido enfrentadas desde su concepción, queriendo ofrecer las gráficas más potentes y versátiles del mercado.

Son rivales que ofrecen lo mismo, pero de diferente forma, y ésto, queridas lectoras y lectores, es pura llama para un duelo de titanes. El vencedor, sólo "San CUDAs" lo sabe.

Potencia, color y un buen pellizco de marketing

¿Qué ocurre cuando dos fabricantes hacen lo mismo (o pueden hacerlo) para poder tener parte del mercado gamer asegurado?

Bien, nuestra primera intuición es que han de hacerlo de forma diferente, esto es, generar dos estrategias comerciales que permitan la coexistencia de las dos empresas.

Las estrategias comerciales ayudan a diferenciar una marca

Por lo tanto, la guerra entre AMD y Nvidia no depende ya tanto de los productos que ofrezcan y del desempeño de los mismos, sino de la visión que los usuarios, a lo largo de los años, se han formado de esas estrategias de marca.

En otras palabras, la lucha está bastante más centrada en cuestiones de marketing que en cuestiones de quién puede ofrecer una mayor potencia, o un resultado más o menos equilibrado.

Además, los medios especializados coinciden en que estas dos marcas, AMD y Nvidia, tienen una capacidad muy similar para hacer el mismo tipo de producto, como exponen desde Investopedia.

Que nos decantemos por una o por otra va a depender de lo que busquemos y necesitemos en una tarjeta gráfica, aunque nuestro conocimiento y "gusto" por una de las dos casas también será un factor influyente.

Cuando ser estratega compensa

Como habíamos mencionado, AMD y Nvidia llevan su lucha más allá de los datos y especificaciones técnicas sobre papel. Las dos compañías han tenido que desarrollar una estrategia de mercado que les permita competir.

Desde Tech Radar informan que ambos fabricantes han sabido aprovechar el tirón de la industria para situarse en una posición ventajosa.

Mientras que AMD será siempre, en la mente de muchas y muchos, la flor más modesta y barata de la pareja, lo cierto es que con su agresiva estrategia de precios y el buen desempeño de sus nuevas tarjetas, como las RX 470 y RX 480, ha sabido hacerse con el sector de la gama media.

Nvidia se lleva la fama, AMD siempre sorprende con sus repliques

Esto no quiere decir que AMD no pueda, o no quiera elaborar productos que puedan competir directamente con tarjetas como la GTX 1080, de hecho las AMD Radeon RX Vega ofrecen una potencia similar, como podemos comprobar en este artículo de Xataka.

Sin embargo AMD tiene muy claro que no siempre es necesario apostar por la gama alta, cuando hay sectores del mercado muy jugosos en los que puede extender su dominio sobre Nvidia, y el mercado de la gama media es demasiado apetecible como para dejarlo escapar.

Nvidia es, quizás, la marca que la mayoría de usuarios perciben como superior, siempre un paso por delante de AMD aunque los datos sugieran que no es necesariamente así.

El buen hacer de Nvidia, así como un rendimiento gráfico más consistente que el de AMD en casi todos los productos que ofrece, le han valido la medalla, aunque sea sólo en la mente de muchas y muchos, de rival a batir.

Como sugieren desde Tech Radar, las tecnologías que oferta Nvidia parecen tener un mayor apoyo por parte de las compañías de la industria.

A un público distinto, distintas soluciones

Esto es especialmente cierto con la nueva opción (en algunos equipos y monitores) Nvidia G-Sync, que ofrece una experiencia de juego más fluida debido a la sincronización de la frecuencia de refresco de la pantalla con la frecuencia de renderizado de la GPU.

Esta innovación por parte de Nvidia no tardaría en ser contestada por AMD con su FreeSync. Su aparición más tardía y su menor rendimiento, como bien sugiere Javier Pastor, han hecho que sea una tecnología que haya pasado muy desapercibida, favoreciendo el aumento de monitores y equipos que contienen los chips G-Sync de Nvidia.

Prestigio publicitado

¿Entonces por qué una de las marcas está mejor vista que la otra si realmente no existe una diferencia palpable entre ellas?

Pues esta pregunta responde a la misma lógica que la respuesta a la siguiente pregunta: ¿por qué hay más gamers que prefieren la PS4 a la Xbox One si las dos son prácticamente iguales a nivel de potencia?

Exactamente, estáis en lo cierto chicas y chicos: cuestión de preferencias personales y, en gran parte, puro marketing.

Como se podría observar en casi cualquier gran superficie comercial (en la sección de informática) veremos, a simple vista, que la mayoría de los equipos llevan la pegatina de Nvidia, no la de AMD.

Las compañías son conscientes de que los usuarios asocian la marca Nvidia a un mayor prestigio, a una gama más alta, y una mayor calidad, por lo que llevar el sello Nvidia es sinónimo de mayores ventas.

Esta cuestión también permite a Nvidia el poder ofrecer productos a un mayor precio que AMD, ya que es la que (en la opinión de muchas y muchos) lidera el mercado, y pocas veces defrauda.

Sí que es cierto que Nvidia es una empresa mucho más visible que AMD ya que su presencia en los medios (pretendida o no) es mucho superior. Una simple búsqueda en Google de ambas compañías, nos despeja cualquier atisbo de duda.

Esto se une al hecho de que, por norma general, las tarjetas Nvidia tienen un rendimiento más depurado, son más estables y consumen menos que sus homólogas de AMD.

Estas características le han servido bien, ya que Nvidia es la marca preferida, sobre todo, en los PCs gaming de gama alta, donde la exigente muchedumbre clama una potencia y rendimiento bestiales.

AMD y Nvidia son dos caras de la misma moneda, ni mejor, ni peor

Las mejores tarjetas actuales de Nvidia (como las GTX 1080 Ti, GTX 1080, GTX 1070) ofrecen mucha potencia sin casi ningún compromiso, y un rendimiento excepcional aderezado con una estabilidad sin parangón, por lo que no es sorprendente que lidere el mercado en las altas esferas jugonas.

Contrariamente, concordamos con Profesional Review en que AMD lidera en el departamento relación calidad/precio, ya que tarjetas como la RX 470 o 480 ofrecen una muy buena potencia (y con la tecnología Polaris) a un precio extremadamente ajustado.

Esto le ha servido a AMD para ganarse una muy suculenta porción de la industria, ya que los equipos de gama media, donde se sacrifica potencia, pero no calidad, conforman un gran porcentaje de los sistemas que salen a la venta.

La menor presencia de AMD en los medios, o su menor popularidad en las altas esferas del gaming, no ha hecho que la empresa deje de ofrecer productos de calidad, sino al contrario, AMD siempre sorprende con sus grandes soluciones gráficas a un precio que es difícil de igualar.

Un empate casi técnico, pero con matices

Así pues, no podríamos declarar una clara ganadora en esta cruenta lucha por las resoluciones y los fps que parece traer de cabeza a más de una jugona y jugón.

A pesar de esto, sí que tenemos claro que Nvidia es la opción a escoger si queremos potencia sin concesiones, mientras que AMD ha de ser nuestra elección cuando deseemos que el precio no se interponga en nuestras ganas de viciar.

La diversión es siempre lo primero

Las dos fabricantes tienen mucho que ofrecer y, según nuestro gusto, nuestro presupuesto, y las necesidades que deseemos cubrir, podremos decantarnos por una marca u otra.

Ambas marcas disponen de tarjetas en todas las gamas y con una potencia/rendimiento similar por lo que no es posible, atendiendo a la verdad, indicar que una marca es sustancialmente mejor que la otra.

Entonces, queridas lectoras y lectores, dejamos que escojáis pintar vuestro mundo de verde, o de rojo; pero sobre todo os pedimos que digáis sí a la diversión, el resto, poco importa.