Cuphead será el juego de tus sueños y también el de tus pesadillas. Un simple vistazo a este título desarrollado por el estudio independiente Studio MDHR, pone de manifiesto que la estética de las clásicas Merrie Melodies es un puntazo, pero su endemoniada dificultad hará que sudes tinta china.

Hipnótica belleza de elevada dificultad plataformera

Pero esta alta dificultad se hace tolerable al contar con una muy buena jugabilidad, una gran banda sonora, y un apartado visual asombroso al que no podrás quitarle ojo. Sentirás que estás jugando a una película animada en la que sobrevivir es la única vía posible para llegar a la victoria.

Cuphead tiene un look muy particular que recuerda a los cortos animados de los años 30. Studio MDHR

Cara de dibujo, alma de diablo

Como indican desde Polygon, Cuphead es un juego que te enganchará por su apartado visual, aunque terminarlo supondrá todo un reto. Esto se debe a que su constante aluvión de acción y enemigos, al más puro estilo Metal Slug, no dejará momento para que tus pulgares y tu atención descansen.

Puede que la dificultad de Cuphead mantenga a los jugadores más casual alejados de un título tan desafiante, pero merece la pena hacerse con los controles e intentarlo hasta conseguirlo. La experiencia será única e irrepetible, y la satisfacción de superar cada pantalla hará que te brillen los ojos.

Además, el título brindará unos controles a la altura de la complejidad de las fases que tendrás que superar. Sería impensable poder recorrer el mundo de Cuphead si los saltos, tiros y la posibilidad de esquivar a tus enemigos, contaran con una precisión y calibración menores.

(Subtítulos disponibles en español)

Es impresionante que un título de estas características, esté siendo desarrollado por básicamente tres personas, sí has leído bien. Los creadores y desarrolladores de Cuphead son los hermanos Moldenhauer (Chad y Jared), que cuentan con la inestimable ayuda de Maja Moldenhauer para producir el juego.

En Cuphead todo está hecho a mano y los detalles son asombrosos

Este trío se apoya en un muy pequeño equipo de artistas para crear los diseños y las animaciones. Esto es todo un hito pues Cuphead se ha hecho de la misma forma en la que se hacían los cortometrajes animados de las Merrie Melodies: completamente a mano.

Según el interesantísimo artículo de Mashable, las animaciones de Cuphead son extremadamente laboriosas. Sin ir más lejos, las de los jefes de fase pueden contener entre 1.300 y 1.500 secuencias animadas para que sus movimientos luzcan lo más naturales posible.

Los fondos de acuarela, por otra parte, se diseñan para luego superponerlos hasta 10 veces, con el fin de lograr un buen efecto parallax en los escenarios que les añade profundidad y vida a medida que vamos avanzando de un lado a otro de la pantalla.

Los fondos de acuarela usados en Cuphead se diseñan a mano, de principio a fin. Mashable

Eso sí, el coloreado se hace digitalmente pues sus creadores afirman que no hay diferencia alguna entre colorear los diseños a mano o digitalmente al obtenerse resultados exactamente parejos. Entonces, y para ahorrar precioso y valioso tiempo, decidieron decantarse por dar color de forma digital.

El artículo también incide en la relevancia que tiene el hecho de que todos los diseños se hayan dibujado con tinta y a mano para lograr el impresionante apartado artístico del título. Según Maja Moldenhauer:

Cuando mi pluma de tinta toca el papel, el caos que se crea cuando la tinta se extiende a través de las fibras… Es hasta ese nivel de detalle lo que querían capturar en este juego […] sin importar el tiempo o el coste, […] eso es algo que no puedes lograr digitalmente.

Living la vida animada

Es innegable que Cuphead rebosa calidad por cualquiera de sus frames y que será un título de los que se tardan en olvidar, si es que tal cosa llega a ocurrir.

Su gran dificultad podría ser su peor enemigo

Es complicado no tender a la hipérbole al relatar las beldades de Cuphead porque son tantísimas que no parece posible deslucir ni un mínimo lo que los hermanos Moldenhauer han creado.

Si hay un punto negativo que se le pueda achacar al juego, quizás sea su elevada dificultad para la mayoría de los jugones actuales. Y es que Cuphead puede ser bonito, pero es enrevesadamente difícil.

Digamos que es el Dark Souls de los plataformeros run-and-gun, por lo que si eres de los que se frustran a la mínima de cambio, este título no va a ser muy de tu agrado. Sin embargo, sí que creemos que con la suficiente paciencia e insistencia, podrás disfrutar del peliagudo desafío que Cuphead te ofrece. ¿Te atreves a jugar?