Si hay algo que puede lograr emocionarnos o acongojarnos en un videojuego son las temidas, pero excitantes luchas contra los jefes del título que intentamos pasarnos con la mayor perfección posible. Es cierto que no todos los jefes (finales o no) de un juego suponen la misma dificultad, pero siempre hay alguno que nos hace sudar la gota gorda.

Y es con este pensamiento que hemos seleccionado las 5 luchas más temibles y difíciles de la historia de los videojuegos. El encuentro con cualquiera de estas entidades te supondrá un rato de intenso sufrimiento en el que tus dedos te pedirán algo de clemencia. En estos cinco casos no sirve con ser bueno, hay que ser el mejor, sin concesiones.

Gill – Street Fighter III

Los juegos de lucha tienen enemigos que te pueden poner contra las cuerdas del ring rápidamente, pero el caso del jefe final de Street Fighter III, Gill, es uno de los más sangrantes de la historia. No es que ya sea difícil deshacerse de sus imponentes golpes y especiales, además su "inteligencia" no te deja respirar ni un sólo momento.

¿Lo peor de todo? Una vez que logras derrotar a este tremendo ente musculoide, y dejar a 0 su barra de vida, este volvía a recuperar toda su barra de salud para seguir repartiendo mamporrazos como si no hubiera pasado nada. Una lucha que pone a prueba tu habilidad, pero también tu paciencia. Si no estampas el mando en algún lugar que no queremos nombrar, tienes nuestro más sincero respeto.

Mike Tyson – Punch Out!!

Después de pasarte unas cuantas horas golpeando la cara de tus rivales y sudando de lo lindo, llega la fase final contra el todopoderoso Mike Tyson que no te pone nada fácil el superar el juego. Su asombrosa velocidad y su lluvia de golpes dañinos te dejarán planchado si no te das la suficiente presteza en sacártelo de encima.

Aun así hay gente que se las ingenia para ganar el combate y que parezca que no cuesta absolutamente nada. Te aseguramos que no es fácil aunque el siguiente vídeo parezca que es como coser y cantar.

Alma – Ninja Gaiden

Nos ponemos serios, la lucha con Alma es probablemente la más difícil del juego, ya que su velocidad y certeros ataques hacen que tengas que ser un maestro del bloqueo, un descuido y eres carne de fiambre. Como en cualquier jefe de gran dificultad, la cuestión aquí es resistir y hacer daño poco a poco, hasta derrotarla por completo. Una tarea, eso sí, al alcance de unos pocos.

Si aceptas el desafío, prepárate para una buena sesión de fisioterapia en tus manos, ya que el momento lo requerirá. Alma no perdona y el mínimo error táctico o técnico será fatal, pero no te preocupes y persevera, nada es imposible.

Ornstein y Smough – Dark Souls

Por separado estos jefes no son nada del otro mundo, pero sus poderes combinados los convierten en enemigos absolutamente letales. La rapidez y puntería de uno unido a la fuerza bruta y los golpes que quitan una buena porción de vida del otro, lo tendrás realmente complicado. Esta batalla es una de las que requieren la más absoluta de las destrezas para conseguir derrotar a uno de los miembros del dúo.

No cuentes con que tu barra de vida permanezca a la mitad por mucho tiempo, ya que es muy complicado salvarse de los golpes y florituras de este par de terribles enemigos. Una lucha que requerirá mucha paciencia y templanza por tu parte, y por la de tu familia, para aguantar tu mal humor después de sufrir una pronta muerte a manos de Ornstein y Smough.

Giygas – EarthBound

La dificultad de este jefe final no radica en su inmenso poder o en tu habilidad con los mandos, depende enteramente de tu capacidad para razonar y pensar de una forma diferente. Te darás cuenta, si te enfrentas a Giygas, que nada le hace daño y, el ataque más poderoso que puedas conjurar le hará unas pocas cosquillas. Por el contrario, sus ataques no serán devastadores, pero mermarán la salud de tu grupo, dejándote al borde del Game Over si no das con una pronta solución.

¿Y cuál es esa solución? Pues bien, derrotar a esta mezquina entidad supondrá usar la habilidad "Rezar" (Pray) de Paula, con la que podrás acumular todos los pensamientos positivos de los personajes que has conocido y en los que has confiado durante tu aventura. La derrota del gran mal que amenaza con devorar el mundo consiste en proporcionarle la suficiente bondad como para erradicar su maliciosa mente de tu mundo. Puede parecer sencillo pero, sin ninguna pista, ¿se te habría ocurrido?

Luchas que imponen, pero que satisfacen

Ninguna de las batallas que te hemos puesto como ejemplo es sencilla, y requieren una buena dosis de habilidad e ingenio para llevarlas a cabo sin sufrir mucho daño. Y es que lo importante no es salir sin un sólo rasguño de esta situación, para ganar es importante asumir que tienes que recibir daño, mucho daño. Es por esto que la perseverancia y la paciencia son elementos fundamentales cuando nos enfrentamos a jefes realmente complicados.

No obstante, ganar una de estas luchas nos aporta una sensación tan placentera y de tanto alivio que es casi como si hubiéramos finalizado la interminable sesión fotográfica de nuestra Primera Comunión (o equivalente cultural que se quiera). Te sentirás como el boss durante unos muy largos minutos, incluso horas, porque sabes que salir airoso de una lucha como esta sólo es posible si eres un fenómeno.