El ADN humano contiene cuatro bases nitrogenadas, a saber: adenina, timina, guanina y citosina. El ADN gamer dispone de una más, pero dependiendo del jugón es diferente: la peceína (para los hardcoretas del PC) y la consolina (para los acérrimos consoleros).

Seguro que esta comparación os parece un disparate con mucha guasa (o no), pero lo cierto es que existen dos grupos de jugones fácilmente clasificables, y con hábitos religiosamente pautados y a los que, queridos lectores, vosotros también pertenecéis.

Os invitamos a ser partícipes de esta divertida lucha. Preparad vuestras palomitas, el ring ya está listo para ser usado, mesa a sillón, teclado a joystick. El primero en pestañear, pierde la partida.

Una pelea con mucho detalle

Una de las grandes razones "de peso" en esta batalla tan particular es la ansiada, adorada y por todas y todos glorificada potencia gráfica. Parece que en el mundo del jugón actual es imposible concebir cualquier buen juego (que se precie) si no tiene unos gráficos ultra de nueva generación.

La potencia gráfica bruta es cosa del PC, de momento

Obviamente, el apartado técnico y artístico de un videojuego no es moco de pavo y, es cierto que, sea un título más simple o más complejo, unos gráficos y efectos visuales muy buenos, buenos, o incluso resultones, hacen que las ventas suban como la mismísima espuma del Mar Caspio.

El argumento más usado para defender la supremacía del PC o de la consola como máquina reina del videojuego es siempre, pero siempre y no falla nunca, la tarjeta o tarjetas gráficas disponibles para cada plataforma. ¿Es un dato esencial y completamente relevante?

Ésta es la GTX 1080 Ti, la tarjeta gráfica más potente del mercado. Puregaming

Está claro que si lo que queremos es jugar con un nivel de detalle que haga que nuestras pupilas se dilaten del gusto, lo suyo sería tener en cuenta que una consola, de momento, no va a poder ofrecer el rendimiento de las gráficas más potentes del mercado.

Sin embargo, la arquitectura de los PCs gaming (y de muchos no gaming), permite una casi total libertad a la hora de modificar aquellos componentes que tienen un peso fundamental en el desempeño de un título con gran demanda de recursos gráficos.

Así, mientras que las consolas de hoy en día tienen un chip gráfico único y no modificable o intercambiable, los PCs permiten la instalación de una o varias tarjetas gráficas que, generalmente, ofrecen mejores y mayores prestaciones que sus primas consoleras (como el juego real en 4K).

Muchas y muchos coincidiréis en que no se puede negar que los PCs cuentan con una amplia ventaja en este terreno y, es difícil, si medimos objetivamente el dato de "pura potencia gráfica bruta", que no resulten los ganadores por goleada en este apartado concreto.

No obstante, sabemos que lo "bruto" no siempre va de la mano con la mejor experiencia de juego y otros factores, como la adecuación de un juego a un entorno o sistema concreto, es también un punto a tener en cuenta para esta batalla a dos manos.

Así pues, las consolas poseen una mejor adecuación de los juegos a su entorno particular, pues han de diseñarse o adaptarse específicamente para ellas. Esto permite reducir los parámetros hasta el punto en el que es seguro afirmar que el juego va a funcionar sin problema alguno, en cualquier momento o lugar.

La PlayStation 4 Pro es, de momento, la consola con más músculo gráfico. Digital Trends

Evidentemente, ninguna plataforma (PC o consola) está exenta de fallos o bugs. Pero hay que ser realistas, y las versiones de consola son mucho más estables y se actualizan muchísimo más que sus homólogas "peceras". Esto permite a los jugones disfrutar tranquilamente de cualquier juego realizado para su plataforma.

Las consolas ganan la batalla de la calidad/precio

Conseguir lo mismo en PC es mucho más complicado y complejo. Ya no tanto por la menor actualización de los juegos, sino porque según el equipo que tengamos y sus características de hardware/software, la experiencia será tanto diferente. Por no hablar de que, a mayor variación de hardware, mayor dificultad al adaptar un título a una plataforma.

Resumiendo, si nos vamos a potencia gráfica bruta, los PC son los flamantes ganadores de este punto. De otro modo, si atendemos a la estabilidad y experiencia de usuario las consolas, aunque no son ganadoras absolutas, disfrutan de una ventaja muy holgada frente al PC.

El precio es el rival más fuerte

Otro de los argumentos con los que se pelan cebollas (aunque sean imaginarias y no hagan llorar) en esta encarnizada lucha por la corona, es el precio total de un PC gaming o de una consola. Esto es, ¿cuántos lereles nos vamos a dejar en nuestra deliciosa "juego-máquina"?

Ni que decir tiene que, si buscamos relación precio/rendimiento, las consolas parecen ofrecer una alternativa más viable a la mayoría de los consumidores, pues ofrecen mucho por un precio más contenido, con un surtido catálogo de juegos.

Sin embargo, un buen PC gaming tiene un precio más elevado al de cualquier consola, aunque habitualmente ofrece, como sabemos, la posibilidad de modificación y/o ampliación, algo que las consolas actuales no hacen.

Por no mencionar que un PC puede desempeñar otras funciones a mayores y, si nos decantamos por un portátil, podemos añadir un extra de movilidad a nuestra rutina gamer diaria.

Aunque es muy posible que no todo el mundo esté dispuesto a pagar más por un ordenador si lo que realmente quiere es sólo jugar. De otra forma, con una consola, la mayor parte de los usuarios pueden disfrutar de una excelente experiencia de juego sin tener que pagar más por ello.

Los juegos exclusivos mantienen su empobrecido tirón en las consolas

Por tanto, este punto se lo llevarían probablemente las consolas, ya que las características de las que disponen a tan buen precio (si atendemos al mercado de segunda mano aún tendríamos una mayor rebaja) no es tarea fácil.

Habrá quien no se conforme con lo razonado en este punto y alegue que un PC de 800 euros bien montado puede ser un rival con mayor desempeño que una consola y, en cierto modo, con mayor vida útil.

Lo que se puede antojar cierto en una primera argumentación, se torna complicado de mantener, pues si una persona no posee los conocimientos necesarios para montar un equipo "súper" a un precio ajustado, probablemente terminará comprando un equipo de marca a un precio notablemente superior.

Tan único que el caviar tiene vergüenza

El tema de la exclusividad de los juegos es tan sumamente sencillo como discutible. Puede no parecer una decisión de peso a la hora de valorar la compra de un sistema dedicado al juego, pero en muchos casos lo es.

Los juegos no exclusivos llegan antes a PC que a ningún otro sitio

Esto es especialmente cierto en consolas como las de Nintento, en las que un juego es capaz de hacer que el consumidor se decida a comprar el sistema. Es algo que hemos podido comprobar en varias ocasiones, la más reciente, con el tremendo éxito de The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

Los títulos exclusivos, en general, son cada vez más infrecuentes en cualquiera de las plataformas, sea consola o PC, aunque siempre han sido más comunes y habituales (en los últimos tiempos) en el terreno consolero.

Esto se debe a que cada compañía decide una serie de títulos que puedan, precisamente, reforzar el interés del usuario por su producto, haciendo que las ventas aumenten.

Hay que recordar, sobre todo en los 80 y 90, que los PCs también poseían títulos exclusivos, aunque no lo eran por decisión concreta de las compañías, sino porque sólo podían correr bajo esa arquitectura, debido al lenguaje de desarrollo empleado.

Un ejemplo claro serían las aventuras gráficas del estilo Myst, sólo disponible en PC, por lo que era necesario el poseer uno, y suficientemente capaz, para poder disfrutar de tan grandiosa experiencia.

Sí, es cierto, el PC siempre ha tenido una cierta ventaja en comparación con las consolas en cuanto a títulos disponibles se refiere. Exceptuando aquellos juegos que son exclusivos de las plataformas consoleras, el resto de ellos sale con una cierta antelación para PC.

¿Ratón y teclado? ¿Mando? ¡Lo queremos TODO!

Es común ver que videojuegos que sólo están disponibles para PC, llegan más tarde a las consolas (en algunos casos con muchos menos bugs y más contenidos extra). Rara vez ha ocurrido que un juego sólo diseñado para consolas haya dado el salto al PC.

Por tanto, aunque el PC disfruta de una cierta ventaja temporal en el estreno de ciertas obras, cabe resaltar que las consolas, con mucho, son aquellas que disfrutan de un mayor número de exclusividades, incluso llegando a disponer de títulos que antes sólo se podían jugar en PC.

¡Dedos fuera de control!

El tema de los accesorios y de los métodos de control, que no del autocontrol chicas y chicos, es otro de los asuntos a debatir.

Principalmente se centra en dos vertientes: los que aman la combinación "teclirratón" (teclado + ratón) por encima de todo lo visible y lo invisible, y para los que un mando vale más que ciento y pico teclas.

Los usuarios de PC siempre han defendido a capa y espada que la mejor forma para jugar es con teclado y ratón. Aluden al hecho de que el teclado ofrece muchas más teclas, permitiendo controlar un mayor número de funciones en los juegos, y el ratón es mucho más preciso para manejar la cámara.

El ratón, por su parte, hace las delicias de los "peceros" a la hora de mover la cámara puesto que, por un precio razonable, podemos encontrar productos cuya sensibilidad sea más que suficiente para ofrecer un control excepcional.

Aunque cualquier "consolero" podría estar más o menos de acuerdo con esta premisa según para qué juegos (shooters o MMOs), lo cierto es que el mando es una opción mucho más cómoda.

Cuenta con menos botones, pero la combinación de los mismos es más que suficiente para que podamos controlar casi cualquier título de una forma excelente. Lo que el teclado ofrece en posibilidad, el mando lo ofrece en comodidad.

Las dos plataformas son muy capaces, escoges tú

Sin embargo, a la hora de decantarnos por accesorios, en general, el mayor número de conexiones con las que cuenta un PC gaming decente, gana de calle a cualquier consola del mercado.

Además, los ordenadores para jugones vienen ya con muchas de las últimas tecnologías instaladas, haciendo compatible casi cualquier accesorio para mejorar o ampliar la experiencia de juego, y esto incluye a los mandos de las consolas.

Entonces, el PC es el claro vencedor de este punto de la batalla, ya que, a pesar de que las consolas tienen cada vez más accesorios, muchos de ellos están restringidos a las propias consolas.

De otra forma, los accesorios de PC (salvo contadas excepciones) pueden usarse en otros PCs, e incluso en consolas, por lo que la universalidad de los accesorios y métodos de control de los ordenadores es una gran ventaja para los más "peceros".

Lo que la batalla esconde

La batalla entre los "peceros" y los "consoleros" por decidir cual es la plataforma más adecuada y mejor para jugar a todo trapo sin que despeine ni un sólo pelo, ha sido siempre ardua y peliaguda.

La verdad es que nosotros encontramos que las dos plataformas son muy válidas y el ganador sólo lo será dependiendo de lo que busque el usuario objetivo. No se trata de no inclinar la balanza a favor de una u otra opción, ni tampoco de declarar un empate técnico.

Lo cierto es que cada una de las plataformas, PC y consolas, tiene sus puntos fuertes y en los que le saca una enorme ventaja al equipo enemigo, pero también tiene esa serie de puntos flacos mencionados que también hay que considerar.

Los controles de los grandes Reinos gamer antes del advenimiento de la Nintendo Switch. Sirus Gaming

Posiblemente, el PC sea la plataforma que más versatilidad aporte, debido al gran número de juegos que se desarrollan y a la enorme cantidad de accesorios, puertos y tecnologías compatibles de las que dispone.

Contrariamente, las consolas son las plataformas que ofrecen más por menos. Su ajustado precio sumado a sus nada desmerecidas capacidades técnicas y a que ofrecen una mejor experiencia del usuario y mayor estabilidad, hacen que un gran número de consumidores se decante por su compra.

Así pues, queridos y estimados lectores "peceros", "consoleros" o individuos híbridos a los que le gusta tanto la "chicha" como la "limoná", dejamos que vosotras y vosotros mismos decidáis a qué tribu queréis pertenecer. Y recordad, que no os perturbe el fragor de la batalla.