¿Te frustra que la dificultad de un juego sea elevada? ¿Quieres una opción o un modo fácil o muy fácil para poder disfrutar sólo de la historia? ¿O simplemente te estás haciendo viejo y ya no quieres que un videojuego suponga un reto para tu pericia?

En los últimos tiempos, los videojuegos son más fáciles que en la época de los 80 o 90. Esto se debe a que cada vez más gente quiere sentarse a disfrutar de un título como si de una película se tratase.

La frustración, la peor enemiga de un juego

Lejos de ser algo negativo, esta reducción de la dificultad ha permitido el nacimiento de juegos que ofrecen una experiencia más sensorial o se centran eminentemente en narrarnos una muy buena historia, como puede ser el caso de Journey.

Como argumentan desde Locos por los Juegos, que los videojuegos actuales sean más fáciles han quitado parte del desafío que suponía superar un juego en su totalidad. La destreza del jugador ha quedado relegada a un segundo plano, mientras que la experiencia visual ha tomado el frente. Pero un videojuego no sólo es vídeo, también es juego.

1. Jugar, morir y repetir, te frustra

La dificultad elevada en un juego hace que muramos más, lo que nos ocasiona volver a repetir ciertas acciones o niveles como "castigo". Más aún con títulos como Dark Souls o Bloodborne, cuyos puntos de guardado están bastante separados, por lo que de perder la vida nos veremos forzados a repetir un largo trecho del título.

La nueva hornada de gamers está acostumbrada a la inmediatez, a lo efectivo, a lo que no requiere tiempos de carga. Por lo tanto, si han de repetir muchas veces una misma parte del juego, terminarán por dejarlo aparcado.

2. Repetición es al interés lo que la kriptonita es a Superman

El avance tecnológico nos ha permitido llegar a un punto en el que la inmediatez y la rapidez son fundamentales. Desde las conexiones a Internet, los tiempos de carga en un juego, o las compras digitales/online de nuestros productos fetiche.

Además, la nueva sociedad de hoy en día busca siempre nuevas experiencias y necesita que cualquier vivencia sea más lúdica que antaño, reforzando su interés y motivación.

Así pues, si un juego es muy complicado y tenemos que repetir los mismo una y otra vez, no echaremos la culpa a nuestro desempeño como jugadores, sino que exigiremos o demandaremos un título más fácil, ya que éste es muy complicado.

3. Controles simplificados para evitar que tus pulgares enloquezcan

Continuando con el tema de la destreza de cada jugón, está claro que en los últimos tiempos ha crecido el número de gamers y también de personas que no tienen problema alguno en entender cómo funciona un teclado, un ratón o un mando.

Diferentes modos de juego para diferentes públicos

Sin embargo, pese a esta mayor habilidad tecnológica, los jugones actuales parecen decantarse por controles más depurados y simplificados, en los que el presionar un par de botones o teclas a la vez sea el mayor de los retos.

Esto no es necesariamente negativo, pero quita un aliciente en los juegos de plataformas, que están lejos de ofrecer el desafío de antaño en los que saltar, agarrarse, dirigir al personaje, era un tanto más complejo que hoy en día.

Aún así, ciertos títulos recientes (Shovel Knight, Ori and the Blind Forest) han optado por una mecánica con una curva de aprendizaje progresiva en la que comenzamos con acciones más simples, para luego dar paso a situaciones más complejas y desafiantes.

4. Modos de juego con un extra de facilidad

La frustración de los jugadores actuales con la complejidad de los juegos es algo que ha llevado a la industria a reconsiderar los modos de dificultad de un título.

Actualmente, se ajustan diferentes parámetros para que distintos tipos de gamers puedan escoger si desean disfrutar más de la historia, o del desafío que el juego les propone. Esta capacidad de elección ha añadido la posibilidad de que el jugador se adapte en lugar de diluir la dificultad del juego.

Evidentemente, así es posible que un gamer que disfruta de un desafío mayor tenga incluso la opción de jugar a una modalidad aún más difícil que la "normal", creando un escenario con enemigos más duros de roer.

5. Una mayor elección, más jugadores hincando el pulgar

Este movimiento de los desarrolladores de haber sabido adaptar la dificultad del título al tipo de jugador ha sido una decisión muy inteligente. No sólo evita la frustración de ciertos gamers, también democratiza la experiencia de juego.

Lo que queremos decir es que si un juego tiene una menor dificultad, o esta dificultad es adaptable, llegará a más jugones, ya que aquellos que no gustan de una alta dificultad, o sólo quieren relajarse y disfrutar la historia, pueden deleitarse igualmente con el título.

6. Siéntate y disfruta de lo que ves, Andrés

Que los juegos sean más fáciles, puede haber sido una de las razones para que hayan surgido títulos que se centran más en la experiencia narrativa o visual del mismo.

Juegos independientes como Journey, What Remains of Edith Finch, Abzû, son notorios por su baja dificultad, ya que buscan que el jugador preste suma atención al elemento narrativo-visual. Si estos títulos tuvieran una dificultad elevada, es muy posible que esa experiencia no fuese tan inmersiva.

Hay de todo, para todos, respetémoslo

Aunque, por otro lado, videojuegos del estilo Tomb Raider (2013), The Last of Us, Horizon: Zero Dawn tienen una dificultad media que no impide disfrutar de la historia o del argumento que se nos relata.

Eso sí, los títulos que acabamos de mencionar, no buscan ni se parecen a los que hemos enumerado en primer lugar, pues la experiencia objetivo es diferente en cada uno de los grupos. Los primeros buscan que la narrativa se despliegue en lo visual, mientras que los segundos usan lo visual como apoyo a la narrativa.

Nunca llueve a gusto de todos, pero casi

Desde el Huffington Post concuerdan con nosotros en que la sociedad actual vive de la inmediatez, lo que ha generado que los jugones (y la gente en general) tenga una capacidad de atención más reducida.

Tanto los desarrolladores como la industria han sabido ver que este cambio en los gamers llegaba para quedarse, y la inteligente solución de ofrecer varios niveles de dificultad a sus seguidores, ha permitido sortear un obstáculo que amenazaba con perder a uno de los sectores, el de la old o el de la new school de jugones.

Menos mal que no se han producido bajas de este tipo, ya que hay de todo y para todos. Cierto es que nunca lloverá a gusto de todos y que los paraguas que cada uno use, sólo se cubrirán de aquello que le desagrada.

Dejemos que el agua nos moje por igual, o mantengámonos secos en nuestro hogar, pero hagamos que los videojuegos sigan siendo una parte importante de la vida de cada jugón, sea del tipo que sea.