Ser raro no está nada mal, en contra de lo que pueda pensar mucha gente. Tiene sus ventajas, como tener un mundo propio, costumbres que sólo disfrutas tú y, sobre todo, el poder sacar de quicio a la gente "tremendamente normal". Aunque ser raro no te quite el poder ser aburrido, lo hace más complicado, pues el efecto que creas a tu alrededor no pasa inadvertido.

Juegos más raros que un perro verde

Pues como tú, existen juegos que son las "ovejas negras" de la industria, títulos tan raros y extraños que sólo unos pocos entienden, pero que muchos juegan asiduamente. Y es que no es realmente necesario entender la locura que te proporcionan porque es precisamente en eso en lo que radica su esencia.

Así pues, hoy te traemos una selección con los 10 videojuegos más raros que han parido los desarrolladores alrededor del mundo. ¿Estás preparado para un loco viaje al centro de la locura de la rareza? Tranquilo, nosotros te acompañamos.

Goat Simulator

Puede ser que ya conozcas este título y, de no ser así, lo más probable es que pienses que se trata de una broma. Pues nada más lejos de la realidad, Goat Simulator es un juego muy real que pretende emular la vida, obra y virtudes de una cabra. Cierto es que la vida de esta cabra ha de ser muy particular para verse inmiscuida en tan raras obligaciones. Si lo pruebas, no podrás dejar de jugar: locamente irresistible.

Tokyo Jungle

Esta propuesta es similar a la de Goat Simulator aunque es un poco más compleja. Comenzarás el juego como uno de los animales que escojas, y tendrás que buscar tu propio sustento en un mundo en el que los humanos no existen y los animales son dueños y señores del territorio. A medida que avances, tendrás más animales disponibles y podrás superar mayores desafíos en la locura que es Tokyo. ¿Te atreves?

Mister Mosquito

La rareza de las rarezas de los simuladores de animales, Mister Mosquito te convierte en uno de los parásitos más detestables de la historia. Tendrás que pulular por medio de una estresada familia a la que has de chupar la sangre para poder alimentarte. Además, tendrás que estar muy fino mientras lo haces porque los irritados habitantes del domicilio que has asaltado querrán acabar contigo, cueste o que cueste.

Katamari Damacy

Un príncipe que ha de seguir el legado de su padre, el Rey Katamari, y cuya misión en la vida es hacer grandes bolas de todo lo que encuentra a su paso, como si fuera un escarabajo pelotero empeñado en hacer una pelota con todos tus muebles. Este minúsculo miembro de la realeza te pondrá en las situaciones más inusitadas y con un tiempo limitado. ¿Te animas a hacer la esfera más grande de dulces jamás creada?

LSD: Dream Simulator

Que este título lleve el nombre de una droga no es ninguna casualidad, pues pretende emular las "ensoñaciones" más raras que uno puede experimentar, entendemos, bajo los efectos de tan peligrosa substancia. Desde luego, es un paseo por la locura (literalmente) y tanto sus extraños parajes, como sus extrañas apariciones te dejarán tan descolocado que no sabrás si estás comiendo un bocadillo de chorizón o uno de manzana cocida con pepinillos.

The Stanley Parable

Una parábola digna de una mente extrañamente perspicaz. Este juego hará que sigas una serie de sucesos y te instará a realizar unas cuantas acciones que pueden causar la locura del personaje que tan ricamente manejas. Como si de un experimento se tratara, recibirás una serie de comandos en pantalla o comentarios del narrador que tratarán de sacar lo mejor, o lo peor de ti. Eso sí, la decisión final de lo que hagas depende sólo de ti, pero las posibilidades son abrumadoras.

Seaman

Raro se queda corto para uno de los títulos que consiguió perturbar a una generación de consoleros "Dreamcastianos". Seaman es una extraña mascota digital con cuerpo de pez y cara de humano a la que tendrás que cuidar como a oro en paño si quieres que llegue a sobrevivir y a reproducirse. Tendrás que exprimirte los sesos para conseguirlo, y probablemente te lleves más de una sorpresa al descubrir lo que Seaman es capaz de hacer.

Enviro-Bear 2000

Quizás es el único juego de esta lista cuya jugabilidad sea más que dudosa puesto que tienes que tomar en control de un oso que conduce un coche, pero sólo puedes hacer una cosa a la vez. Tendrás que pensar muy rápido, sobre todo cuando comiences a ver que toda clase de cosas caen sobre tu vehículo, intentando hacer que te mates de la forma más cruel. Puede que no sea realmente divertido, pero te aseguramos que es un juego extremadamente extraño.

(Subtítulos disponibles en español)

WarioWare: Smooth Moves

Esta colección de mini-juegos para Wii busca que te entretengas a un ritmo frenético con las pruebas más disparatadas. Tu mando será tu mejor amigo y tu peor enemigo, capaz de sacarte una carcajada y capaz de hacer que te cabrees monumentalmente. Sea como fuere, la verdad es que WarioWare: Smooth Moves no dejó a nadie indiferente y su extraño lenguaje videojueguil encandiló tanto a los amantes de lo extraño, como a los necesitados de un buen desafío.

Who’s Your Daddy

Un título que busca que tú y tu mejor amigo os pongáis en la situación más extraña y sórdida que hayas visto en mucho tiempo. Uno de vosotros será el padre que tendrá que vigilar y cuidar de su hijo, asegurando su supervivencia. El otro tomará el control del bebé, y tendrá que hacer todo lo posible por morir: desde tirarse, meter los dedos en un enchufe, o probar la reconfortante cuadratura del horno. ¡Todo un macabro reto que os dejará los abdominales bien duritos de tanto reíros!

Adéntrate en lo inusitadamente excéntrico

Nuestras 10 propuestas no son únicas, existen muchos más títulos cuya extravagancia y peculiaridad no se queda atrás. Te invitamos a que tú también visites las Salas Hipóstilas de lo realmente inusual, ya que te asegurarás unos buenos minutos de risas, diversión y, por qué no decirlo, la más absoluta de las extrañezas.

Pero esto, en lugar de ser algo negativo para la industria, es algo muy positivo, pues esta serie de videojuegos alimenta la imaginación y prueba que hay otras formas y estilos de pasárselo bien. A nosotros nos gusta que los desarrolladores experimenten y creen conceptos y títulos que rompan todos nuestros esquemas. Nos gusta lo clásico pero, ¡que viva lo raro!