Roboat, así es la primera red de barcos conectados mediante inteligencia artificial
El MIT ha creado un enjambre de plataformas flotantes en el mar con inteligencia artificial. ¿Qué podemos esperar de esta tecnología? ¿Estamos ante el Uber de los océanos?
¿Alguna vez te has parado a pensar qué sería de la navegación si todos los medios de transporte marítimos fuesen completamente autónomos? Esta cuestión, la cual no parece que vaya a ser una realidad en el corto plazo, podría tener su germen en un proyecto que se está llevando a cabo gracias a organizaciones tan prestigiosas como el MIT. La clave está en el uso de la inteligencia artificial.
Se trata de una tecnología que está en continuo desarrollo con el único objetivo de corregir errores, mejorar su eficiencia y, por supuesto, teniendo como objetivo la estandarización de mejores comunicaciones a través de medios en el mar. ¿Estamos ante el comienzo de lo que podría ser el Uber destinado a comunicar áreas fluviales? La posibilidad está encima de la mesa.
Las plataformas utilizadas han sido mejoradas con el paso del tiempo
Desde el año 2016 lleva planteándose un modelo de negocio con un gran porvenir. La continuación del trabajo no hace más que legitimar la idea sobre su capacidad para generar beneficios una vez se ponga a disposición del usuario. Al fin y al cabo, en muchas áreas del mundo, solo es posible acceder a ciertos espacios si hay alguna empresa que explota el servicio de transporte.
La red llamada Roboat vendría a eliminar este paso intermedio y necesario. Bastaría, simplemente, con montarse en una superficie determinada e introducir una dirección. El sistema usaría su red neuronal para realizar la ruta más eficiente. Para saber el mejor camino, obtendrá, al mismo tiempo, información proporcionada por el resto de unidades de alrededor.
Veamos, con un mayor grado de detalle, cómo funcionaría esta curiosa tecnología, hasta qué punto se trata de una opción interesante a explotar en el futuro y, por supuesto, cuáles son los riesgos que posee esta innovación a lo largo de los próximos meses. ¿Quién nos iba a decir que la comunicación entre robots permitiría disfrutar de una flotas de plataformas eficientes?
Una mejora continua para ofrecer más recursos al usuario
Tras la puesta en escena de una serie de unidades, comenzaron a producirse una serie de innovaciones de gran calado. Las actualizaciones a nivel de software permitieron, en un primer momento, compartir información con las demás estructuras de alrededor. Tras ello, llegó la posibilidad de acoplarse de forma remota con otras plataformas, una cuestión esencial en términos de carga.
Aun así, el modelo original pecaba, principalmente, de un defecto. Su tamaño era de al menos un metro, por lo que el transporte de una persona de un espacio a otro era una tarea muy complicada. La nueva versión, denominada Roboat II, ofrece una superficie aprovechable de 2 metros, algo fundamental para explicar el futuro uso de esta tecnología llevada a la práctica.
Roboat II ha conseguido solventar algunos de los problemas de la primera versión
El nuevo modelo en cuestión, además, dispone de un equipo de localización y mapeo simultáneo mucho más eficiente que el utilizado en el pasado. Y bien, ¿por qué podría decirse que se trata de un servicio que está prácticamente capacitado para entrar en servicio? La clave para entender el potencial éxito de esta solución llega tras comprobar los resultados de la última prueba.
El equipo de profesionales, según se puede leer en el portal especializado New Atlas, envió el Roboat II a trabajar por los canales de Ámsterdam y pudo realizar un viaje de ida y vuelta de tres horas con un margen de error de solo 17 centímetros. Se trata de un primer paso para entender lo que está por llegar a lo largo de los próximos años en relación con el transporte fluvial.
Una tecnología con un gran futuro en ciertas áreas marítimas
Este modelo de plataforma flotante puede ser un éxito en muchas zonas específicas en todo el mundo. Se ha podido comprobar cómo la eficiencia es muy próxima a ser exacta. Aun así, se espera que a lo largo de los próximos meses se puedan seguir obteniendo datos en busca de un objetivo, la ansiada tasa de éxito del 100%. ¿Lo conseguirá el MIT y demás empresas colaboradoras del proyecto?

Roboat es la primera red de barcos basados en inteligencia artificial. AMS Institute
Teniendo en cuenta que los avances se han llevado a cabo en apenas 4 años, todo hace pensar que se trata de un modelo de negocio que está por explotar. ¿Sustituirá este curioso medio de transporte a los taxis bajo el formato de barca que hay en tantas áreas geográficas en el mundo? Es una cuestión difícil de contestar. Al fin y al cabo, el retorno de la inversión no será nada barato.
Habrá que esperar, por tanto, unos meses, para comprobar hasta qué punto es comercializable un proyecto de estas características y, además, cuál será el índice de acierto en otro tipo de parajes distintos a los canales que se pueden observar en ciudades como Ámsterdam. Como ves, muchos son los factores que pueden determinar el futuro de una innovación.