Microsoft comienza a echar el cierre de Windows 8.1, aunque pocos lo echarán en falta
Los usuarios que continúan ejecutando Windows 8.1 en sus ordenadores comienzan a recibir alertas del fin de soporte.
Allá por el año 2013, desde Microsoft optaron por el lanzamiento de Windows 8.1, una versión que llegaba para mejorar las prestaciones ofrecidas por Windows 8 tras el descontento de los usuarios. No dejaba de ser un sistema operativo centrado principalmente en los dispositivos táctiles, lo que suponía ciertos problemas para algunas personas al estar acostumbradas a utilizar los ordenadores clásicos. De hecho, queda bastante claro que no logró triunfar en el mercado, siendo su sucesor, Windows 10, el que marcó un antes y un después.
Sin embargo, tal y como era de esperar, desde Microsoft han aprovechado para poner fin de forma oficial al soporte de Windows 8.1 para el próximo día 10 de enero del 2023. A menos de medio año para que acaben las actualizaciones de seguridad y mantenimiento, los de Redmond han comenzado a echar el cierre de dicho sistema operativo, razón por la que están avisando ya a los usuarios que aún siguen utilizando Windows 8.1 en sus equipos de que va siendo hora de cambiar.
El fin de Windows 8.1 se acerca y Microsoft comienza a avisar a sus usuarios
Tal y como comentábamos, según ha comentado The Verge, los usuarios que a día de hoy permanecen usando Windows 8.1 están comenzando a recibir mensajes y pop-ups acerca de la finalización del soporte para Windows 8.1. Desde Microsoft instan a los usuarios a actualizar a una versión más moderna del sistema operativo como Windows 10 o Windows 11, o bien a comprar otro ordenador más moderno.
Estos mismos pasos ya se siguieron en su día con Windows 7 y con Windows 8. Sin embargo, en sus respectivas fechas tenían algo más de sentido teniendo en cuenta el número de usuarios de dichos sistemas operativos. En la actualidad, a pesar de la falta de soporte, Windows 7 continúa usándose en más de un 13% de los ordenadores (principalmente del sector de las empresas), mientras que el número de usuarios que continúan con Windows 8.1 en sus equipos se reduce hasta tan solo el 3,06%.
Además, como detalle cabe destacar que, en esta ocasión, Microsoft ha optado por no ofrecer su servicio de actualizaciones extraordinarias de pago por medio del programa Actualización de Seguridad Extendida (ESU). Habitualmente, este tipo de servicios está orientado a aquellas empresas que no se plantean la actualización a otro sistema operativo, principalmente por problemas de compatibilidad, y planean continuar utilizando una versión anterior de Windows en sus ordenadores.
En su lugar, aquellas personas que opten por continuar utilizando Windows 8.1 en sus PC, tendrán que asumir los riesgos de seguridad que esto supone. Windows 8.1 dejará de recibir en el mes de enero actualizaciones de software, incluyendo parches de seguridad, lo que se traduce en importantes problemas de los que Microsoft dejará de hacerse cargo. Lo habitual en estos casos es que los usuarios en esta situación opten por instalar Windows 11 en los equipos compatibles o, al menos, Windows 10. Además, la actualización a estos sistemas es gratuita si se cuenta con una licencia de Windows 8 en la gran mayoría de los casos.