Microsoft sabe que tu PC se puede calentar de manera excesiva por un bug, pero las soluciones son simples
Una de las últimas actualizaciones de la compañía de Redmond podría hacer que tu equipo suba de temperatura, pero no te preocupes que te explicamos lo que debes hacer.
La última gran versión del sistema operativo de la compañía norteamericana ha sido uno de los grandes aciertos de Microsoft en los últimos años. No ha sido fácil adaptar Windows 11 a ciertos equipos, ya que necesitaba de especificaciones de rango medio y alto, pero su irrupción en el panorama tecnológico ha supuesto un soplo de aire fresco para la industria. Te hemos hablado, anteriormente, sobre cómo poner la barra de tareas transparente en Windows 11 o lo que debes hacer si Windows 11 no actualiza. Ahora, nos acercamos a un nuevo fallo.
Si la temperatura se dispara, soluciones instantáneas
Las últimas versiones de Windows 11, codificadas como 21H2 y 22H2, parece que estar provocando que algunos equipos tengan un aumento de la temperatura interna, que puede poner en peligro al hardware. Conocer qué versión tienes instalada, por cierto, es tan sencillo como acudir a la Configuración de Windows, pulsar sobre Windows Update, en el menú de la parte izquierda, y comprobar la versión haciendo clic en Historial de actualizaciones.
Parece que una actualización del pasado 9 de mayo ha sido la culpable de este evento, que exige mucho más a algunos equipos, provocando que la CPU deba trabajar en exceso sin motivo aparente. Y esto se debe a que los usuarios que quieren acceder a la función 'Effective Access', que se encuentra dentro del menú Configuración de seguridad avanzada para archivos y carpetas compartidas, provoquen que el explorador de archivos no funcione de forma correcta.
No parece, según afirma Microsoft en un reciente comunicado, que cerrar el propio explorador en este caso sea la solución más adecuada. Según la propia compañía, dos serían las maneras de atajar, de manera provisional, el fallo, aunque no es que nos ofrezcan remedios extraordinarios, sino algo que podríamos deducir que es conveniente.
Por una parte, el usuario puede probar a cerrar la sesión que está iniciada y donde se está produciendo el error, intentando entrar de nuevo con dicho usuario y contraseña, si es que la tuviese. En segundo lugar, Microsoft menciona el reinicio del equipo informático, para después comprobar si el problema de uso excesivo de la CPU y de calentamiento ha desaparecido.
Parece, según lo redactado por Microsoft, que la función anteriormente descrita no está preparada para ser utilizada en equipos de casa, sino que está indicada para profesionales y desarrolladores, con lo que la mayoría de usuarios no debería tener problema con la misma. Eso sí, ya sabes lo que tienes que hacer si cuentas con una de las versiones de Windows 11 que te hemos mencionado y tu equipo se calienta en exceso.