A pesar de lo mucho que nos gusta el verano, no todo es maravilloso durante los meses estivales. Sí, la mayoría contamos con más tiempo libre, lo utilizamos para ir a la playa, a la montaña, viajar, pero el verano también trae consigo un gran enemigo. El calor.

Las altas temperaturas pueden hacer que pasemos el día metidos en casa, bajo el amparo de nuestro amado aire acondicionado. A pesar de que pueda parecer que no hay nada mejor, abusar de él puede perjudicar nuestra salud. ¿Cómo puede afectarnos?

¿Cómo nos afecta el aire frío? Buena Vibra

Los peligrosos cambios de temperatura

Esa sensación de pasar del infierno al cielo cuando entramos en casa. Ese frescor que llega hasta los huesos cuando dejas atrás el calor sofocante de la calle. Esos cambios de temperatura que pueden diezmar tu sistema inmunológico.

El paso del desierto al polo norte afecta a tu sistema inmune

Ya te lo habrás imaginado, pasar de 35 grados a 20 en un suspiro no puede ser nada bueno. De hecho, y como leemos en El Español, se han relacionado estas variaciones bruscas de temperatura con una mayor incidencia de trastornos cardiovasculares como el infarto. No olvidemos que este tipo de enfermedades son las que más muertes causan en todo el mundo.

Hedvig Andersson, cardiólogo de la Universidad de Michigan, fue el principal responsable de uno los estudios que alertó sobre esta relación. En él contaron con los datos de 30000 pacientes que habían sido tratados entre 2010 y 2016 en 45 hospitales diferentes. Sus resultados llegan a ser bastante concretos, ya que se estableció un aumento del riesgo de infarto de un 5% por cada 5 grados de temperatura.

Más allá de las enfermedades cardiovasculares, y como apuntamos anteriormente, nuestro sistema inmunológico también puede verse afectado. Millones de células, entre las que encontramos a los linfocitos o glóbulos blancos, son los encargados de proteger tu organismo de los agentes patógenos del exterior, y sufren con el aire frío. Si las defensas de tu cuerpo se debilitan, serás más vulnerable a diferentes enfermedades.

Afectando a tus músculos

Los fisioterapeutas también tienen trabajo gracias al aire frío de estos aparatos. El contacto directo de determinadas partes de tu cuerpo con las corrientes de aire puede llegar a afectar a las fibras musculares, facilitando la aparición de lesiones. Este problema se conoce desde hace tiempo, y como ya apuntaban en 20minutos, zonas como la espalda y la cara son especialmente sensibles.

Con algo de moderación, tus músculos no sufrirán

¿Qué podemos hacer para evitar estragos? Los profesionales recomiendan no bajar de los 25 grados de temperatura, y como ya dijimos en el apartado anterior, evitar los cambios bruscos de temperatura.

Infecciones respiratorias

Muchos de los problemas respiratorios que surgen por el abuso del aire acondicionado tienen mucho que ver con la debilitación del sistema inmune. Un simple resfriado puede agravarse y llegar a convertirse en una neumonía si nuestro organismo se encuentra indefenso.

Algunos aparatos son campos de cultivo para bacterias muy peligrosas

Sin embargo, existen otras enfermedades muy graves en las que el aparato que tienes instalado en casa actúa como principal fuente de contagio. Durante el verano puede aumentar el número de infecciones respiratorias que son provocadas por algunas bacterias, como la legionelosis.

El responsable de esta enfermedad es un diminuto ser, un microorganismo procariota llamado legionela. Esta bacteria habita entornos húmedos, como las aguas estancadas o tu aparato de aire acondicionado. Es por esto que de vez en cuando, durante el verano, aparecen los contagios, que pueden llegar a ser muy numerosos. Sin ir más lejos, y como apuntaban desde El País, durante el verano de 2015 se ingresó a cerca de 80 personas en Manzanares, Ciudad Real.

¿La fuente del problema? Aparatos de aire acondicionado en mal estado, o que no habían sido sometidos a las inspecciones oportunas. Cuando estos no se encuentran en las mejores condiciones, las bacterias pueden campar a sus anchas esparciéndose a través del aire húmedo.

Como has podido comprobar, a pesar de la casi dependencia que muchos podemos tener de él durante los meses de verano, debemos tener algo de precaución. No vas a morir por poner el aire acondicionado muy frío, pero esto puede dar paso a diferentes enfermedades.