El impacto del cambio climático en la naturaleza cada vez es más grave, desarrollando una situación complicada de revertir. Si eres uno de los que aún no creen en este cambio climático, tan solo tienes que ver el mapa de la vergüenza para recapacitar.

Como decíamos, la situación es complicada debido a que no paran de aumentar los factores que agravan la situación, entre los que ya se incluye hasta el minado de bitcoins. Las víctimas, a su vez, también aumentan, como demostraremos hoy con el caso de los animales en el Ártico.

El impacto del calentamiento global ataca con dureza a especies de animales del Ártico

El oso polar y el buey almizclero son dos de las especies autóctonas de la zona ártica que llevan años sufriendo las consecuencias del calentamiento de la Tierra. Especialmente, es su alimentación la que se afectada, provocando imágenes como la que verás a continuación.

El cambio climático sigue aumentando su número de víctimas, especialmente en el Ártico. ¿Qué sucede con los osos polares? ¿Cómo se ve afectado el buey almizclero? Vamos a descubrir toda la información sobre la situación real de estos preciosos animales.

El mamífero más grande del Ártico está en peligro

La revista Scientific Reports ha publicado una investigación realizada por expertos de la Sociedad para la Conservación de la Fauna (WCS, por sus siglas en inglés). En ella, se advierte sobre el grave peligro que protagoniza el mamífero más grande de la zona Ártica, el buey almizclero (Ovibos moschatus).

El cambio climático se está cebando con este tipo de buey, una de las especies más vulnerables ante las variaciones de la temperatura. Según informa La Vanguardia, los investigadores han encontrado una relación directa entre el aumento de las lluvias en el Ártico y el tamaño corporal de los bueyes. ¿A qué se debe?

El buey almizclero es otra de las grandes víctimas del cambio climático. La Zona Ártica

Ese aumento de las lluvias influye directamente en la alimentación de estos animales, ya que, al congelarse en la superficie, el hielo oculta la hierba, musgos y líquenes que sirven de alimentos a los bueyes almizcleros.

Al ser imposible acceder a esa vegetación, los animales pierden peso, de ahí su reducción del tamaño corporal. Esta especie de buey, que sobrevivió a la última Era de Hielo, ve ahora cómo su futuro queda amenazado seriamente por las consecuencias del cambio climático.

La falta de alimentos pone a los osos polares en peligro de extinción

Tras años de investigación, los expertos comprobaron que las hembras embarazadas daban a luz a crías más pequeñas, que no incrementaban su peso de la forma habitual por mucho que pasara el tiempo. Además, compararon el tamaño de sus cabezas con los almizcleros de Alaska, y confirmaron que tenían un tamaño inferior.

Y no creas que es la única especia afectada por ese aumento de lluvias. Tal y como apunta La Vanguardia, el mismo problema se ha presentado en animales como las ovejas Dall o los carneros salvajes que residen en las Montañas Rocosas norteamericanas.

El derretimiento de los glaciares, mortal para los osos polares

Numerosas voces se han pronunciado ya a favor de proteger a los osos polares, una de las especias animales más impresionantes de la Tierra. Si piensas en estos osos, se te vendrá a la mente un ser blanco poderoso que puede con todo. Sin embargo, esa imagen podría cambiar por culpa del calentamiento global.

The New York Times se ha hecho eco de la grave situación en la que se encuentran los osos polares debido al derretimiento de los glaciares. Cada día, debido a su actividad, estos osos pueden perder hasta 1,8 kilogramos de grasa pura, cantidad que tienen que suplir con el alimento.

Esta especie suele adentrarse en el hielo del mar del Ártico para cazar focas y recuperar energía. Sin embargo, el deshielo de los glaciares está provocando que cada vez se tengan que desplazar más lejos, es decir, queman más grasa y es más complicado recuperarla.

La situación de los osos polares en el Ártico es extrema. Tec Review

Este problema ha desembocado en terribles imágenes como la que ves arriba. La dieta de los osos cambia radicalmente en abril, esa época en la que deberían incrementar su peso para sobrevivir al invierno, según apunta Metro.

Anthony Pagano, biólogo del Servicio Geológico de Estados Unidos, ha informado de que una de las osas a las que se siguió durante años llegó a perder 23 kilogramos en tan solo nueve días, "una enorme cantidad de peso perdido".

"En la última década hemos estado documentando descensos en las tasas de supervivencia de los osos polares, en su condición corporal y en el número de ejemplares", ha afirmado Pagano. Todos estos datos recopilados han llevado al Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre estadounidense a afirmar que el oso polar es una especie en peligro de extinción.

El oso polar y el buey almizclero del Ártico se encuentran en una situación parecida: pérdida preocupante de peso debido a la inaccesibilidad de sus alimentos. Una vez más, se vuelve a demostrar que el cambio climático está presente y no retrocede en sus efectos. ¿Qué posibilidades tiene tu país de sobrevivir?