Muchos de los seres vivos que habitan nuestro planeta poseen habilidades impresionantes. Algunos podrían sobrevivir al fin del mundo, otros, como leemos en Xombit, son incapaces del sentir el dolor.

A continuación, conocerás a criaturas excepcionales, que destacan ni más ni menos que por su increíble velocidad. ¡Acompáñanos!

Guepardo, verdadero rey de la sabana

Como apuntan desde National Geographic, este reconocible mamífero habita en áreas del centro y sur del continente africano. Presenta manchas por todo su cuerpo, junto a dos lágrimas negras que llegas hasta su boca, además de una complexión atlética.

Su atlética figura le otorga una velocidad incomparable

Este felino es capaz de alcanzar los 100 kilómetros por hora en apenas 3 segundos, demostrando más aceleración que muchos coches. Además, en persecuciones de corta distancia, el guepardo puede llegar a velocidades cercanas a los 120 km/h, convirtiéndose en el animal terrestre más rápido del mundo.

Mientras la caza, y a semejantes velocidades, emplea su larga cola como timón, sirviéndole para mantener el equilibrio durante los giros bruscos. Sus persecuciones suelen durar menos de un minuto, debido a que el animal suele quedar exhausto. En este vídeo puedes ver 3 largos segundos de su carrera.

Halcón peregrino, dueño del cielo

Pasamos de la tierra al aire con esta rapaz. El halcón peregrino es un ave muy característica que habita amplias zonas de América, África, Europa y Asia, debido a que posee varias subespecies repartidas por todo el mundo.

No hay ningún otro ser vivo que pueda alcanzarle

Entre sus presas favoritas están las aves de pequeño y mediano tamaño, como palomas, patos y gaviotas. Sin embargo, lo más impresionante está en sus métodos de caza, que no se asemejan a los de ninguna otra especie.

El halcón peregrino asciende a grandes alturas para realizar vuelos picados sobre sus víctimas, alcanzando velocidades superiores a los 300 km/h. Es el ser vivo más rápido que existe.

Pez vela, surcando los océanos

Familiar del pez espada, vive en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Podemos diferenciar dos especies diferentes, el pez vela del Atlántico y el pez vela del Pacífico. Como leemos en National Geographic, este último es de mayor tamaño y también el más veloz.

Su mandíbula superior se alarga hasta formar un gran apéndice, al igual que el pez espada. Durante las persecuciones que lleva a cabo a grandes bancos de peces, como sardinas, llega hasta los 110 km/h, convirtiéndose en el pez más veloz del planeta.

El pez más rápido del mundo alcanza los 110 km/h. Peces

Tábano, ¿el insecto más rápido del mundo?

El último integrante de nuestra lista es ni más ni menos que un insecto. El tábano, como apuntan desde La reserva, llega a volar a velocidades asombrosas, superando los 140 km/h.

¿Qué pasaría si su tamaño fuera mayor?

Hablamos de un integrante de la familia de los tabánidos, insectos dípteros que usan dos de sus alas para volar. Sólo la libélula australiana es capaz de acercarse algo a su tremenda rapidez, con 95 km/h de velocidad máxima en vuelo horizontal.

Pequeño pero muy veloz. Hablemos de insectos

Las capacidades del tábano pueden resultar aún más sorprendentes que las de sus compañeros de esta lista, teniendo en cuenta su pequeño tamaño. Imagina la velocidad que podrían alcanzar si tuvieran el tamaño de un halcón peregrino, por ejemplo. Nada podría compararse.

¿Y qué pasa con nosotros?

Como reflejan en Hipertextual, y volviendo a nuestra especie, Usain Bolt alcanzó los 44,7 km/h en el mundial de agosto del año 2009. Una cifra nada despreciable si tenemos en cuenta que según los científicos, la velocidad máxima que podría alcanzar un ser humano es de 50 km/h. Además, ni podemos volar ni corremos a cuatro patas…