Así es como los astrónomos colorean las imágenes obtenidas por el telescopio espacial James Webb
Si creías que las espectaculares imágenes no estaban retocadas, sentimos desilusionarte.
La astronomía es una ciencia complicada a la que acercarse, dado que se tratan distancias inabarcables en nuestra mente o imágenes que deben ser interpretadas para que el público general las pueda ver en toda su dimensión. Las instantáneas que han revolucionado al mundo, entre las que se encuentran las galaxias deformadas por el espacio-tiempo o la caótica galaxia Rueda de Carro, son una versión edulcorada de las imágenes que el James Webb obtiene en su recorrido por las estrellas y el cosmos.
Interpretando las imágenes del telescopio James Webb con mimo y arte
Tal y como puedes comprobar en el vídeo subido por CNET, y que te mostramos sobre estas líneas, el telescopio espacial es capaz de retratar el universo gracias a algunos de los instrumentos que lleva acoplados. Estos instrumentos son la cámara de infrarrojo cercano, el espectrógrafo de infrarrojo cercano, el instrumento de infrarrojo medio, el sensor de guía y un espectrógrafo. Las imágenes, una vez obtenidas, deben pasar por un proceso de edición para que acaben luciendo tan espectaculares como estamos acostumbrados en las últimas semanas.
Las personas encargadas de dicho procesamiento deben convertir las imágenes infrarrojas a través de la asignación de colores a diferentes longitudes de onda. Es por ello que estas instantáneas resultan tan coloridas y por lo que podemos observar colores tan variados como el rojo, amarillo, blanco o azul. Para especificar un poco más, las ondas más largas suelen tener tonalidades rojas, mientras que las más cortas llevan el color azul presente. Alyssa Pagan afirma en dicho vídeo que:
Existen filtros en los instrumentos que recolectan ciertas longitudes de onda de luz, a las que luego aplicamos un color que se acerca más a lo que pensamos que sería en el espectro visible.
Las distintas ondas, después de ser coloreadas, van integrándose en una composición final, como si de las capas de un trabajo en Photoshop se tratase. Sin embargo el trabajo no acaba ahí, dado que las imágenes deben ser cuidadosamente tratadas. Joe DePasquale, en el propio vídeo, asegura que:
Existen una gran variedad de elementos estéticos que se integran en esta edición. Hay que tener una gran atención por el detalle, incluso a nivel de píxeles, en cada imagen.
Uno de los alegatos finales de Alyssa, miembro del equipo dedicado a jugar con las imágenes de James Webb y dejarlas perfectas para ser admiradas por todos nosotros, es tan interesante como filosófico:
Cuando estoy trabajando con los datos astronómicos, trabajo en una especie de matrimonio entre el arte y la ciencia. Cuando eliges colores para los filtros, estás intentando mostrar los diferentes detalles y los procesos que están sucediendo en la imágenes astronómicas. Sin embargo, al final del día quieres ser convincente y realizar un trabajo precioso, porque el espacio es precioso.