La tensión domina durante los últimos meses las relaciones internacionales entre Cuba y Estados Unidos. El problema se lo podemos atribuir a ataques sónicos dirigidos contra los trabajadores estadounidenses de la Embajada en La Habana, pero ¿cómo son estos ataques?

A estas alturas de la vida, ya sabrás que las amenazas de una guerra nuclear suelen aparecer mucho en las noticias. Ya conocemos cómo se iniciaría el ataque nuclear tan mencionado por Donald Trump, y la competencia que ha jurado el presidente ruso Vladimir Putin, con un verdadero poder nuclear.

Un ataque sónico ha vuelto a avivar la tensión entre Cuba y Estados Unidos

Mientras se habla sobre un posible ataque nuclear, hay otras formas de ataque que siguen utilizándose, aunque no son tan conocidas. Hablamos del ataque sónico y, cómo no, Estados Unidos también está en el ajo. En esta ocasión, su principal enemigo es un país muy cercano, Cuba.

La tecnología está cambiando las armas de combate para las guerras, pero hay algunas que siguen manteniéndose intactas, causando el mismo daño. Pero, ¿en qué consiste este y qué consecuencias está provocando en la relación entre Cuba y Estados Unidos?

Esto es un ataque sónico y sus peligrosos efectos

El ataque sónico vuelve a estar en el punto de mira por culpa de ser el centro de un problema internacional. Como informa El Espectador, está totalmente confirmado que un sonido puede causar daños directos en el cerebro si cuenta con una alta intensidad.

De esta forma, un ataque sónico es aquel en el que se utilizan sonidos de una frecuencia más alta o más baja de la debida, afectando así a las fibras nerviosas en contacto con las células capilares. Sin embargo, hay un aspecto clave de los sonidos empleados, y es que no suelen ser audibles para los seres humanos.

Correcto, las personas no saben que están siendo atacadas mediante sonido ya que los elementos agresores se encuentran en un espectro inferior al reconocible por el oído humano.

Estados Unidos afirma que sus funcionarios en Cuba han sido víctimas de un ataque sónico, El nuevo Herald

Los ataques acústicos provocan serios daños en sus víctimas, como bien han podido certificar los diplomáticos estadounidenses afectados. Alteraciones en el sistema nervioso, náuseas, dolores de cabeza, mareos, problemas para mantener el equilibrio e incluso cerebrales conforman los síntomas de estos ataques.

Esos son los principales efectos de un ataque sónico en la salud de una persona. Los encargados de denunciar el peligro en Cuba los confirman y han tenido que regresar a Estados Unidos a recibir el tratamiento adecuado. Al respecto, ¿qué ha pasado exactamente en la embajada del país en Cuba?

El origen es un problema internacional

El pasado septiembre Clarín informaba sobre un nuevo problema que incluía a dos países con contrariedades anteriores. Según el periódico, un grupo de 30 diplomáticos estadounidenses, y también canadienses, afirmaba haber sido el objetivo de un ataque sónico durante su estancia en Cuba.

Por aquel entonces, los afectados se encontraban en la Embajada de Estados Unidos y en un hotel de La Habana. Tras escuchar un fuerte estruendo, los protagonistas comenzaron a sentir mareos y náuseas, y reportaron incluso padecer "ligeras lesiones cerebrales de origen traumático y pérdida definitiva de audición".

Esas palabras desencadenaron un nuevo tira y afloja entre ambos países, ya que Cuba defendía que no era culpable de nada. La cosa llegó aún más lejos, ya que las grabaciones del supuesto ataque sónico fueron enviadas a la Marina de Estados Unidos, que cuenta con los equipos necesarios para su análisis. Tú puedes escuchar la prueba del delito ahora:

La grabación, que como bien detalla La Prensa fue revelada por el medio AP, refleja un sonido similar al que hacen los grillos. Destaca el tono agudo del breve audio, cuya breve duración ha sido suficiente para crear una grave crisis entre Cuba y Estados Unidos.

El país dirigido por Donald Trump ha acusado directamente al gobierno cubano de no proteger a los diplomáticos allí reemplazados. Además, y como señala CiberCuba, la Embajada de Estados Unidos sigue a día de hoy con el mínimo personal necesario para funcionar, ya que el resto de la plantilla a vuelto a territorio norteamericano hasta nueva orden.

Parece que desde Estados Unidos han creído a sus funcionarios y están investigando este problema como si fuese un ataque sónico real. Ese sonido estridente que alegan las víctimas haber escuchado ha agrandado la brecha que separa a los dos países, pero ¿qué opinan los expertos?

Los expertos en el tema se mojan

Como ya hemos comentado, Estados Unidos sigue investigando actualmente qué les pasó a sus trabajadores en el verano de 2017. Mientras tanto, los expertos en este tema se han mojado y han comentado su opinión sobre ese posible ataque sónico.

Denis Bedat, experto en bio-electromagnetismo, cree que el ataque es totalmente factible desde un punto de vista técnico, según recoge Clarín. ¿Por qué se refiere al aspecto técnico? Lo explica con las siguientes palabras:

Las ondas ultrasónicas, que se sitúan más allá de la capacidad acústica del ser humano, pueden difundirse con un amplificador. El dispositivo no tiene que ser de gran tamaño y se puede activar dentro o fuera de una casa.

Sin embargo, los científicos consultados por The New York Times dudan bastante sobre ese ataque relacionado con el sonido. Por ejemplo, Jurgen Altmann, físico de la Universidad Tecnológica de Dortmund en Alemania y experto en acústica, considera bastante improbable ese ataque hacia los diplomáticos estadounidenses.

Jun Qin, ingeniero acústico de la Universidad de Illinois, va en la misma dirección y señala que "el ultrasonido no puede viajar grandes distancias", mientras que Steven L. Garrett, profesor de Acústica en la Universidad Penn State, añade que la humedad de La Habana debilitaría aún más ese sonido agresor.

Estas son solo algunas de las opiniones de los expertos que tiran por tierra la veracidad de ese ataque sónico denunciado por trabajadores de Estados Unidos en la capital cubana. La información sobre este tipo de ataques es escasa debido a la baja importancia que estos han tenido en la historia. Habrá que esperar para saber si Estados Unidos ha sido víctima de uno de ellos o se queda en una falsa alarma.